Seis minas de hace 3.000 años descubiertas en Extremadura señalan el origen del metal nórdico
Arqueología
La investigación revela una extensa red comercial europea controlada por los guerreros escandinavos

Investigadores de la Universidad de Gotemburgo identificaron seis minas de la Edad del Bronce no registradas previamente en Extremadura

Hace 3.000 años, Escandinavia vivía una época dorada. Su cultura guerrera, su metalurgia avanzada y el control de una extensa red comercial le dio a los pueblos nórdicos ventaja respecto al resto de Europa. Incluso sin disponer de yacimientos propios de cobre y estaño, esenciales para fabricar armas, herramientas y joyas.
Una nueva investigación de la Universidad de Gotemburgo, sin embargo, por fin ha revelado cómo lo hicieron los escandinavos para obtener las materias primas que necesitaban y ha descubierto la existencia de extensas y organizadas rutas comerciales por todo el continente.
Origen: el suroeste de la península ibérica

Los arqueólogos suecos indican que el origen de los metales utilizados para forjar artefactos durante la Edad de Bronce Nórdica hay que buscarlo en el suroeste de la península ibérica. Las excavaciones realizadas entre el 9 y el 16 de febrero en la zona de Cabeza del Buey, en la provincia de Badajoz (Extremadura), han permitido encontrar hasta seis nuevas minas.
De estas galerías se extraía cobre, plomo y plata, fundamentales para las economías de la Edad del Bronce y las redes comerciales a larga distancia. Las explotaciones encontradas iban desde pequeñas zonas de extracción hasta entornos mineros de mayor envergadura.

Particularmente destacable, señalan los especialistas en un comunicado, fue una mina donde se descubrieron aproximadamente 80 hachas de piedra acanaladas, herramientas utilizadas para triturar y procesar los minerales que luego se intercambiaba por ámbar extraído de las costa escandinavas.
Estos hallazgos recientes confirman lo que ya habían apuntado estudios anteriores mediante análisis químicos e isotópicos de plomo de artefactos nórdicos de la Edad del Bronce, que gran parte del metal forjado en el norte de Europa probablemente procedía del suroeste de España.
El equipo de investigación de la Universidad de Gotemburgo lleva desde 2024 buscando minas de este tipo. Sumando las últimas seis, ya ha conseguido documentar aproximadamente una veintena de explotaciones en la Península, lo que ha transformado lo que se sabía de la interconexión existente en Europa hace 3.000 años.
“Estos descubrimientos demuestran que la extracción de metales en el suroeste de Europa fue mucho más extensa y organizada de lo que se creía previamente, y proporcionan un contexto arqueológico concreto para los análisis químicos e isotópicos que apuntan a conexiones a larga distancia durante la Edad del Bronce”, dicen los expertos.

El trabajo, que se llevó a cabo en colaboración con la Universidad de Sevilla y los arqueólogos del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, señala que las minas de Extremadura “representan solo la punta del iceberg”. “En esta región, junto con Andalucía, estimamos que hay hasta 150 minas prehistóricas sin documentar ni investigar”, añaden.
“Esto tiene el potencial de transformar fundamentalmente nuestra comprensión del sistema mundial de la Edad del Bronce, en el que la minería del cobre fue uno de los motores clave de la época”, concluye el catedrático de Arqueología Johan Ling, director de esta investigación.


