Sociedad

Persiguen el acceso universal al agua potable

ECOMAG. Día Mundial del Agua

El manejo hídrico responsable es hoy priorit

El ODS 6 se desglosa en ocho metas específicas a conseguir para 2030

El ODS 6 se desglosa en ocho metas específicas a conseguir para 2030

Getty Images

Con la intención de hacer frente a los múltiples desafíos que afronta el mundo contemporáneo, el 25 de septiembre de 2015 la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por unanimidad un plan de acción con 17 objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y 160 metas concretas; todo ello, con el horizonte puesto en el año 2030. Entre dichos propósitos, el sexto persigue garantizar no solamente el acceso al agua potable, el saneamiento y la higiene, sino también la calidad y la sostenibilidad de los recursos hídricos.

Esto es especialmente relevante en un contexto marcado por el crecimiento demográfico, los procesos de urbanización, el desarrollo económico y los cambios en el modelo y la intensidad del consumo. A todo ello hay que añadir el impacto del cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos. En España, en particular, las sequías son un fenómeno recurrente, que sumado a la sobreexplotación de ríos y acuíferos, ha provocado que en las zonas sur y este del país se hallen los niveles más intensos de sobreexplotación de Europa. 

Las metas a alcanzar

El ODS 6 se desglosa en ocho metas específicas a conseguir para 2030. La primera, la 6.1, busca lograr el acceso universal y equitativo al agua potable a un precio asequible para todos. La siguiente se concentra en garantizar los servicios de saneamiento e higiene a todas las personas; y también en poner fin a la defecación al aire libre, prestando especial atención a las necesidades de mujeres y niñas, así como

de las personas en situaciones de vulnerabilidad. 

La reducción de la contaminación, la eliminación de vertidos, la minimización de la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, la reducción a la mitad del porcentaje de las aguas residuales sin tratar, además del fomento del reciclado y la reutilización sin riesgos, protagonizan el tercer propósito. La meta 6.4, por su parte, persigue aumentar el uso eficiente de los recursos hídricos en todos los sectores y asegurar la sostenibilidad de la extracción y el abastecimiento de agua dulce, para hacer frente a la posible escasez. 

La quinta meta está destinada a la implementación de una gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, acudiendo a la cooperación más allá de las fronteras de cada país, si es preciso. Y la sexta tiene como objetivo proteger y restablecer los ecosistemas relacionados con el agua, incluidos bosques, montañas, humedales, ríos, acuíferos y lagos. A todas ellas, tenemos que añadir dos metas suplementarias, 6.a y 6.b. La primera de ellas se centra en la ampliación de la cooperación internacional y el apoyo a los países en vías de desarrollo en diversos programas y actividades relacionados con el agua; mientras que la última se basa en apoyar y fortalecer la participación de las comunidades locales en la mejora de la gestión y el saneamiento del agua.

Según cifras de Naciones Unidas, el

Frente a propósitos tan loables y desafiantes, cabe cuestionarse: ¿en qué punto se encuentra su ejecución actualmente? Dentro de España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) señala que los propósitos 6.a y 6.b ya se han conseguido. No obstante, los tres puntos iniciales atraviesan ahora un periodo de parálisis. Sobre los demás, se carece de datos bastantes para realizar su evaluación.

A nivel global, el portal de datos de Naciones Unidas confirma que el 74% de la población accede hoy a agua potable y que un 71% dispone de medios suficientes para garantizar una higiene mínima (datos de 2024). Sin embargo, solo un 56% de las masas de agua del mundo disponen de la calidad suficiente y únicamente otro 56% de las aguas residuales son tratadas de manera adecuada. Estas cifras confirman la necesidad de seguir trabajando para garantizar un acceso universal y de calidad a un recurso indispensable para la vida. La gestión eficiente y sostenible del agua es esencial para proteger los ecosistemas y garantizar la salud y la higiene de las personas El acceso al agua potable universal, un objetivo para 2030 también la calidad y la sostenibilidad de los recursos hídricos.

Etiquetas