Trabajo plantea un incremento del SMI del 3,1%, hasta alcanzar los 1.221 euros, sin que tribute al IRPF.

SMI

La subida se implementaría con carácter retroactivo desde el uno de enero 

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, durante una rueda de prensa, en el Ministerio de Trabajo y Economía Social, a 19 de diciembre de 2025, en Madrid (España). Díaz ha presentado la nueva herramienta para dar mayor visibilidad a las empresas que siguen los principios y valores de la Economía Social.

La segunda vicepresidenta y responsable de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, 

Ananda Manjón - Europa Press / Europa Press

Las Claves

  • El Ministerio de Trabajo propone elevar el SMI un 3,1% hasta alcanzar los 1.221 euros mensuales exentos de retenciones de IRPF.

El Ministerio de Trabajo ha planteado a los interlocutores sociales un incremento del salario mínimo interprofesional (SMI) del 3,1% de cara a 2026, lo cual implicaría situarlo en 1.221 euros al mes distribuidos en catorce abonos, exento de retenciones por el IRPF. Se trataba de la alternativa que se perfilaba como más factible y es la propuesta que el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha entregado hoy a las organizaciones sindicales y empresariales. Dichas partes aún no han manifestado su contestación, aunque se prevé que lo hagan durante las jornadas venideras. 

Hasta ahora, la posición de CC.OO. Y UGT se encontraba muy cerca de un pacto, mientras que la de la CEOE seguía siendo distante; sin embargo, hoy Trabajo ha buscado atraerles con la propuesta de analizar una de sus demandas tradicionales, suavizar las normas de desindexación en la contratación pública. La debilidad de esta sugerencia es que la resolución no compete a este ministerio. 

La subida de 37 euros mensuales hasta alcanzar los 1.221 euros cada mes concuerda con una de las dos opciones propuestas por el comité de expertos que brinda asesoría al Gobierno acerca del SMI, el cual había recomendado para el presente ejercicio un incremento del 3,1% si el sueldo mínimo continuaba exento de impuestos. Este planteamiento surge tras el acuerdo alcanzado entre Trabajo y Hacienda con el fin de que este año, otra vez, se eluda el gravamen sobre el SMI. Pérez Rey ha ratificado que la iniciativa contaba con el visto bueno de Hacienda, tratándose por consiguiente de una medida del Gobierno. Así, el Ejecutivo evita una disputa similar a la ocurrida el año anterior entre ambos departamentos que concluyó con una salida inicialmente temporal, consistente en extender la deducción para quienes perciben el salario mínimo, y que en esta ocasión podría replicarse.

Un asunto fundamental para las organizaciones sindicales, relativo a impedir que se absorban complementos tras el incremento del SMI, quedó fuera del encuentro al gestionarse por otra vía. Se trata de un factor que CC.OO. Y UGT ven como requisito previo para aceptar el alza, mientras que la CEOE manifiesta su rechazo. De hecho, ha avisado de que acudirá a la justicia si se aprueba mediante una regulación sin categoría de ley, tal como proyecta Trabajo.

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Por otra parte, Trabajo se ha propuesto examinar “seriamente” la suavización de las directrices de desindexación en la contratación pública. Es una señal hacia la patronal, que recurrentemente ha denunciado que las firmas con elevados costes laborales que operan para la administración pública se ven forzadas a subir los sueldos sin opción de repercutir ese gasto en sus facturas. 

El Ministerio de Trabajo ha manifestado constantemente su respaldo a este cambio, y actualmente surge un momento propicio para implementarlo mediante la adaptación de la normativa comunitaria relativa al sueldo base, no obstante, la resolución final recae fundamentalmente en Hacienda, departamento que hasta la fecha ha rechazado sistemáticamente esta propuesta. La única promesa que Pérez Rey ha logrado ofrecer consiste en entablar conversaciones con los demás departamentos ministeriales implicados. 

Los incrementos sucesivos del SMI han provocado que el sueldo más habitual en España se localice actualmente en niveles cercanos. La proporción de empleados que lo percibían durante 2023 alcanzaba el 7,4%, y si se extiende el análisis a quienes poseen bases de cotización de hasta el 125% del SMI, representan el 22,8% del conjunto. Estos datos evidencian una aglomeración de retribuciones cerca del SMI, lo cual conlleva el peligro de que profesionales con experiencia o formación intermedia permanezcan estancados en dicho rango, a pesar de merecer una paga más elevada. Teóricamente, el SMI tendría que servir de base únicamente para el personal carente de especialización o trayectoria laboral. Se trata de una amenaza advertida en su documento por la comisión de expertos que ha propuesto el alza del 3,1% para el presente ejercicio.

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