Bulgaria se incorpora a la moneda única durante una etapa de inestabilidad institucional y con un rechazo del 49% por parte de la ciudadanía.

Unión Europea

Gran parte de la población rechaza la divisa compartida ante la preocupación por un incremento en el coste de vida.

(FILES) A woman holds a placard with the symbol of Euro during a demonstration against Bulgaria entering the Eurozone in Sofia on June 4, 2025. Bulgaria will become the 21st country to adopt the euro on January 1, 2025, but some believe the move could bring higher prices and add to instability in the European Union's poorest country. A protest campaign emerged this year to

Protesta contra la entrada en el euro, en Sofía

NIKOLAY DOYCHINOV / AFP

Las Claves

  • Bulgaria se convirtió este 1 de enero en el vigésimo primer estado en adoptar el euro tras años de integración europea.
  • La entrada ocurre bajo una administración provisional y

A falta de presupuestos y con una administración provisional, Bulgaria se transformó este 1 de enero en el vigésimo primer estado en sumarse al euro. El país excomunista finaliza de esta forma su plena inserción europea, casi dos decenios tras su ingreso en la UE. Sin embargo, este acontecimiento se produce en medio de una inestabilidad política y con una población muy recelosa respecto a las ventajas de la divisa única, a causa sobre todo del temor a un encarecimiento de los productos. Cerca de la mitad de la ciudadanía, un 49%, rechaza la entrada en el euro, conforme al último estudio europeo. Bulgaria se mantiene como una de las naciones con menor renta de los 27, con una remuneración media de 1.300 euros.

El ingreso de esta nación con 6,4 millones de residentes ocurre a menos de un mes de la renuncia del mandatario conservador Rosen Zhelyazkov y su gabinete de coalición al comenzar diciembre, luego de las movilizaciones multitudinarias contra la corrupción y las cuentas públicas de 2026, las primeras diseñadas en euros. Se han programado comicios parlamentarios para la primavera, los cuales representarán los octavos en un periodo de cinco años.

El producto interno bruto de la nación se ha cuadruplicado luego de su adhesión a la Unión Europea en el 2007.

Las dudas nublan de este modo lo que tendría que haber sido el cierre de un extenso camino de adhesión a la eurozona, luego de entrar en la Unión Europea en el 2007, al lado de su colindante Rumanía. Formalmente en “sala de espera” del euro a partir de la inclusión de su divisa en el 2020 dentro del mecanismo de tipos de cambio (MTC II), la nación obtuvo el permiso final de Bruselas este periodo estival, tras conseguir bajar su nivel de inflación al 2,7%. En aquel momento, se estableció la tasa de cambio en 1,95 levas por cada euro.

Los dos tipos de efectivo circularán hasta el 31 de enero y desde el 1 de febrero el euro pasará a ser la moneda exclusiva.

A la insatisfacción generada por la corrupción y la falta de estabilidad, que retrasa la ejecución de cambios estructurales, se añade una ciudadanía fragmentada respecto al euro. El temor predominante entre gran parte de los búlgaros radica en una posible escalada de los precios. Frente a tales inquietudes, el Gobierno interino señaló recientemente que aplicará multas a los establecimientos que pongan en marcha “subidas de precio injustificadas”.

Tal como reconoció la presidenta del BCE, Christine Lagarde, durante una estancia reciente en Sofía, las naciones que se han integrado en la zona euro han registrado un incremento medio de los precios de entre el 0,2% y el 0,4%. En lo referente a Croacia, el último estado en
al entrar en el 2023, el incremento resultó del 0,4%, si bien tal repercusión, sostuvo, se disipó velozmente.

Por el contrario, aproximadamente el 70% de los ejecutivos valoran positivamente la incorporación a la eurozona, que cuenta con una población superior a los 350 millones, según un sondeo del instituto Alpha Research.

Resulta evidente que el rendimiento económico del estado desde su entrada en la Unión Europea ha sido favorable, con un PIB que se ha cuadruplicado hasta rebasar los 111.000 millones de dólares, según Bloomberg, y una deuda pública que permanece por debajo del 30%, colocándose así entre las cifras más bajas de la UE.

Ante las inquietudes manifestadas por la ciudadanía, diversos expertos atribuyen la situación a las tácticas de desinformación dirigidas por políticos prorrusos y difundidas en redes sociales. “Cuanto más avance Bulgaria en su integración, más difícil le resultará a Rusia tener influencia en el país”, señala Dimitar Keranov, del German Marshall Fund en Berlón, a Associated Press.

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