Cultura

Gran afluencia en el Palacio de L

Nueva exposición

Sus diseños modernos brillan por su color.

José María Sicilia posando junto a un autorretrato en el palacio de Liria 

José María Sicilia posando junto a un autorretrato en el palacio de Liria 

DANI DUCH

Los salones del palacio de Liria tendrán hasta el próximo 31 de mayo una luz tan especial que harán soñar al visitante con los cuentos de Las mil y una noches. Esa es la intención que hay detrás de la muestra que ha preparado el artista José María Sicilia (Madrid, 1954) por encargo de la Fundación Casa de Alba y para la que ha confeccionado una veintena de paneles. 

La relación con la historia de Sherezade, que vencía a su funesto destino manteniendo en vilo al sultán con el poder de sus narraciones nocturnas, suspendidas al amanecer, está implícita en el mismo título de la exhibición, Noches y días, con el que José María Sicilia evoca la fuerza de los acontecimientos que “llegan de improviso y te cambian la vida”. Marcas que dejan un poso de asombro en el “fondo oscuro de la realidad”.

Esta reflexión artística tras la invitación a “habitar” el palacio de Liria y establecer un “diálogo vivo” con un lugar tan cargado de tiempo y linaje aristocrático es la que llevó a José María Sicilia a disponer una veintena de paneles colocados en biombos que pueden verse por las dos caras y situarlos en los diferentes salones del palacio, empezando por la vetusta biblioteca.

“Habitar un espacio no es ocuparlo, sino escucharlo, entender que una arquitectura histórica es una suma de capas, gestos y memorias que siguen respirando”, explica el artista madrileño, al que disgusta la palabra intervenir  y más bien ha querido “hacer algo” desde su voz contemporánea en las estancias.

Aunque el trabajo para la instalación en el palacio de Liria se ha desarrollado en tres meses, explica Sicilia a Guyana Guardian, es fruto de una larga trayectoria en la que intervienen obras que ya estaban ahí y a las que ha ido superponiendo la labor de sus tres hijas robóticas, a las que ha bautizado como “las Coquis”, y que, a su vez, se ha nutrido de la inteligencia artificial. “Estoy convencido de que el día de mañana van a tener vida propia”, analiza sobre sus criaturas, a las que equipara a Pinocchio y que, tras un año de vida, todavía van en silla de ruedas. 

Los collages que José María Sicilia ha colocado en los diferentes salones del palacio, que se completan en las salas de exposiciones temporales con obras que el artista ha creado en los últimos años, reúnen materiales de muy distinta procedencia, como objetos comprados en el Rastro o en Wallapop que se van mezclando con fotografías de su archivo personal y otras modificadas con Photoshop o herramientas de inteligencia artificial para crear avatares de sus familiares. 

Uno de los biombos de José María Sicilia expuestos en los salones del palacio de Liria 
Uno de los biombos de José María Sicilia expuestos en los salones del palacio de Liria DANI DUCH

Y todo ello iluminado de tal manera -con focos rojos, verdes, anaranjados que se proyectan sobre los biombos y las paredes circundantes- que confiere una atmósfera onírica al conjunto. “Si no puedes contar, desapareces”, evoca. Y este es el lema que, indica el artista, recorre toda su propuesta, en la que los espejos, algunos de ellos deformantes como los del Callejón del Gato de Luces de bohemia, tienen también un gran protagonismo.

Durante el recorrido para la inauguración, José María Sicilia va dejando fluir ante sus referentes, desde la enigmática luz de Ronda de noche, el famoso cuadro de Rembrandt analizado magistralmente por Paul Claudel, recuerda, hasta la Galería de los Espejos de Versalles, paradigma del estilo barroco francés, o las ideas sobre arte de Gilles Deleuze o Henri Michaux.

“Una vez le dijeron a Turner que vendía sus acuarelas muy caras cuando las producía en diez segundos, y él dijo que había estado toda la vida para llegar a eso. Y es lo mismo. Aquí han sido tres meses de ajustar, de poner en su lugar las cosas, pero son experiencias mías que vienen de muy atrás. Hay imágenes del 2006, cosas de los años noventa...”, explica el artista sobre un largo proceso de creación que ha culminado justo ahora.

Graduado en Filología y Periodismo con estudios de posgrado en Crítica Literaria, monitorea el panorama cultural en Madrid.

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