BlackRock cierra la colocación de Naturgy por 2.800 millones y abre una nueva etapa en la empresa
Energía
El gigante norteamericano sale del capital de la multinacional energética tras vender su 11,4%

La sede de Naturgy en la Avenida América, de Madrid

BlackRock ha culminado con éxito su salida de Naturgy. El gigante de la inversión, a través de su filial Global Infrastructure Partners (GIP), ha vendido su participación en la primera gasista y tercera eléctrica española por 2.790 millones de euros, según ha informado a la CNMV. La operación abre una nueva etapa en la multinacional energética y ahora sus principales accionistas (Criteria Caixa, IFM y CVC) deberán negociar para equilibrar su poder en el consejo de administración.
El fondo ha cerrado la venta de su participación del 11,4% (110.753.554 acciones) a un precio de 25,2 euros, lo que supone un descuento del 5,8% frente al cierre de ayer, que fue del 26,76 euros. La capitalización de la compañía asciende actualmente a 25.950 millones de euros. La operación ha sido liderada por los bancos de inversión J.P. Morgan y Goldman Sachs.
La venta del paquete de BlackRock probablemente tendrá hoy un impacto negativo en la cotización por el impacto del precio de la colocación. Sin embargo, a largo plazo, podría tener un doble efecto positivo para la cotización. Por una parte, se aumenta el free float, el húmero de acciones que cotizan en el mercado bursátil, del 23,3% hasta el 34,7%. Con un mayor volumen de transacción, la compañía se hace más interesante para los inversores. De hecho, Naturgy completó una operación de colocación de acciones de autocartera en otoño para aumentarlo hasta sus niveles actuales.
El otro efecto es la desaparición del overhang que pesaba sobre la acción; es decir, la estimación del precio que el mercado daba a la venta del paquete accionarial del fondo norteamericano. Fuentes del mercado apuntan que la cotización podría verse beneficiada tras destoparse.
En el plano de la gobernanza, la salida de BlackRock implicará una nueva reestructuración del consejo de administración, aunque esta puede no se inmiediata. La firma de inversión cuenta actualmente con tres vocales, aunque, en la última reunión de este órgano, pactó su reducción a dos para ajustarse a su paquete accionarial tras la venta de diciembre. La junta general de accionistas deberá refrendar estos cambios a finales de mes.
Posteriormente, se deberá abordar la salida de los dos últimos consejeros en una reunión del consejo de administración, aunque cabría también la posibilidad de que simplemente presentasen su dimisión. Sea como sea, los accionistas de Naturgy deberán reequilibrar las fuerzas tarde o temprano en el consejo de administración. El reglamento de la compañía establece que todas las decisiones deben ser aprobadas con el apoyo de dos tercios de los miembros del consejo. En los últimos años, no ha sido necesario aplicar esta regla porque todos los acuerdos se han sellado por unanimidad.
El principal socio de la compañía es Criteria Caixa con una partitipación del 26% y tres consejeros. El brazo inversor de la Fundación La Caixa cuenta actualmente con el derecho a un cuarto vocal, aunque no lo ha ejercido. Por otra parte, el presidente ejecutivo de la multinacional, Francisco Reynés, ocupa cargo de consejero ejecutivo, aunque es vicepresidente de Criteria. A continuación, se sitúa IFM, con un 15,5% y tres consejeros y, finalmente, la alianza entre CVC (13,8%) y Corporación Financiera Alba (5%), con otros tres vocales.

