La Generalitat busca autobuses debajo de las piedras. Las grandes empresas del sector en Catalunya –Moventis, Sagalés, Teisa, Plana...– han aportado todos los que han podido, pero son insuficientes para suplir por carretera una alternativa fiable a Rodalies. En los últimos días están llegando desde Galicia, Aragón e incluso Mallorca. Los últimos diez autocares en incorporarse llegaron en ferry el fin de semana desde las Baleares y ahora refuerzan las líneas interurbanas del Maresme.
Las líneas exprés que conectan grandes ciudades de la región metropolitana y capitales comarcales con Barcelona llevan años sumando usuarios sin parar y el colapso de Rodalies les ha dado un nuevo empujón. En el caso del Maresme, que es una de las líneas con más viajeros, Moventis ha incrementado un 90% la capacidad que ofrece por carretera, ampliando también el horario para dar apoyo a primera y última hora. Aún así, hay colas en hora punta.
La Generalitat ha conseguido movilizar 230 buses extras mediante un procedimiento de contratación de emergencia sumando 20 de una empresa, una treintena de otra, cinco o seis de la de más allá... A medida que los conseguía, se iban sumando a las líneas que son titularidad de la administración catalana. Los primeros llegaron dos días después del accidente mortal de Gelida que paralizó el servicio ferroviario durante 48 horas, la semana pasada ya eran 169 y el fin de semana se sumaron 61 más, llegando así a los 230 que hay actualmente.
A estos hay que sumarle los 150 que Renfe ha contratado para prestar el servicio alternativo por carretera en los tramos donde se ha interrumpido la circulación de trenes. Entre unos y otros, se acercan a los 400 buses moviendo pasajeros que antes iban en Rodalies.
La cifra puede ser aún mayor ya que el Govern pidió ayer a Renfe que reforzase el servicio en los regionales de Reus a Valls, en el recorrido de la línea R8 entre Granollers y Martorell y en la R3, que ya funcionaba con bus entre Barcelona y Centelles y desde hace una semana lo hace en todo su trazado hasta Puigcerdà.
La dificultad no es solo la de encontrar más vehículos, sino también los conductores que los mueven. La contratación de emergencia que ha hecho el departamento de Territori ha ido siempre con el paquete completo: autobús y conductor. En más de un caso, alguna compañía ha tenido que renunciar pese a tener vehículos disponibles en las cocheras porque no contaba con conductores operativos. Es un problema que sufre el sector del transporte por carretera desde hace años y que tratan de suplir con contrataciones en otros países, un proceso que no se puede hacer de un día para otro.
Una parte importante de los vehículos que están circulando son autocares de servicio discrecional. El Govern ha levantado la limitación habitual y ha dado luz verde a su utilización de forma extraordinaria en líneas regulares. Así, los autocares utilizados normalmente para trasladar estudiantes, turistas o congresistas, estos días dan servicio a viajeros regulares de líneas interurbanas y exprés. “Se prevé flexibilidad para redistribuir los vehículos en función de la demanda real y las necesidades de cada territorio”, apuntan fuentes del departamento de Territori.
Aunque todos ellos ya están circulando, el procedimiento de contratación de emergencia pasó ayer por el Consell Executiu y permite saber el coste de la medida: 4,15 millones de euros, una cantidad que probablemente irá al alza si la crisis se prolonga en el tiempo y la Generalitat mantiene más tiempo este servicio.
El centro de control de Adif vuelve a caer por segunda semana consecutiva
Visto el funcionamiento de Rodalies, es bastante probable. Ayer volvió a fallar hasta en dos ocasiones el centro de tráfico centralizado de Adif en estación de França. Sucedió lo mismo que el lunes de la semana pasada, cuando se atribuyó el problema a un fallo del software, obligando a detener la circulación de todos los trenes durante unos minutos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, se sacudió responsabilidades de encima y apuntó a la empresa proveedora de la tecnología, Siemens, a la que pidió explicaciones. En cuanto a lo que corresponde directamente a Renfe y Adif, Puente lo atribuyó a la falta de inversión durante años y dejó claro que esto va para largo. “Una red ferroviaria no es una tetera, no se arregla en dos días”, zanjó Puente.
El restablecimiento completo de Rodalies sigue sin fecha clara. Aún así, este jueves se espera que los trenes de mercancías puedan volver a circular por el túnel de Rubí, ni que sea parcialmente, para desatascar la salida del puerto.
