Sociedad

Agua por la igualdad

ECOMAG. Día Mundial del Agua

Año tras año el Día Mundial del Agua sirve como altavoz para poner la alerta sobre la amenaza que se cierne sobre la población mundial: una crisis mundial del agua que afecte de arriba a abajo a un sistema basado en un lema que por manido no deja de ser más cierto: “Agua es vida”

En más de medio centenar de países, mujeres y niñas dedican más del triple del tiempo que hombres y niños en “ir a por agua” 

En más de medio centenar de países, mujeres y niñas dedican más del triple del tiempo que hombres y niños en “ir a por agua” 

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La posibilidad de que una crisis del agua afecte a buena parte de la población mundial es día a día más tangible. Sin embargo, y a pesar de una esforzada labor de concienciación por parte de organismos supranacionales y ONGs, la sobreexplotación, la contaminación y las consecuencias del cambio climático, sumada a una ineficaz gestión de los recursos hídricos y la falta de protección de los ecosistemas acuáticos, están aumentando de manera constante el riesgo de que la anunciada crisis hídrica estalle. Un dato lo corrobora: desde 1970 el planeta ha perdido un tercio de los humedales. 

La situación actual supone que miles de millones de personas siguen sin acceso a agua limpia y saneamiento mientras el riesgo de que la escasez de recursos hídricos afecte a empresas y economías crece. El análisis Water Risk Filter, publicado por WWF, calcula que en 2050 un 46% del PIB mundial podría proceder de zonas con alto riesgo hídrico; hoy son un 10%.

Una crisis desigual

Futuribles al margen, a día de hoy la crisis hídrica tiene rostro de mujer. Apunta el informe de la ONU Mujeres/DAES de 2023 que más de 1.000 millones de mujeres –lo que supone una cifra  superior a la cuarta parte de las mujeres del mundo- no tienen acceso al agua potable y añade que en 53 de los países de los que se tienen datos, las mujeres y las niñas dedican 250 millones de horas al día en “ir a por agua”, más del triple que hombres y niños.

Según ONU Mujeres, en el 80% de los hogares que sufren escasez de agua, las mujeres y las niñas son las responsables de la recogida de agua. Esto a menudo implica tener que recorrer largas distancias y llevar cargas pesadas, lo que en algunos casos conlleva un riesgo importante de sufrir violencia. El tiempo que requiere esta tarea puede apartar a las niñas de la escuela y reducir las opciones que tienen las mujeres de obtener ingresos, perpetuando su desigualdad de oportunidades.

Al respecto, la OMS precisa que, en estos hogares sin acceso al agua potable, no siempre es fácil conseguirla. De ahí que se calcula que cada día mueren en el mundo unos 1.000 niños y niñas por el consumo de agua insalubre, saneamiento inseguro o higiene deficiente. 

Una crisis con rostro de mujer

Más de 1.000 millones de mujeres -más de una cuarta parte de las mujeres en el mundo- no tienen acceso a agua potable (informe Mujeres/DAES de ONU
Mujeres).

En 53 de los países de los que se tienen datos, las mujeres y las niñas dedican 250 millones de horas al dí a en “ir a por agua”, más del triple que hombres y niños (informe Mujeres/DAES de ONU Mujeres).

En los hogares sin agua potable, las mujeres son las principales responsables de conseguirla (OMS).

Cada día mueren en el mundo unos 1.000 niños y niñas por el consumo de agua insalubre, saneamiento inseguro o higiene deficiente (OMS).

Una de las metas del ODS 6 para 2030 es lograr el acceso equitativo a servicios de saneamiento e higiene adecuados para todos y poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de las mujeres y las niñas.

Ante esta evidencia, el organismo mundial ha optado por dedicar el Día Mundial del Agua de este 2026 a evidenciar la importante correlación entre mujeres, agua e igualdad de género, y la necesidad de que la población femenina modifique su papel de máxima afectada por la falta de agua al de gestora y decisora en las acciones que se llevan a cabo para lograr el acceso al agua potable para toda la población mundial justo cuando la crisis hídrica amenaza con acrecentar el problema.

Aunque es cierto que la amenaza de crisis hídrica planea sobre todo el planeta, también lo es que en la actualidad la falta de agua afecta a la población mundial de forma desigual. Una vez más agua potable, subdesarrollo, sequía... Acentúan las desigualdades entre países y territorios y, en aquellos donde el problema es más candente, acentúa a su vez las desigualdades entre hombres y mujeres.

