¿Quién dijo miedo? A buen seguro que no fue el renacido Barça de Pascual, que este domingo superaba todas las dificultades y asaltaba la calle Goya a triple armado contra todo pronóstico y firmaba su primera gran proeza. No parece que vaya a ser la última por la manera de competir que siguen demostrando los azulgrana. Hacía 644 días que el Real Madrid no perdía un partido de la Liga Endesa ante su público. Llevaban, además, nueve clásicos seguidos triunfando los blancos. Qué más da, respondió el Barça, que firmó su octava victoria consecutiva en Liga, sin duda la más trascendente, y dio un golpe en la mesa de tal calibre que habrá que cambiar de mesa.
Eran ambos técnicos muy conscientes de las limitaciones de un Barça bastante mermado, con la baja de última de Brizuela, que se añadió a la de Vesely, ambos con procesos gripales. La profundidad de banquillo del Madrid, además, impone a cualquiera. Así que la batalla táctica estaba servida. Scariolo apostó por pegar a Abalde a Punter como si fuera auténtico superglue, pensando que frenando a la principal fuente de puntos azulgrana tendría mucho camino recorrido. Pascual, en cambio, ante la inferioridad física de sus jugadores, apostó claramente por alimentarse del tiro exterior y dio la orden de que los blancos no pudiera correr.
Punter, al inicio, y Laprovittola, al final, firmaron una victoria más coral que nunca de un Barça sin miedo
Así comenzó todo, con los decibelios en el Movistar Arena por las nubes y con un duelo magnífico en el parquet, en el que el Barça comenzó mandando. Básicamente porque dibujó un increíble 6/8 en triples en los primeros diez minutos y porque Punter vive una segunda juventud, inspiradísimo sigue el del Bronx, que le dio la mañana a Abalde (14p ya al descanso).
Con una rotación muy corta, el Barça necesitaba que todos sus hombres produjeran y Pascual pareció conseguirlo. Al descanso, por ejemplo, nueve de los diez jugadores que habían entrado a pista habían anotado (Cale, el último, lo hizo en la primera jugada de la segunda mitad). En su línea ascendente, un motivado Fall aportaba intimidación y algún puntito valioso. Laprovittola firmaba minutos de enorme trascendencia antes de destaparse del todo al final. Y Parra, indetectable, robaba balones bajo el aro madridista para desespero de Scariolo. Una ayuda inestimable la suya para un Pascual que había subrayado la importancia del rebote. Sus jugadores demostraron ser alumnos de lo más aplicados, firmando una superioridad en este apartado (23-37) que merece un panegírico por sí misma.
Este buen hacer azulgrana se transformó en ventajas ya algo importantes en el segundo cuarto, cuando fue alimentando el marcador hasta el 36-46 (m18) que anotó Parra. A pesar de un mal final de cuarto, contener a Campazzo y Tavares durante tantos minutos resulta misión imposible, el Barça logró irse a vestuarios mandando y creyendo en sí mismo en la complicada misión que estaba afrontando.
El Madrid intentó apretar el acelerador tras el descanso, a ver si agotaba al Barça. Hezonja comandaba las operaciones y los blancos enseguida recuperaron el mando en el marcador con un ataque desatado. Pero se toparon con un rival que, con poco tino en defensa, volvió a beber del tiro exterior para seguir enganchado al clásico. Nadie daba su brazo a torcer en un duelo de una belleza tremenda.
Amortiguado ese impulso blanco, el Barça bajó revoluciones, se serenó y sacó toda su ambición para trazar un último cuarto maravilloso en la pista más complicada de Europa, digno de un equipo que aspira a todo. Y eso que no pararon de regalar tiros adicionales los azulgrana, que en defensa no mostraron las prestaciones de otros partidos. Pero era un clásico de ataques, difícil cambiar eso ante este Madrid, y ahí también supo dar una lección el conjunto de Pascual. Con Willy domionando el rebote, la figura de Laprovittola emergió más que nunca, como si tuviera diez años menos, para firmar 12 puntos y repartir cinco asistencias sólo en ese último acto el argentino. A su vera, como mejor escudero, Parra firmaba la canasta del día, un triple contra tablero cuando Hezonja había apretado la cosa hasta el 95-98. Pero esa canasta asestó un golpe letal al Real Madrid, que cayó directo a la lona. La primera obra maestra del nuevo Barça llegaba en la calle Goya, cómo no.
Ficha técnica
100. Real Madrid (24+20+31+25): Campazzo (15), Llull (9) Abalde (5), Hezonja (27) y Tavares (10) -cinco inicial-, Maledon (5), Feliz (10), Deck (7), Lyles (9) y Garuba (3).
105. Barça (28+20+29+28): Satoransky (16), Punter (19), Cale (6), Norris (7), Hernangómez (8) -cinco incial-, Laprovittola (19), Marcos (3), Parra (13), Shengelia (8) y Fall (6).
Árbitros: Carlos Peruga, Carlos Cortés, Alberto Sánchez Sixto. Eliminaron por faltas personales a Miles Norris, en el Barça.
Incidencias: Partido correspondiente a la decimocuarta jornada de la Liga Endesa de baloncesto disputado en el Movistar Arena de Madrid ante 11.736 espectadores.
