“Nos hace muchísima ilusión presentar esta gala; para mí, los Goya de verdad son los de Barcelona”
Rigoberta Bandini y Luis Tosar
Los presentadores de los premios del cine español prometen un espectáculo con ritmo y “un poco de vacile”

Los presentadores de la gala de los Goya 2026, Rigoberta Bandini y Luis Tosar, este martes en la Academia de Cine

Los presentadores de la gala de entrega de la 40.ª edición de los premios Goya, que tendrá lugar el próximo sábado, 28 de febrero, están muy ilusionados, sobre todo porque se celebran en Barcelona 26 años después y la ciudad se ha volcado con la organización: “Mañana vamos por primera vez al recinto, tenemos ya muchas ganas de entrar en materia”, anuncia la catalana Rigoberta Bandini, álter ego artístico de Paula Ribó, en la sede de la Academia de Cine de Madrid, antes de viajar a casa y ser “un poquito la representante de este año”.
“Para mí, los Goya de verdad son los de Barcelona”, tercia Luis Tosar, que tiene un grato recuerdo de la primera vez que participó en una gala de los premios, nominado como mejor actor revelación. “Allí conocí a Eduard Fernández y fue un momento muy especial. Fui con una amiga y éramos como dos gallegos allí metidos en un evento que era supergrande para nosotros”, rememora sobre la edición de 1999 .
Todavía no han ensayado mucho juntos, así que los tres días que pasarán en Barcelona hasta el sábado servirán para poner en común el guion, cuyo objetivo es que el espectáculo sea lo más dinámico posible: “Somos gente que nos dedicamos a esto en buena parte porque nos divierte, así que la idea es que salgamos ahí y nos lo pasemos bien cantando, bailando o lo que sea”, cuenta Tosar, que anticipa que bajarán a la platea a compartir algunos momentos con el resto de los compañeros y también habrá “un poco de vacile” con respecto a la industria del cine.
“Esperamos que salga maravillosamente y que tenga muchísimo ritmo y pulso, que es lo que hemos estado intentando durante todos estos meses. Pero luego ya esos imponderables, como que salga alguien y se meta diez minutos de discurso, pues ya no lo podremos evitar desde aquí”, reflexiona Bandini.

Con todo, la Academia de Cine, apuntan, ha hecho mucha pedagogía para que los premiados no se alarguen en los agradecimientos: “Claro que nos preocupa como presentadores, pero ya más casi como espectadores, porque es verdad que una gala, cuanto más corta, mejor”, indica Tosar, consciente de que ya de por sí, con tantos premios, la extensión de los Goya es la que es: “Llega un momento, a cierta hora de la noche, que ya dices: por favor... Habla poco y conciso”, ironiza el actor.
Ellos no van a cortar a nadie, porque eso no les compete, pero piden contención verbal a los galardonados, ya que, como se ha visto en galas anteriores, ni siquiera la música que va subiendo de volumen y que introduce la realización para que los premiados vayan terminando surte efecto: “De repente es como que se hace más épico el discurso, otra cosa es que pusieran La gallina Turuleta”, bromea Bandini.
Sea como fuere, el “alma cabaretera” de la que habló Tosar al anunciarse que él y Bandini serían los presentadores de la gala no podrá elevarse a determinadas cotas: “Ha habido un equipo de gente realista que ha ido bajándonos de la nube a medida que hemos ido reuniéndonos”, reconoce el actor, satisfecho de haber preservado los “grandes valores” que tenía la elección de esta pareja de artistas: “Va a haber música, vamos a cantar juntos y hemos logrado establecer una relación entre nosotros, que no habíamos trabajado juntos antes”, augura el gallego.
“Nuestro gran reto, por así decirlo, era intentar establecer algo mínimamente orgánico que nos permitiese estar un día como el sábado disfrutando de la situación”, añade Tosar, pero ni él ni Bandini desvelan absolutamente nada de por dónde irán sus actuaciones: “Tendríamos que eliminarte antes de salir de aquí”, responde la cantante a la pregunta de qué y con quién cantará.
“Yo hago música pop y me siento cómoda en el pop. Y obviamente las producciones musicales que hay para la gala las hemos intentado trabajar, no solo yo, sino con mi equipo, un poco en la línea de lo que nos gusta. Pero eso no quiere decir que vayan a ser canciones pop, porque siempre son versiones, y lo que hemos intentado es adaptarnos a lo que cada canción quiere transmitir... Pero me da la sensación de que la voy a cagar y voy a decir cosas...”, se corta a sí misma Bandini para no ir más allá.
¿Alguna pista? “Hemos intentado que haya humor, que haya cierta trama, que cantemos, que lo pasemos bien. Yo no soy cómica, pero graciosa un poco creo que sí. Intentaremos dejar un poquito nuestra manera de entender la vida de una forma humilde y plasmar nuestra personalidad un poco en la gala”, resume Bandini tras el trabajo de guion, que siente satisfactorio.
“Si es a día de hoy, creo que hay bastante espacio para la improvisación (sonríe Tosar aludiendo a un guion aún por retocar). Pero estamos de acuerdo en que tiene que haber margen para que esto se sienta mínimamente orgánico, por eso hay momentos en que bajamos a platea. La idea es que todo resulte un poco menos, digamos, encorsetado”, concluye, sabedor de que hay pautas que, en un espectáculo televisivo como la gala de los Goya, hay que seguir en aras de una buena realización.
En cuanto a sus apuestas por los premiados, silencio absoluto o, como mucho, evasivas: “Esa pregunta no la vamos a responder”. “Todas las canciones son bonitas y me parecería feo... Obviamente, tengo mis gustos...”, dice Bandini sobre las candidatas a mejor canción, el premio que ella ganó hace dos años con Yo solo quiero amor. “Para un año que presento, no me voy a posicionar en ese sentido, aunque evidentemente tengo mis favoritas. Me gustaría verlos a todos subir al escenario, pero no voy a poder...”, añade Tosar sobre las películas y los actores y actrices nominados, muchos de ellos amigos suyos.


