Cultura

El futuro Liceu Mar supondrá una inversión de 70 millones y contaría con la posibilidad de acoger una compañía de baile permanente.

Coloquio

Salvador Alemany afirma que, en caso de que se cortara la financiación estatal, ya se han detectado entidades privadas y empresas públicas interesadas.

Valentí Oviedo, Santiago Fisas, Francisco Gaudier, Salvador Alemany, Llucià Homs, David Pino y García de Gomar, ayer en el Cercle del Liceu

Valentí Oviedo, Santiago Fisas, Francisco Gaudier, Salvador Alemany, Llucià Homs, David Pino y García de Gomar, ayer en el Cercle del Liceu

Mané Espinosa / Propias

Los datos del relevante plan del Liceu Mar en el Port Vell, ubicado en la zona del cine Imax, se están definiendo. En una charla concurrida en el Cercle del Liceu, el presidente del patronato del Gran Teatre, Salvador Alemany, manifestó ayer que actualmente el coste para levantar la nueva sede, que ha atraído 55 propuestas de diversos países –“Barcelona tiene socios en la cultura internacional”, apuntó– asciende a 70 millones de euros. Además, calcula un gasto de 22 millones para el ciclo 2031-32.

Una iniciativa que el director general del Liceu, Valentí Oviedo, calificó como indispensable puesto que, irónicamente, no todo tiene cabida en los 2.292 asientos del Gran Teatre. El Liceu Mar, que construirá un inmueble de 9.000 metros cuadrados en una superficie de 35.000, dispondrá, según detalló, de un auditorio de 900 butacas, tres salas de ensayo, un vestíbulo de 900 metros cuadrados y dos restaurantes, con la intención de atraer a los espectadores que todavía no se deciden a acudir a la ópera. 

“No buscamos el superedificio megalómano, sino el necesario para llevar a cabo la actividad que ahora no es posible”, enfatizó, y afirmó que en el Teatre Nacional resulta difícil ascender por su amplia escalinata sin reflexionar sobre “si ese lugar es o no para ti”. “Queremos una escala humana, que la cultura no expulse”, destacó. Asimismo, indicó que trasladarán a ese lugar las labores formativas y sociales, facilitando que un mayor número de personas se acerque al ámbito cultural y disfrute de más danza. “En Barcelona hay una temporada exigua en el campo de la danza más allá del Mercat de les Flors. El Liceu había tenido históricamente una compañía de danza y la idea es que ya sea una compañía estable o en residencia también haya una aquí para dar salida al sector”.

Alemany pide ilusión y nuevos proyectos para la sociedad

Asimismo, facilitará otorgar mayores posibilidades a los autores y generar obras inéditas. “La nueva creación tendrá salida y habrá espacio para la ópera de cámara, contemporánea, zarzuela, musicales clásicos u opereta”. También estima que los residentes de Barcelona recuperarán un espacio del cual actualmente se sienten alejados. El responsable artístico del Liceu, Víctor García de Gomar, indicó que están planeando un ciclo “con cien funciones de ópera y danza, entre ocho producciones operísticas y cuatro de danza, y cien de espectáculos educativos, con nueve producciones nuevas”.

“Esta sociedad necesita proyectos e ilusión”, manifestó Alemany. Asimismo, estima que no habrá dificultades monetarias para que las cuatro entidades presentes en el teatro colaboren por un periodo de cinco años en el pago de la inversión precisa. Una iniciativa sin grandes ostentaciones pero que, comentó, “tendrá que ser singular y bello, lo que no puede ser es una nave en el Poblenou, estamos haciendo un equipamiento emblemático complementario al Liceu con toda su filosofía, glamour y prestigio”. “Si se quiere hacer –remarcó–, hay muchos ejemplos de inversiones con una dimensión extraordinariamente mayor”, por lo cual “en la medida que sea importante para la ciudad y el país no va a tener problemas. Si se viera encallado por la financiación de las administraciones públicas, también tenemos detectados intereses privados y de empresas públicas alrededor que verían un retorno”.

Justo Barranco Martín

Justo Barranco Martín

Periodista

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