Joan Laporta ya no es el presidente del FC Barcelona. Desde ayer ese cargo lo ostenta ahora Rafa Yuste, hasta ahora vicepresidente primero y encargado de la parcela deportiva, que se queda al mando del club. La dimisión de Laporta obedece al cumplimiento del artículo 42.f de los estatutos de la entidad blaugrana y es un trámite indispensable para poder presentarse a las elecciones del 15 de marzo.
A partir de ahora, Yuste (Barcelona, 1962) será la cabeza visible institucionalmente del Barça durante el proceso electoral y pilotará el club hasta el 1 de julio, cuando tomará posesión la junta ganadora de los comicios. Le acompañarán en la misión Josep Cubells, vicepresidente y secretario, Alfons Castro, como tesorero, y los directivos Josep Ignasi Macià, Àngel Riudalbas, Joan Solé y Sisco Pujol.
Amigos para siempre
Se conocieron en el colegio de los Maristas con seis años y siguen siendo íntimos
Socio barcelonista número 9.977, el pasado sábado Yuste recibió la insignia de oro por sus 50 años de socio de manos de su amigo íntimo Laporta, al que conoció en el colegio de los Maristas con seis años. Desde entonces son inseparables: fue padrino de su boda y siguen viviendo muy cerca el uno del otro. De hecho, en el mismo acto Yuste hizo lo propio con Laporta que también cumplía medio siglo de socio.
Juntos como aficionados viajaron en 1992 a Wembley para la final de la primera Copa de Europa del Barça.
Cercano en el trato
Ha trabajado siempre en sintonía con Guardiola en las Sis Copes, Koeman, Xavi y ahora con Hansi Flick
En el 2005, su amigo le llamó para ser directivo tras las dimisiones de Rosell y Bartomeu, entre otros, y en el verano del 2008 le hizo vicepresidente deportivo después de la salida de Soriano, Ingla, Vicens, Murtra y cuatro miembros más de la junta. Lo fue hasta el 2010 y lo ha sido desde el 2021.
Ha trabajado siempre en sintonía con Guardiola, Koeman, Xavi y Flick, aunque uno de sus momentos más críticos en el cargo fue cuando tuvo que participar en la destitución de Xavi Hernández, al que siempre había defendido.
La semana pasada se le preguntó por el nuevo cargo que iba a asumir. “De momento, me preocupan el Albacete y el Mallorca”, decía sin nervios y concentrado en el fútbol. Siempre discreto, ahora le toca ser más protagonista que nunca.