Según datos de NNUU, alrededor del 14% de países sigue sin garantizar la participación de las mujeres en la gestión de los recursos hídricos 
Según datos de NNUU, alrededor del 14% de países sigue sin garantizar la participación de las mujeres en la gestión de los recursos hídricos iStock

Mujeres y niñas son las más afectadas, porque sobre ellas recae, no solo la tarea de recolectar el agua y gestionarlo, sino también la de velar por menores y enfermos..., mientras son excluidas de los procesos de toma de decisiones al respecto. La falta de agua, ligada a las deficiencias en el saneamiento, tiene para ellas consecuencias sanitarias destacables. En tanto que cuidadoras del resto de miembros del hogar, están más expuestas a amenazas para su salud como el tracoma, relacionado con una higiene deficiente y causante de ceguera. Durante el parto, la diferencia entre disponer o no de agua y saneamiento, puede ser cuestión de vida o muerte tanto para la madre como para el recién nacido. 

Precisamente es por su papel como ‘gestoras’ del agua en sus comunidades y en sus familias, por lo que Naciones Unidas aboga por potenciar su presencia y capacidad de decisión en los foros donde se plantean posibles soluciones. Hoy –según datos de NNUU–, alrededor del 14% de  los países siguen sin contar con mecanismos que garanticen la participación de las mujeres en igualdad de condiciones en la toma de decisiones relacionadas con el agua y la gestión de los recursos hídricos.

Desde el organismo se refuerza la idea de que el futuro del agua debe pasar por “un enfoque transformador en el que se reconozcan plenamente las voces, el liderazgo y la capacidad de acción de las mujeres”. Aseguran sus responsables que iniciativas llevadas a cabo en comunidades pequeñas evidencian que, cuando mujeres y niñas participan en pie de igualdad en las decisiones relativas al agua, los servicios relacionados con este recurso se vuelven más inclusivos, sostenibles y eficaces. De lo que se deduce que, para hacer del agua una fuerza impulsora en un futuro más saludable, más próspero y con mayor igualdad de género en beneficio de todos, es preciso invertir el liderazgo en favor de ellas.

¿Para qué un Día Mundial del Agua?

La propuesta de crear una celebración anual que se centrase en la importancia del agua surgió durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992, en Río de Janeiro. En este encuentro, se reconoció la necesidad de destacar la importancia de este valioso recurso natural, y ese mismo año, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 22 de marzo de cada año como el Día Mundial del Agua.

Las Naciones Unidas y sus Estados miembros dedican este día a implementar las recomendaciones de la ONU y a promover iniciativas concretas dentro de sus países que pretenden concienciar a la sociedad sobre la importancia de hacer un uso responsable y eficiente de los recursos hídricos.

Antes de celebrar el Día Mundial del Agua, es importante reflexionar sobre los objetivos de dedicar una fecha exclusiva a este recurso básico e insustituible. La ONU-Agua, mecanismo de coordinación interinstitucional de las Naciones Unidas en materia de agua y saneamiento, define este día como una oportunidad para “celebrar el agua y crear conciencia sobre las personas que viven sin acceso a agua potable”. Se trata también de tomar medidas concretas para abordar la crisis mundial del agua y apoyar la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de cara a 2030.

La iniciativa consiste en movilizar organizaciones para que participen en una jornada pública mundial durante el periodo previo al 22 de marzo, difundiendo la causa a través de comunicaciones y actividades estratégicas. Son miles de millones de personas las que se suman a esta campaña con conversaciones y debates, con el objetivo de crear conciencia en todo el mundo. Además, en el día en sí, se publica el Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos, que proporciona herramientas para la implementación de políticas hidrológicas.

En una acción global, la Asamblea General también estableció una serie de objetivos de cara a 2028. En el contexto del actual Decenio Internacional para la Acción “El agua, fuente de desarrollo sostenible” (2018-2028), firmado en 2016, se busca reforzar la cooperación internacional para avanzar en los objetivos y metas relacionados con el agua. Uno de estos esfuerzos se tradujo en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua, celebrada del 22 al 24 de marzo de 2023, en Nueva York, que marcó el primer encuentro internacional dedicado exclusivamente a la cuestión hídrica en casi 50 años.

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