Cine

Goya 2026: El triunfo colectivo del cine español más inteligente y rompedor

40ª edición

La selección y el palmarés que encabeza ‘Los domingos’ evidencia la consolidación de un nuevo modelo de cine español que lleva años sumando esfuerzos

Los Goya son de 'Los domingos'

'Los domingos' de Alauda Ruiz de Azúa se llevó cinco premios Goya 

'Los domingos' de Alauda Ruiz de Azúa se llevó cinco premios Goya 

Llibert Teixido

El previsible triunfo en la gala de los Goya de Los domingos coronó un año extraordinario para el cine español. No sólo porque la película de Alauda Ruiz de Azúa es magistral, y se merece todos y cada uno de los cinco cabezones que ganó, incluidos los más importantes de la noche –Mejor película y dirección, amén del obtenido por la más deslumbrante de nuestras estrellas, Patricia López Arnaiz–, ni tampoco porque entre las películas nominadas y premiadas dominase la excelencia, sino porque la cosecha cinematográfica española de 2025 no ha sido fruto del azar, ni de una esotérica alineación de astros…

La selección y el palmarés de los Goya 2026 es el resultado de una coordinación de múltiples esfuerzos que se han ido aunando en los últimos años para remar en la misma dirección: no sólo implica a los artistas y a sus productores, distribuidores y exhibidores, sino también a las instituciones –empezando por el ICAA, cuyas rediseñadas ayudas están más repartidas y apuestan por la diversificación–; la no menos imprescindible implicación de las televisiones y plataformas –este ha sido un año muy Movistar–; los grandes, pequeños y medianos festivales de cine; los laboratorios de creación –como Abycine lanza o el D’A Film Lab–; las filmotecas, la labor formadora de las escuelas de cine –como la ESCAC o la ECAM– y, por supuesto, un público que, aún en el siempre preocupante marco de la crisis de las salas de cine (fundamentalmente debido a un muy poco saludable cambio en los hábitos de consumo), también ha respondido.

Patricia López Arnaiz triunfó por su papel en 'Los domingos'
Patricia López Arnaiz triunfó por su papel en 'Los domingos'Llibert Teixido

Los domingos, la gran ganadora de esta edición, una película paradigmática de este nuevo modelo, va camino de superar los 700.000 espectadores en sala, cuando desde hace unos días ya se puede ver en Movistar. Sirât, de Oliver Laxe y Romería, de Carla Simón, por más que la primera fuese la que más cabezones acumuló, con seis premios técnicos, y la segunda se fuese de vacío, son otras dos grandes muestras de este nuevo modelo que han estado en el Top 10 de películas españolas con más recaudación de la temporada. Hablamos de cine de autor con voluntad de riesgo y de romper moldes que exportan nuestra cultura otorgándole un prestigio que antes se concentraba en muy pocos nombres propios, como el de Pedro Almodóvar, y ahora ofrece un amplio abanico de cine joven, regenerado, y con voluntad de seguir creciendo. Sólo cabe esperar que nadie venga a destruir el sistema que tantos esfuerzos coordinados ha costado poner en pie (antes quemaban libros, ahora quieren abortar películas). Lo que importa es que aquello que se venía llamando El Otro cine español, evidenciando su posición en los márgenes del panorama cultura, empieza a estar en el centro de la conversación, generando debates y encendiendo nuevas pasiones por un cine más artístico y menos industrial, un cine que valora la capacidad de “discernimiento” al espectador.

Foto de família de la gala de los 40 Premios Goya 
Foto de família de la gala de los 40 Premios Goya Pau Venteo / Shooting / Colaboradores

Los domingos es una película adulta que deja al respetable espacio para sacar sus propias conclusiones sobre lo que acontece en pantalla, sin caer en discursos precocinados que lo lleven de la mano, y la prueba de ello es la multiplicidad de interpretaciones que se han dado de ella. Cada personaje, perfectamente definido, tiene sus razones, y se muestra coherente con ellas. Para este cronista, lo que vertebra la película es la historia de un padre capaz de vender a su hija en una tan desgarradora como demoledora crítica a la burguesía bilbaína. Pero seguro que ustedes han visto otra película... Otra gran noticia que evidencia el cambio de paradigma hacia un cine de mirada poliédrica es el Goya al Mejor Documental obtenido por Albert Serra por Tardes de soledad. Aunque parezca mentira, el de Banyoles, que ya tiene otros seis largos en su haber aclamados en Cannes y en otros grandes festivales internacionales –como el Leopardo de Oro de Locarno por Historia de mi muerte (2013)– nunca había sido nominado en los Goya. Que haya ganado con su primera nominación es otra muestra inequívoca de que, como cantaba aquel, los tiempos están cambiando. Y para bien.

No importan si ganaron o no –tampoco hace falta ponerse quisquillosos–, pero la gran revolución que se ha operado, con paso lento pero seguro, en nuestro cine ha tenido otras grandes muestras de excelencia como Ciudad sin sueño, de Guillermo Galoe; Extrany riu, de Jaume Claret Muxart; Los tortuga, de Belén Funes; Una quinta portuguesa, de Avellina Prat; Muy lejos, de Gerard Oms, o La buena letra, de Celia Rico. Todas ellas obra de una nueva generación de directores y directoras (por fin), que son el fruto de ese gran esfuerzo colectivo, movido por la ilusión de crear una cultura genuina, tan profunda como auténtica. Una generación con un presente brillante, y un futuro que habrá que defender con uñas y dientes.