'Una batalla tras otra' se impone con cuatro Globos de Oro y marca el rumbo hacia los Oscar
Fiesta del cine
El film de Paul Thomas Anderson se lleva el título de comedia, dirección, guion y actriz secundaria, 'Hamnet' replica como mejor drama, 'Sirat' pierde ante la brasileña 'El agente secreto' como película de habla no inglesa mientras que la miniserie 'Adolescencia' vuelve a triunfar con un póquer de galardones

“Adoro hacer lo que hago”. Esto es lo que dijo Paul Thomas Anderson cuando recogió su segundo premio de la noche, el de mejor director, tras haber recibido el de guionista por su película Una batalla tras otra. Aún tuvo que aparecer una vez más, aunque esta vez no habló, porque su película ganó el Globo de Oro de comedia.
La 83 edición de estos premios, celebrada en Berverly Hills (Los Angeles), encumbró este monumental film que cuenta con un reparto estelar (Leonardo DiCaprio, Sean Penn o Benicio del Toro, entre otros) y se posicionó como gran favorito de cara a la próxima edición de los Oscar.
Esta película, que denuncia el fascismo, el extremismo y el racismo, que gira en torno a la responsabilidad de las decisiones, se apuntó una cuarta distinción con el globo a la mejor actriz secundaria, Teyana Taylor, que fue el primer premio concedido en la velada. Anderson tuvo palabras para el enigmático novelista Thomas Pynchon, puesto que su creación se inspira en una de sus novelas, Vineland.

Pero, aunque esta película sea la preferida en las apuestas, esta ceremonia distinguió también a Hamnet como mejor drama, un relato sobre la relación entre Agnes y William Shakespeare tras el fallecimiento de su hijo Hamnet, que dirigió Chloé Zhao bajo la producción de Steven Spielberg. Esta narración, que obtuvo además el reconocimiento a la mejor actriz para Jessie Buckley, se colocó en la rampa para disputar el Oscar al trabajo de Anderson.
La gala dejó otros puntos álgidos. La miniserie Adolescencia (Netflix) volvió a arrasar, tras hacerlo en la entrega de los Emmy el pasado septiembre. Si entonces se apuntó seis trofeos de los grandes, esta vez acaparó los cuatro en los que competía: mejor serie, mejor actor principal (Stephen Graham), y mejores secundarios con Owen Cooper y Erin Doherty.
Otro de los trabajos triunfadores fue El agente secreto, la obra brasileña que se llevó la distinción a mejor película en lengua no inglesa. En este apartado competía la española Sirat. El impactante film de Oliver Laxe que está preseleccionado para cinco categorías en los Oscar. Ya en los estertores de la ceremonia, Wagner Moura recibió la distinción de actor protagonista de drama por ese papel de agente secreto.
En el apartado de comedia, Timothée Chalamet se hizo con su primer Globo de Oro como mejor actor de comedia por su liderazgo en Marty Supreme, dejando a DiCaprio sin la distinción para lo que partía de favorito. También Rosa Byrne, premiada por su papel principal en film Si pudiera te daría una patada, obtuvo su primer reconocimiento.
Otra sorpresa se produjo casi al inicio cuando Sean Penn, el favorito, no fue reconocido como mejor secundario. Le robó la cartera Stellan Skarsgard, por su trabajo en Valor Sentimental. “No pensaba que pudiera ganar porque soy demasiado mayor”, confesó al atesorar su trofeo. Acabó su agradecimiento con una recomendación en esta época de streaming. “El cine se ha de ver en una sala de cine”, sostuvo.
La película distinguida en el apartado de éxito en taquilla recayó en Los pecadores, una creación de vampiros dirigida por Ryan Coogler que algunos críticos consideran con opciones para los Oscar. De hecho, era la película que se daba por ganadora en el apartado de drama.
Las guerreras de K-Pop, un fenómeno de animación, lo más visto en este género en la historia de Netflix, fue distinguida como la mejor, mientras que la canción Golden, de EJAE, logró el de canción original.
En televisión, junto al dominio de Adolescencia y como estaba previsto, la serie hospitalaria The Pitt recibió el Globo a la mejor serie dramática. Es la segunda vez que lo consigue. En cambio, su protagonista principal, Noah Wyle, rompió por fin su maleficio. Obtuvo uno de estos premios, después de que se le negará hace 30 años por su participación en otra serie.
Hubo otro momento en que se hizo justicia. Rhea Seeborn fue distinguida como mejor protagonista en una serie dramática por Pluribus. Justicia porque, pese a ser varias veces nominada, siempre le vetaron los Globos por su gran trabajo en la inolvidable Better call Saul, una secuela de Breaking bad.
En cuanto a la comedia, Jean Smart se apuntó el tercer galardón como mejor actriz por la serie Hacks. Ella, como otros asistentes a la gala, incluidos Mark Ruffalo o Natasha Lyonne, lucía un pin que rezaba “Be Good”, que traduce por bueno. Pero esta vez era en homenaje y tributo a Nicole Good, tiroteada mortalmente en Minneapolis por un agente de inmigración.
En el apartado masculino, Seth Rogen ganó como actor principal de serie de comedia por El estudio. Y volvió a subir al estrado poco después para recoger la estatuilla por la mejor serie en ese apartado.
Ricky Gervais se impuso como monologuista en una ceremonia que contó con una nueva sección. Amy Poehler pasará a la historia por atesorar el primer Globo de Oro concedido por un podcast.

