C lean sheet fue la expresión más repetida por Hansi Flick en la sala de prensa del nuevo San Mamés. Textualmene significa hoja en blanco. En el argot futbolístico es mantener la portería a cero. Y el entrenador valora mucho cuando su Barça pone el cerrojo como síntoma de madurez y concentración de todo el equipo. “Dejar la portería a cero da confianza a nuestra filosofía”, resume.
Entiende el técnico alemán que sin la presión de los delanteros a la salida del rival y sin que los centrocampistas estén encima de los pasadores se le cae el invento de la defensa adelantada. Por eso le gusta ver al equipo tan implicado en las labores menos agradecidas pero sin las que no sería posible defender hacia delante, lo que les hace ser tan dominantes e instalarse en campo contrario.
El Barça se ha aplicado en defensa. No es un partido o dos, sino que hay una dinámica. Solo un gol recibido en los últimos cuatro partidos denota un cambio de mentalidad en los jugadores, que saben que si no encajan tienen más posibilidades de ganar gracias a su calidad arriba. Es precisamente lo que sucedió en Bilbao, donde un chispazo decidió.
Tras la doble derrota frente al Atlético en la Copa y ante el Girona en Montilivi, el cuerpo técnico reunió a la plantilla. Flick les preguntó si querían seguir jugando de la misma manera y se encontró con una respuesta entusiasta de que el estilo no se podía tocar. El entrenador también les pidió su opinión y entre todos consensuaron protegerse más en el centro. Desde entonces Marc Bernal ha sido titular en cada uno de los últimos cuatro encuentros como pivote defensivo más posicional. Su imponente figura (1,91 metros con 18 años) y su inteligencia táctica han cosido al equipo.
La entrada como titular de Bernal y el regreso de Pedri contribuyen a dar orden y estabilidad al equipo
La entrada del canterano ha permitido a Eric Garcia volver a la defensa para jugar de central diestro, central zurdo y de lateral ahora que está lesionado Koundé. Cubarsí, que había pecado de irregularidad, ha empezado a rayar a gran altura tanto en el cuerpo a cuerpo como en los balones aéreos mientras que Gerard Martín, que ya supera los 2.000 minutos jugados, ha estado en tres de esos cuatro partidos en el eje de la zaga. Con eso, el puzle recobra el sentido y se garantiza la estabilidad que a Flick le gusta en el triángulo central.
El gran beneficiado es el equipo y en particular Joan Garcia, que solo ha tenido que realizar 7 paradas en 360 minutos. Entre todas las competiciones, ya suma ocho partidos sin recibir en el 2026.
El del martes< será el partido 100 en la élite del portero, que defendió en 67 ocasiones la portería de Espanyol y que se ha puesto 32 veces bajo palos esta temporada con el Barça. Y lo hará en Newcastle, donde en septiembre debutó en la Champions y donde Deco se percató que había acertado de pleno con su contratación por la serenidad y la seguridad que transmitió con sus salidas y paradas en Sant James’ Park (1-2).
Aún hay más porque la presencia de Pedri, primordial para atacar bien, lleva consigo un mayor orden, lo que redunda en defensa. Desde que el canario regresó, con él en el campo el rival aún no ha visto puerta. Además de que no estuvo en el 4-0 del Metropolitano, el 3-0 de Stamford Bridge y el 3-3 de Brujas.
Joan Garcia vuelve a Newcastle, donde hizo su debut en la Champions y Deco vio que había acertado
Al Barça esa mejoría sustancial le llega en el momento más adecuado, sobre todo ahora que le esperan los partidos cruciales en Europa y la Liga. Nadie olvida que ser excesivamente blando contra el Inter de Milán le costó no estar en la final de la Champions la temporada pasada.
