Muere Jorge ‘Ilegal’ Martínez, arrogante y fundamental
Obituario
El fundador de Los Ilegales falleció a los 70 años de un cáncer de páncreas detectado en plena gira

Jorge Martínez, este pasado julio en Ciudad de México.

El pasado 12 de abril pudimos ver a Jorge Ilegal Martínez en plena forma al frente de Ilegales, en un Razzmatazz que se llenó para escuchar las nuevas canciones y los clásicos de su fundamental grupo, un mito del pop español que ha estado en activo hasta el final. Este ha sido fulminante. En septiembre tuvieron que parar la gira para que su líder recibiera tratamiento contra un cáncer de páncreas que se reveló muy agresivo, ya que este martes 9 de diciembre ha fallecido en un hospital de Oviedo donde llevaba dos semanas ingresado.
Tenía 70 años pero no los aparentaba. Seguía con el mismo aspecto de alguien peligroso e insobornable, de cuando fue encumbrado en los inicios de la movida. Aunque él, lejos de las normas pop nuevaoleras al uso, siempre hizo gala de un espíritu independiente y punk pero a la vez de un refinamiento melódico que convirtió sus canciones en clásicos venerados por varias generaciones, hasta ser en una de las bandas más influyentes del rock español.
Había nacido en Avilés en el seno de una familia de militares y navegantes de rancio abolengo, pero por su apariencia nadie lo diría, ya que era un personaje callejero que infundía respeto y hasta miedo. Bocazas y provocador, siempre con su cabeza rapada y dispuesto a la pelea, empezó a foguearse en los escenarios a temprana edad en varios grupos hasta forjarse una personalidad propia influenciada por, entre otros, Lone Star y Los Bravos. Su primera banda con cara y ojos fueron Madson con la que se curtió, junto a su hermano Juan, en los entresijos del rock and roll y en los de vivir la vida al límite. Luego llegan Los Metálicos que al final se convierten en Ilegales y como se suele decir el resto es historia.
En los inicios parecía un tipo influenciado por las peleas violentas entre mods y rockeros de la película Quadrophenia, aunque sustituyendo Brighton por Gijón. Tras ganar un concurso local de maquetas en 1981 grabaron las canciones de su primer disco, de título homónimo y con la célebre portada con la foto tratada de Ouka Leele, pero incomprensiblemente nadie quería editarlo. Primero fue publicado en 1983 por Hi-fi Electrónica, filial de Ariola, con escasa distribución. Gracias a la mediación de su paisano Víctor Manuel finalmente el álbum fue reeditado en 1984 por Epic. Con la inestimable colaboración del mítico locutor de Radio 3 Jesús Ordovás canciones como ¡Hola mamoncete!, Tiempos nuevos, tiempos salvajes o la controvertida ¡Heil Hitler! Se convierten en clásicos instantáneos llegando a vender más de 200.000 copias del álbum.
Más allá de las bravuconadas y de lo políticamente incorrecto de las letras de Jorge Ilegal, lo que realmente sorprendía de su sonido era el lirismo y la finura de los solos de su guitarra: breves, concisos, directos y muy melódicos. En definitiva, un tipo intimidante capaz de hacer una música muy emotiva sin renunciar en ningún momento a la filosofía del rock más crudo. Su fama y su conflictividad siguió creciendo con el segundo álbum Agotados de esperar el fin (1984) que incluye el himno Soy un macarra -el estribillo “soy un macarra, soy un hortera y voy a toda hostia por la carretera” se convirtió en leitmotiv de la banda- y otras lindezas del calibre de Destruye, Odio los pasodobles y la canción titular, también fija en su repertorio.
El personaje se fue comiendo a la persona y cada vez se esperaba que Jorge se superara en exabruptos y pasadas de rosca. Así no extraña que en el tercer álbum, Todos están muertos (1985), destaque el ardor soez de Eres una puta. La fuerza de sus actuaciones se refleja en el doble álbum Directo (1986) grabado en la discoteca Big Ben de Mollerussa. Ya en Hispavox, su último chispazo de gloria fue Chicos pálidos para la máquina (1988) que incluye Ángel exterminador, otra de sus canciones indispensables.
En los años noventa iniciaron una decadencia que culminó en la separación del grupo en el 2010. Entonces decide iniciar el proyecto Jorge Ilegal & Los Magníficos con los que graba discos de estética vintage como Nuevo rumbo (2011) o El guateque del hombre lobo (2012). Pero el gusanillo de Ilegales pronto lo vuelve a picar y decide reactivar la banda con la que ha vivido una segunda juventud artística gracias al álbum de duetos La lucha por la vida (2022) y el postrero Joven y arrogante (2025), que los volvieron a llevar a los escenarios en exitosas giras por España y América Latina. Tras su fachada de tipo duro se escondía un sentimental al que le gustaba coleccionar soldaditos de plomo y guitarras eléctricas de las que atesoró más de sesenta.
