La inteligencia artificial, clave para no quedarnos sin agua
ECOMAG. Día Mundial del Agua
El acceso a servicios seguros y asequibles de agua y saneamiento es la piedra angular de la justicia social, económica y medioambiental. Las compañías como Aqualia se encargan de hacerlo posible, apostando por la innovación tecnológica

Plantación de árboles en el departamento de Córdoba, en Colombia
No es casual que las civilizaciones florecieran a orillas de los ríos. El Día Mundial del Agua, una efeméride que se celebra cada 22 de marzo desde hace más de 30 años, es la fecha idónea para recordar que el agua ha sido el hilo que ha servido para coser la historia humana, y también para permitir que múltiples culturas prosperen. A menudo, cuando se analizan los recursos actuales se incide en sus carencias, pero también es esencial abordar la excelencia en su gestión. Sin duda, el acceso a un servicio de abastecimiento y saneamiento de máxima calidad es un factor indispensable para la salud y el progreso.
En la actualidad, la tecnología y la digitalización se han revelado como herramientas imprescindibles para proteger no solo los recursos, sino también los territorios y el medioambiente, aportando soluciones para la democratización en el acceso y la lucha contra el cambio climático.
El acceso a un servicio de abastecimiento y saneamiento de máxima calidad es un factor indispensable para la salud y el progreso
Solo en 2025, Aqualia, empresa líder en la gestión del ciclo del agua, produjo 1.157 millones de m3 de agua potable. Al mismo tiempo, consiguió que 1.550 millones de m3 de agua residual depurada pudieran volver a la naturaleza, en lugar de convertirse en desechos.
La compañía entiende la gestión del agua como una herramienta que proporciona bienestar y desarrollo. Por eso, ha implementado mecanismos tarifarios como bonos sociales y fondos de solidaridad que beneficiaron a 364.917 clientes en 2025. Además, a través de colaboraciones estratégicas con entidades como Cáritas y Cruz Roja, garantiza el suministro a colectivos vulnerables y apoya servicios de acompañamiento emocional.
La sostenibilidad
Para Aqualia, la sostenibilidad se ha convertido en un motor estratégico de crecimiento y eficiencia. Su intención es desmentir la falsa disyuntiva entre competitividad y ambición climática, en el convencimiento de que un desempeño sostenible reduce riesgos operativos y facilita el acceso a vías de financiación verde con condiciones preferenciales. Este enfoque se materializa en el Plan Estratégico de Sostenibilidad 2024-2026 (PESA), que actúa como la hoja de ruta para generar valor en los 19 países donde opera la compañía.
Por eso, no ha dudado en impulsar la evolución de las tradicionales depuradoras hacia un modelo de biofactorías o ecofactorías. Un hito fundamental es el caso de Lleida, el primer servicio de agua en España que ha certificado su huella de carbono cero. Asimismo, la compañía ha logrado valorizar el 99,75% de sus lodos para usos agrícolas o energéticos. Gracias a la innovación, ha podido extraer valor de subproductos antes desechados, como confirma la creación de líneas de sales gourmet Alma de Mar a partir de la salmuera de las desaladoras.
El Plan Estratégico de Sostenibilidad 2024-2026 (PESA), actúa como la hoja de ruta para generar valor en los 19 países donde opera la compañía
La tecnología es un medio imprescindible para alcanzar los objetivos ambientales en un contexto de escasez. Así, la plataforma Aqualia Live integra inteligencia artificial y big data para realizar predicciones de demanda y detección temprana de fugas, algo fundamental en escenarios de sequía extrema. En suma, la digitalización permite una mayor eficiencia operativa y reducir el Agua No Registrada (ANR), optimizando el uso del recurso.
La lucha contra la emergencia climática es la primera línea estratégica del PESA, y uno de sus objetivos es alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050. El pasado año, el 44,76% de la energía consumida procedió de fuentes renovables, con una producción propia de 332.237 MWh mediante energía fotovoltaica, biogás y energía hidráulica. Y el 38% de la flota de vehículos en Europa es ya de bajas o nulas emisiones, con el compromiso de alcanzar el 100% en 2030.

El pasado año Aqualia invirtió más de 13,5 millones de euros en transformación digital, una estrategia que suma ya casi 50 millones en los últimos tres años. La incorporación de tecnologías avanzadas en el ciclo integral del agua a través del ecosistema Aqualia Live ha permitido preservar un bien esencial para la vida en nuestro planeta, asegurando la calidad del servicio y disminuyendo el impacto medioambiental.
Un compromiso ético con la gestión
Para Aqualia, la transparencia y la ética son pilares que sustentan la confianza de inversores y administraciones. La consolidación de su Marco de Financiación Verde le ha permitido emitir bonos y suscribir préstamos verdes por valor de miles de millones de euros, demostrando que la sostenibilidad es un activo financiero directo.
Asimismo, ha extendido sus estándares de sostenibilidad ambiental, social y de gobernanza a su cadena de valor (proveedores) a través de la plataforma GoSupply y programas de formación específicos, asegurando que el impacto positivo se replique en toda su red de suministro. Recientemente, la compañía ha sido reconocida por el Carbon Disclosure Project (CDP), organización internacional que gestiona un sistema global de divulgación ambiental, con la calificación “B” en las categorías de gestión climática y seguridad hídrica. La valoración se basa en los datos reportados por Aqualia en su primera participación individual en este estándar internacional, en el que 20.000 organizaciones han sido evaluadas.
