Cultura

Hacienda se mantiene firme ante la protesta de las salas de arte y rechaza bajar el IVA.

Arte

Los responsables de las galerías también deploran la carencia de determinación del ministro Urtasun.

La galería Marc Domènech, ayer, con las persianas bajadas 

La galería Marc Domènech, ayer, con las persianas bajadas 

Nacho Vera / Propias

Concluye la sexta y final jornada del paro de las galerías, que por vez primera han clausurado sus puertas de manera conjunta para demandar una reducción del IVA que les otorgue competitividad frente a los estados limítrofes. En España se impone un 21% a las operaciones de arte, a diferencia del 5,5% fijado en Francia, el 5% en Italia, el 7% en Alemania y el 6% en Bélgica y Portugal. Este escenario desfavorable compromete su permanencia, motivando una protesta unánime del gremio ante la falta de respuesta del Gobierno –la inmensa mayoría de los locales, por encima de 200, han mantenido el cierre–, aunque el viernes, al encarar el cierre de la huelga, la perspectiva era incluso más sombría que al comenzar el lunes previo.

“Al otro lado solo hay silencio, ninguna comunicación, nadie nos ha contactado, nadie nos ha preguntado, cero llamadas”, manifiesta su pesar Idoia Fernández, la máxima representante del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo, quien reconoce estar profundamente afectada por el silencio del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el cual esta semana se restringió a aceptar que el ámbito del arte contemporáneo “trabaja en condiciones desfavorables” y se posicionaba como un “gran defensor” de la unificación tributaria a nivel europeo: “Cuando no armonizamos se producen situaciones de dumping ”, argumentaba.

Idoia Fernández lamenta la falta

“Declarar en redes que eres favorable no es decir ‘exijo’, ‘pido’, ‘es necesario resolver este problema’... Ni rastro de la contundencia que cabría esperar a estas alturas”, critica Fernández. El impuesto sobre el valor añadido ha representado uno de los mayores conflictos en el sector artístico durante por lo menos diez años, no obstante, el problema empeoró en abril del 2022, momento en que la Unión Europea autorizó la normativa que facultaba a sus países integrantes para emplear una tasa rebajada de IVA en las transacciones de obras. Esta medida ha sido adoptada por diversas naciones del contexto continental, a excepción de España. Durante la celebración de Arco 2024, el mismo Urtasun aseguró que se reduciría el gravamen artístico, aunque por ahora dicha promesa no se ha concretado y, de hecho, se percibe como un objetivo cada vez más distante.

Oliver Laxe: autor (21%), director (10%)

“Desde Hacienda parece que siguen dando negativas [tiene conocimiento de la respuesta ministerial por Guyana Guardian] sin ningún argumento. Es para echarse a llorar, pero su falta de consistencia nos hace ganar fuerza”, se resigna la dirigente del Consorcio de Galerías españolas. “Siguen sin justificar por qué una cultura sí y otra no. ¿Qué es lo que está sucediendo? ¿Tienen algo en contra de las artes visuales?”, plantea Idoia Fernández, aludiendo al caso representativo de Oliver Laxe, un sujeto que combina las facetas de artista y cineasta. Su largometraje Sirât, nominado a dos galardones Oscar, puede comprarse en DVD o alquilarse en plataformas con un IVA del 10%. En cambio, si se desea adquirir en una galería la pieza Bailad como si nadie os viera expuesta en el Reina Sofía, el gravamen asciende al 21%.

Ante las consultas de este periódico, los portavoces del Ministerio de Cultura reafirmaban: “Conocemos y compartimos la demanda del sector, con quien mantenemos un diálogo fluido (sic)”. Sin embargo, su intervención se ha restringido a “trasladar [la demanda] en más de una ocasión al Ministerio de Hacienda, que es el competente”. “Me encantaría decir que he tenido noticias del ministro del ramo, pero no es así, solo silencio”, recalca Fernández, quien señala que la reducción del IVA no constituye una demanda exclusiva de los dueños de galerías, sino que cuenta con el apoyo de la Mesa Sectorial del Arte Contemporáneo, integrada por creadores, responsables y administradores de museos o la agrupación de Mujeres de las Artes Visuales.

No obstante, si en Cultura se restringen a pasar la responsabilidad a Hacienda, allí las posibilidades de una disminución fiscal están totalmente clausuradas: “Ahora mismo no se plantea esa opción”, aseveran desde dicha cartera, donde restan trascendencia a la huelga y estiman que se está magnificando el debate: “Es como todo. Todos los sectores quieren que les rebajen el IVA, desde las pescaderías hasta las peluquerías, y todas las reclamaciones son legítimas, por supuesto”, señalan estos portavoces, quienes aun reconociendo el contexto de inferioridad que sufre todo un sector en España ante sus homólogos europeos, recalcan que “en este momento no es una prioridad del Gobierno bajar el IVA de las galerías y el mundo del arte en general”.

Para sustentar tal aseveración se plantean causas “presupuestarios” como único fundamento, sin que se aclare por qué el sector artístico no accede a una tasa impositiva baja como ocurre con el cine o los libros. “Son epígrafes diferentes”, replican, sin detallar los motivos por los que el arte carece del mismo estatus que otras disciplinas culturales, a la vez que aceptan disparidades como que en el apartado de las revistas, gravadas con un IVA superreducido del 4%, la disminución se ejecute “igual a Penthouse que a Revista de Libros ”.

Maria Teresa Sesé Monclus

Maria Teresa Sesé Monclus

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