Una subasta legendaria: guitarras de Kurt Cobain, Prince, John Lennon o David Gilmour
Colección Jim Irsay
Las joyas musicales del millonario, fallecido en 2025, se pondrán a la venta en Christie's en los próximos meses
Entre las piezas está la guitarra que Kurt Cobain tocó en el vídeo de 'Smells like teen spirit': se valora entre 2,1 y 4,1 millones de euros

Guitarras que pertenecieron a David Gilmoure, John Lennon, Kurt Cobain y Prince.

El billonario James Irsay fue conocido por ser el propietario del equipo de la NFL Indianapolis Colts. También por su labor filantrópica. En 2014 fue noticia por ir a rehabilitación tras ser detenido conduciendo embriagado. Pero quizá su pasión más personal fue la de la música. En concreto, la de su colección de guitarras. Berry Gordy y Janie Bradford lo escribieron y The Beatles lo cantaron: “El dinero no lo consigue todo, es verdad / Pero lo que no consigue, no me sirve / Necesito dinero”.
Y eso es lo que han pensado sus herederos. Tras la muerte de Irsay en 2025, sus herederos han decidido convertir ese afán coleccionista en dinero. Christie’s subastará en los próximos días gran parte de las guitarras acumuladas por el billonario a lo largo de su vida, a precios millonarios. La llamada The James Irsay Collection no conoce piezas menores. De Les Paul a Jeff Beck, de George Harrison a Eric Clapton, cada guitarra encierra una historia.
Es el caso de la Fender Mustang azul que perteneció a Kurt Cobain, y cuyo precio se estima entre 2,1 y 4,2 millones de euros. La guitarra no es solo un recuerdo del profeta del Grunge, sino que forma parte de su historia: es la pieza exacta que el líder de Nirvana usó en la grabación del vídeo de 1991 Smells like teen spirit, y que rompió con la tradición pacata del pop de los 80.

Seis balas evitaron que John Lennon entrase en esa década, y nos dejaron sin la música que pudo haber escrito. Una guitarra del beatle también forma parte de la colección de Irsay, y también podrá adquirirse en la subasta. La Rickenbacker 1996 modelo Rose-Morris acompañó a Lennon en los conciertos navideños de The Beatles en Londres, entre de 1964 a enero de 1965. La casa de subastas cifra su valor entre 675.000 y un millón de euros.
No menos legendaria pero más asequible está la pieza personalizada en amarillo que Prince empleó durante la gira Act II, en 1993, también en la improv de cierre de gira en Bagley’s, Londres, el 8 de septiembre de 1993. Fue la época en el que el artista quiso identificarse con un símbolo que le llevó a ser conocido como The Artist Formerly Known as Prince, y en la que presentó su álbum de caras B con clásicos como Peach o la grabación en primera persona de Nothing compares 2 U, hecha himno en voz Sinéad O'Connor. Si dispone —y le sobran— de entre 85.000 y 120.000 euros puede ser suya.

Y de vuelta a cifras millonarias: otra pieza supera la estimación de 1,7 millones de euros, y llega hasta 3,4. Es una Fender Stratocaster con el apelativo de The Black Strat. Su dueño fue David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd, que la subastó de forma benéfica en 2019. El instrumento fue a parar a manos de Irsay. Para Amelia Walker, responsable de colecciones privadas e icónicas en Christie’s, esta guitarra marcó “auténtico punto de inflexión” en el valor de la colección.
Los precios de las guitarras no se corresponden, claro, con su valor de mercado, sino con su valor como iconos, como testimonios físicos de un momento. Paradójicamente, en ese valor añadido es donde descansa la humanidad: nada refleja la historia de estas guitarras, excepto el hecho de que esas historias existieron.


