Las Claves
- La Saudi Pro League rechaza el paro de Cristiano Ronaldo y afirma que ningún jugador está por encima de su club.
- La organización saudí subraya que el Al Nassr opera de forma independiente bajo sus propias reglas y dirección futbolística.
- El futbolista portugués mantiene contrato hasta 2027 con una penalización de sesenta millones de euros en caso de salida.
- Cristiano Ronaldo necesita jugar para llegar en óptimas condiciones al próximo Mundial, que representará su última oportunidad con Portugal.
A la espera de conocer si este fin de semana Cristiano Ronaldo saltará al césped con el Al Nassr, la Saudi Pro League ha resuelto tomar la palabra y opinar acerca de la realidad que vive el portugués en la escuadra saudí.
Mediante una nota sucinta, la Liga saudí expresa su oposición al paro del portugués y lanza un aviso al futbolista: “Como cualquier jugador de élite, Cristiano quiere ganar. Pero ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club”.
Al mismo tiempo, el principal torneo de equipos de Arabia Saudí ha buscado subrayar la organización de su Liga: “Cada club opera independientemente bajo las mismas reglas. Los clubes tienen sus propias juntas directivas, sus propios ejecutivos y su propia dirección futbolística. Las decisiones sobre contratación, gasto y estrategia recaen en ellos”
De igual modo, el torneo saudita igualmente ha buscado reconocer el desempeño de Cristiano en su función de mayor referente mediático: “Ha desempeñado un papel fundamental en el crecimiento y la ambición del club”.
A partir de que trascendiera la información sobre el paro de Cristiano al comenzar esta semana, el futbolista no ha realizado declaraciones oficiales acerca de su estado actual. No obstante, el quíntuple ganador del Balón de Oro mantiene un vínculo laboral con el Al Nassr vigente hasta junio de 2027 junto a una penalización por salida próxima a los 60 millones de euros, circunstancia que dificulta encontrar una salida fácil a la disputa.
El factor que podría resolver el enigma es el Mundial del verano que viene. Con 41 años de edad, todo indica que este representará el Mundial final del portugués. Por ello, requiere acumular tiempo de juego en el Al Nassr con el fin de encarar con la mejor preparación su postrera oportunidad de conducir a Portugal hacia el éxito mundialista.


