Dinero

Agricultura regenerativa: provechosa para el campo y para el desarrollo económico

Economía verde

Avalan que este método ofrece los mismos resultados que

Las cubiertas vegetales ayudana regenerar el suelo

Las cubiertas vegetales ayudana regenerar el suelo

Agricultura Regenerativa

Un estudio liderado por el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (Creaf) ha desmontado una de las grandes críticas contra lo que se conoce como agricultura regenerativa: la menor productividad de esta en comparación con la agricultura convencional. “Los resultados finales constatan que, después de unos años de transición y una vez se recupera la salud del suelo, este modelo puede producir la misma cantidad de alimentos que el sistema convencional y hacerlo con un coste similar o incluso inferior”, afirma Javier Retana Alumbreros, investigador del Creaf y coordinador de RegeneraCat, que es como se ha bautizado el proyecto, que ha contado con la participación de cuatro fincas de Catalunya que llevan varios años aplicando este tipo de técnicas.

La agricultura regenerativa intenta recobrar la condición de la tierra para salvaguardar este recurso fundamental en la obtención de víveres. Por otra parte, un terreno en buen estado constituye un inmenso depósito de dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero más relevantes. De las metodologías de este esquema rural resaltan el no arar, tapar la superficie con desechos de poda o plantas para disminuir la degradación y retener el líquido, o vincular la siembra con la cría de animales para que estos colaboren con sus deposiciones y su andar a enriquecer el suelo. Esto deriva en una superficie con una concentración superior de materia orgánica.

“Un suelo rico en materia orgánica retiene mejor el agua porque actúa como una esponja y beneficia el crecimiento de las plantas”, señala Retana. En términos financieros, los beneficios principales radican en el ahorro de agua, la reducción del empleo de equipos y carburantes al prescindir del arado, además de evitar el uso de abonos o plaguicidas químicos. Debido a estos factores, el especialista del Creaf calcula que los gastos operativos podrían disminuir entre un 20% y un 25% en ciertas plantaciones. Por último, aunque igualmente relevante, el estudio del Creaf demuestra un valor nutritivo superior en varios de los productos analizados.

Dato

El suelo agrícola permitiría cumplir el 

Dichas virtudes son asimismo el peor adversario de la agricultura regenerativa, según Josep Ramon Sainz de la Maza Benet, consultor de agricultura regenerativa en GeoOrgànica. “En una sociedad capitalista no interesa porque no mueve tanto dinero al requerir menos insumos”, señala. Desde la Asociación de Agricultura Regenerativa Ibérica, Ana Digón menciona otro inconveniente: el empleo de la agricultura regenerativa para efectuar greenwashing o postureo verde. “Muchas empresas gastan más dinero en publicitar que hacen agricultura regenerativa que en practicarla de verdad”, manifiesta la responsable de la entidad.

Además

Producir podría costar de media entre

Para evitar que empresas y otros actores se apropien de este término como herramienta de greenwashing , el Creaf y la Asociación Española de Agricultura Regenerativa Ibérica han establecido diez criterios básicos que determinan “qué es la agricultura regenerativa real”. Los criterios cuentan con el consenso de casi 200 personas productoras, entidades y representantes del sector, además de personal científico de universidades y centros de investigación de toda España.

Otra gran barrera es el periodo de transición necesario para pasar de la agricultura convencional a la regenerativa. “El cambio no es de la noche a la mañana, sino que requiere de unos dos o tres años en los cuales la producción se ve perjudicada”, reconoce el experto del Creaf. En este sentido, Retana pide “ayudas públicas para quienes quieran hacer la transición”.

Como consecuencia de todas estas barreras, el asesor de GeoOrgànica estima que apenas el 1% de la agricultura es regenerativa en Catalunya y en el mundo.