Si hay algo que define a RoRo, además de su talento en la cocina, es su capacidad para transformar cualquier capricho de su novio Pablo en creaciones que dejan a todos con la boca abierta. A su pareja le han apetecido libros, relojes y todo tipo de recetas. Pero esta vez, la influencer ha dado un salto monumental, nunca mejor dicho, recreando la catedral de Notre Dame con galletas de jengibre.
Inspirada por la reciente reconstrucción del icónico monumento de París, RoRo decidió que no podía quedarse atrás: “Me dio un poco de envidia”. Se puso manos a la obra con un plan digno de cualquier arquitecto: trazó los planos a mano, preparó cuidadosamente la masa y empezó a levantar su propia Notre Dame dulce. Cada pieza fue ensamblada con chocolate, y el detalle del acabado dejó a sus seguidores alucinados.
Difícil elección
¿Qué se tiene que hacer con esta obra?
Para darle el toque final, RoRo iluminó su obra con luces navideñas, creando una auténtica obra maestra comestible. Sin embargo, tiene un gran dilema: ¿qué hacer con semejante creación comestible en la que se han dedicado tantas de trabajo?
Aunque su idea inicial era invitar a gente a romperla con martillos y disfrutarla como postre, parece que la emoción de destruirla no supera la pena de deshacerse de algo tan espectacular y que merece la pena conservar todo lo que se pueda después del esfuerzo invertido.
En sus redes, la joven compartió el proceso y mostró el resultado final, ganándose miles de comentarios y propuestas sobre qué hacer con la catedral. Entre las sugerencias, muchos pidieron que la subastara para donar lo recaudado a causas benéficas: “¿Y si van a un orfanato o centro de refugiados y la comparten con los necesitados? Sería un bonito final para esa obra de arte”. De momento, RoRo no ha decidido su destino, pero la impresionante réplica sigue llevándose la admiración de todo aquel que la ve.
RoRo, que acumula más de 6 millones de seguidores en TikTok y más de 2 millones en Instagram, ha demostrado una vez más que la cocina puede ir mucho más allá de los platos tradicionales. Con esta Notre Dame de galleta ha vuelto a dejar claro que no hay nada que se le resista y algunos ya le han pedido que viaje a Barcelona para acabar la Sagrada Familia de una vez por todas.

