La estrategia desgastada de una gestión de fichajes cuestionable en el Real Madrid.

Real Madrid

El enfoque en contratar promesas está perjudicando al equipo, con Huijsen o Mastantuono como muestras, mientras Alexander Arnold no sale del departamento médico.

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Trent Alexander Arnold se funde en un abrazo con Güler y Mastantuono tras anotar un tanto esta campaña (AP Photo/Manu Fernandez)

Manu Fernandez / Ap-LaPresse

Las Claves

  • Trent Alexander Arnold ha disputado pocos encuentros con el Real Madrid debido a constantes lesiones y un rendimiento irregular.
  • La estrategia de fichajes del Real Madrid genera debate entre

Para quienes observan al Liverpool semanalmente en la Premier, Trent Alexander Arnold podría definirse como un lateral efervescente. Esto describe a los defensores que resultan determinantes al proyectarse ofensivamente, pero que muestran falta de concentración al replegarse: era capaz de ser el mayor gestor del conjunto y, al mismo tiempo, el más vulnerable en los cruces directos, un inconveniente en formaciones poco cohesionadas como este Real Madrid, debilitado por los altibajos de la campaña y los contratiempos físicos. Al futbolista inglés también le ha sucedido lo mismo.

Se unió mediante un pago de diez millones de libras (12, si hablamos de euros) para competir en el Mundial de Clubs, una apuesta que no prosperó para la plantilla de Xabi Alonso. Tan solo ha logrado actuar en ocho compromisos y ya ha acudido en dos momentos a la enfermería. La alternativa de Valverde prevalece sobre el que fuera un defensor disruptivo en la Premier. Ayer volvió a entrenar con el colectivo dos meses después, aunque permaneció excluido de la citación al igual que Rüdiger y Mendy.

Con 27 años, Arnold se integra en la estrategia de incorporaciones del Real Madrid, la cual atraviesa hoy un periodo de fuerte debate. Se identifican dos tendencias. La primera consiste en adelantarse a la competencia para atraer a profesionales que finalizan su vínculo laboral, tal como ocurrió tras la crisis sanitaria con Alaba (Bayern Munich), Rüdiger (Chelsea), Mbappé (PSG, aunque se le abonó una cuantiosa prima por firmar) y actualmente Alexander Arnold. Todos ellos figuraban como estrellas en sus respectivos puestos. Asimismo, en su momento, Kroos aterrizó bajo estas mismas circunstancias.

Luego de las épocas de los célebres galácticos y con la entrada de Juni Calafat a la dirección deportiva (impulsor de incorporaciones como las de Vinícius o Rodrygo), el enfoque del Real Madrid se transformó. Se decidió financiar a deportistas noveles, de menos de 20 años que aún no habían eclosionado. No era inconveniente abonar una cifra elevada pues se les vaticinaba un porvenir espléndido. Resultaba preferible pagar 45 millones por Vinícius con 18 años que el doble si hubiese recalado en otra entidad europea previamente. Se rastreaba al talento ideal en un mercado que, por la inflación de la Premier, se había desbordado y era inaccesible para la Liga.

Este es el proyecto de la entidad que en las dos campañas previas no ha resultado perfecto. Con el plantel mermado por la falta de los antiguos pilares de las Champions, tales como Luka Modric, Toni Kroos o el siempre lastimado Éder Militão, las nuevas promesas no han terminado de dar la talla que se pretendía.

Una mezcla que dio éxitos

El plan de reclutar jugadores sin equipo o jóvenes promesas no le está reportando beneficios en la actualidad.

Durante este verano se incorporó Franco Mastantuono, promesa argentina que el PSG también pretendía, quien todavía no logra despegar a sus 18 años. Álvaro Arbeloa busca recuperarlo tras su reciente ostracismo con Xabi Alonso, aunque tanto en Albacete como en Lisboa su rendimiento se diluyó.

Una situación semejante vive el defensor central español con nacionalidad neerlandesa Dean Huijsen, quien arribó desde el Bournemouth por un total de 62 millones. Pese a ser ya internacional, su nivel se encuentra por debajo del mostrado por Raúl Asencio. El tercero en este registro es Álvaro Carreras, que cuenta con 22 años y fue una solicitud de Alonso. El Madrid entregó 50 millones al Benfica por quien es el refuerzo más constante de los aterrizados esta campaña.

A pesar de los comentarios, Arbeloa considera que este es el instante para “trabajar” y no para “euforias o de descontento”, al tiempo que, como suele ser costumbre, asume la responsabilidad de las dificultades: “El arrepentimiento es un callejón sin salida... Ya les he dicho que cometeré equivocaciones porque tengo que tomar muchas decisiones”.

El técnico pide tiempo

Arbeloa admite que hoy en día es de “hora de trabajar” y no de “euforias o de descontentos”.

Hace dos temporadas se incorporó el brasileño de 19 años Endrick, quien partió cedido al Lyon tras contar con escasas ocasiones. Del mismo modo, hace tres años llegó Arda Güler; su gran potencial no es cuestionado por nadie, ni por Ancelotti o Alonso, aunque con ambos terminó disputando únicamente minutos simbólicos.

Asimismo, en ese mismo grupo podrían entrar otros futbolistas como Tchouaméni (80 millones), Camavinga (31) o Jude Bellingham (127), el caso atípico si bien es uno de los criticados por su desempeño en los duelos previos. “Habrá gente que no sea del Madrid que no quiere que estén en el campo, pero imagino que los aficionados del Madrid lo que quieren es que sus mejores jugadores estén siempre disponibles y en el campo. Son jugadores que a nivel mundial pueden que estén entre los diez mejores. Tienen toda mi confianza”, el preparador evitó dar una respuesta directa.

Entre aquellos que maduraron para encabezar el equipo y las nuevas promesas, la exigencia del Madrid pone bajo sospecha esta estrategia tan audaz.

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