Las enfermeras de residencias denuncian estar reguladas por convenios de hostelería
Ratio “deficiente”
Un informe denuncia el “peligro” en el que se encuentra la atención a los mayores por la falta de datos e investigación sobre las profesionales que trabajan en estos centros

El CGE ha presentado un informe sobre la necesidad de proteger la presencia de las enfermeras en centros residenciales para mayores.

Una enfermera especialista en Geriatría debe completar cuatro años de grado universitario y dos más de formación sanitaria especializada centrada en la atención integral a las personas mayores. Sin embargo, pese a esta cualificación, el Consejo General de Enfermería (CGE) denuncian que muchas profesionales trabajan con contratos regulados por convenios de hostelería, una práctica que, aunque sin datos precisos, asegura que se da en centros privados (85,8%).
Un informe liderado por el Instituto Español de Investigación Enfermera del CGE ha denunciado el “peligro” en el que se encuentra la atención a los mayores en las residencias por la falta de datos e investigación sobre las enfermeras que trabajan en estos centros. Así lo refleja el estudio 'Informe sobre la necesidad de proteger la presencia de las enfermeras en centros residenciales para mayores en situación de dependencia en España' que han presentado este martes ante los medios.
A menos horas de atención enfermera, mayor riesgo de eventos adversos
Dentro de diez años, una de cada cuatro personas tendrá más de 65 años. Ante esta realidad y el envejecimiento creciente de la población, la ratio de enfermeras en residencias es “deficiente”, por lo que los expertos consideran “urgente” garantizar su presencia y mejorar las ratios. “Cuantas menos horas de atención enfermera hay, mayor riesgo de eventos adversos. La falta de enfermeras se traduce en más úlceras por presión, caídas y fracturas, mayor uso de sujeciones físicas y químicas, hospitalizaciones evitables y, en última instancia, un aumento de la mortalidad”, ha expresado Guadalupe Fontán, coordinadora del Instituto Español de Investigación Enfermera.
Esta “preocupante realidad” está comprometiendo la atención a los más vulnerables. “Cuidar a los mayores es quizá la mayor responsabilidad que tenemos como sociedad, y la respuesta actual a esta necesidad de cuidados no es la adecuada”, ha afirmado Raquel Rodríguez Llanos, vicepresidenta I del CGE, destacando además la complejidad de los casos, con pluripatologías y deterioro cognitivo.
Además, el informe detecta otro problema: la falta de datos sobre cuántas enfermeras trabajan en los centros y en qué condiciones laborales. Rosa Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica y Gerontológica (Seegg), ha expresado que de media ganan unos 1.500 euros al mes, frene a los 2.000 que ganan las enfemeras de atención primaria, y ha señalado que no todas están contratadas a jornada completa. ”Cada comunidad decide sus propios ratios, pero puede darse el caso que una enfermera trabaje en dos o tres centros distintos”.
Los acuerdos alcanzados en el Consejo Territorial de Servicios Sociales en los años 2008 y 2022 no contemplan ratios mínimas de personal de Enfermería en residencias para todo el país, lo que conlleva desigualdad y desprotección en función del territorio. En un análisis por comunidades autónomas, solo 9 comunidades autónomas recogen de forma específica en una normativa que tiene que haber presencia de enfermeras en los centros. No obstante, ninguna normativa obliga al centro a tener, al menos, una enfermera las 24 horas.
Falta de “voluntad política” para conocer cuántas enfermeras trabajan en residencias
Desde el CGE calculan alrededor de 20.000 enfermeras en residencias, pero es aproximado, pues hay algunas que trabajan en tres centros a la vez. “No hay voluntad, a nivel gubernamental, de tener un dato real y actualizado”, ha añadido.
En este sentido, la última convocatoria del examen EIR (Enfermero Interno Residente) solo se han publicado 99 plazas de Enfermería Geriátrica (la más baja de las seis especialidades), que resultan “totalmente insuficientes si se observa la pirámide de población de España y sus necesidades asistenciales”. Diego Ayuso, el secretario general del CGE, ha expresado su rechazo a medicalizar las residencias, pero sí mejorar la calidad asistencial y evitar el intrusismo profesional. “Hay comunidades que ni siquiera cuentan con la categoría especializada ni con una unidad docente específica”.
Por todo ello, el estudio plantea, por un lado, la necesidad de modificar el marco normativo para proteger la presencia de enfermeras en los centros residenciales y, por el otro, el abordaje de los factores estructurales asociados a la escasez de enfermeras disponibles para trabajar en centros residenciales.


