Muere Tomàs Pladevall, quien fuera el máximo exponente de la luz durante los Juegos de Barcelona '92.
A los 79 años
Cinematógrafo que intervino en más de cincuenta filmes y cientos de producciones para televisión, espacios escénicos y actuaciones en vivo.

Tomàs Pladevall
El responsable de fotografía Tomàs Pladevall murió este miércoles a la edad de 79 años, según informó ACN. Visto como un maestro de la luz con medio siglo de experiencia, participó en cintas como Tatuaje, de Bigas Luna, El silencio antes de Bach, de Pere Portabella, o Tren de sombras, de José Luís Guerin, entre bastantes otras, y además coordinó la luz en los eventos de apertura y cierre de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Originario de Sabadell en 1946, Pladevall colaboró con directores tan variados como Pere Portabella, Bigas Luna, Jordi Cadena, Gonzalo Herralde, José Luis Guerín, Rosa Vergés, Josep Maria Forn, Ventura Pons o Manuel Huerga. Pladevall abandonó los sets de filmación en 2012 tras concluir su película final 'El género femenino', dirigida por Carlos Benpar. A lo largo de su trayectoria profesional intervino en más de cincuenta películas y asumió la dirección de fotografía de cerca de 70 proyectos televisivos, por encima de 400 cortos, diversos documentales, piezas teatrales, vídeos y funciones en vivo.
Dentro de su trayectoria profesional sobresale también la gestión del diseño lumínico para los actos de apertura y cierre de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.
Durante el año 2022 Pladevall fue galardonado con la distinción honorífica más alta de la Acadèmia del Cinema Català, el Gaudí d'Honor, en homenaje a toda su carrera profesional. Previamente ya poseía el Premi Sant Jordi de Cinematografía de 1999, un par de Premios de la Generalitat de Catalunya al Mejor Técnico del Año (1986 y 1987) así como el Prisma de Honor 2013 de la AEC, la asociación española de directores de fotografía, junto a diversas condecoraciones adicionales.
Al hablar con ACN hace cuatro años, Pladevall resaltaba la “responsabilidad” de llevar a cabo la tarea “detrás de la cámara”, un conjunto que es la “mano derecha de la dirección” pero que frecuentemente acaba “en el anonimato”, mostrándose únicamente en los créditos.

Atraído por los avances digitales desde la década de los 80, época en la que adquirió su computadora inicial, solía evocar el relato de haber sido el pionero en emplear un equipo Sony en Barcelona. Asimismo, mencionaba que en Hollywood es frecuente filmar en formato analógico para luego convertir el material a digital: “la película tiene un 'look' más orgánico que lo que se puede conseguir con censores electrónicos y esto hace que pueda interesar a nivel de imagen”
Mentor de numerosos especialistas, evitaba con humildad los calificativos “pretenciosas”, aunque valoraba los elogios de sus discípulos y colegas del sector.
Igualmente, la manera en que en Hollywood se filma habitualmente en antológico y la película se convierte a digital: “la película tiene un 'look' más orgánico que lo que se puede conseguir con censores electrónicos y esto hace que pueda interesar a nivel de imagen”
