Economía

Se destina más capital a obras de gran envergadura que al mantenimiento de los caminos.

Crisis de Rodalies

Los fondos destinados al soterramiento ferroviario superan a los de optimización del servicio.

Obras del nuevo esquema de vías de Sants en verano del 2020

Obras del nuevo esquema de vías de Sants en verano del 2020

Montse Giralt / Propias

El Ministerio de Transportes presume de los 2.666 millones invertidos hasta diciembre de 2025 dentro del plan de Rodalies 2020-25, si bien obtener el detalle de las obras específicas y concluidas resulta sumamente complicado. Únicamente se sabe con certeza que 516 millones, casi el 20% de la cifra global, se vinculan a los nuevos convoyes de Rodalies que se manufacturan en la factoría de Alstom en Santa Perpètua, cuyas unidades iniciales ya efectúan ensayos con la meta de entrar en funcionamiento a lo largo de este año.

La cantidad más elevada se dirige a proyectos para aumentar la capacidad y la integración en las ciudades, con una inversión de 654 millones. En este apartado destacan tres intervenciones muy relevantes: el soterramiento en Montcada (aproximadamente 1.000 millones), el correspondiente a Sant Feliu (casi 150), y la flamante conexión por tren con el aeropuerto de El Prat (cerca de 400 millones). No se sabe con exactitud qué porcentaje de esos montos totales se ha materializado hasta el momento. En cualquier caso, se trata de tres actuaciones de alto coste que no repercutirán directamente en optimizar el potencial del servicio de Rodalies, a diferencia de la reconfiguración de vías en la estación de Sants, que es la única labor de este bloque ya concluida. Con solo nueve millones de euros, ha proporcionado mayor agilidad a la terminal principal de la capital catalana hasta que se complete la Sagrera, logrando disminuir las demoras de entrada y salida de los convoyes en las vías.

Aproximadamente el 22% de los 2.666 millones invertidos se destinan a optimizar la infraestructura, y un 20%, a la adquisición de trenes nuevos.

Aunque no resulte lo más llamativo, su efecto es inmediato, al igual que las labores de conservación y renovación de equipos, esenciales para asegurar la estabilidad de la prestación y prevenir cortes causados por el deterioro de las instalaciones. Se han invertido 586 millones a lo largo de los primeros cinco años del programa de Rodalies, lo que representa el 22% de la cifra global. Entre los más de 300 acuerdos concluidos, sobresalen actuaciones como el cambio de vía en el sector de la línea del Garraf comprendido entre Vilanova i la Geltrú y Castelldefels, con un desembolso de 35,7 millones. Dichas tareas se verán reforzadas durante el segundo periodo de cinco años del proyecto mediante el incremento de la protección en los túneles del Garraf.

Asimismo, cerca de la costa, aunque en una posición más septentrional, el trazado del Maresme ha recibido una cuantía relevante de los fondos, puesto que su emplazamiento lo ha hecho vulnerable a las tormentas. Se destinaron 12 millones a labores de resguardo de las instalaciones, centradas mayoritariamente en un dique de rocas en Mataró. Del mismo modo, se edificó un viaducto inédito sobre el Tordera, destruido por la borrasca Gloria durante el 2020 y puesto en servicio nuevamente en el 2021 después de un desembolso de 8,8 millones de euros. Entre Maçanet y Caldes se ejecutó una rehabilitación completa de los carriles y el tendido eléctrico, tareas que supusieron un gasto de 12,2 millones.

Una intervención destacada dentro de las tareas de conservación es la reforma del túnel de Toses, en la línea de Puigcerdà, proyecto que ha requerido 11,2 millones de euros. En puntos inferiores de este mismo recorrido, se han llevado a cabo actuaciones en unas veinte trincheras, donde el deterioro estructural generaba riesgos de desprendimientos como los acontecidos en las últimas semanas en distintas partes de la red.

Asignaciones más pequeñas se dirigen a perfeccionar los sistemas informáticos en web, aplicaciones y terminales (36 millones), así como a la rehabilitación y obra de estaciones, que alcanzan los 213 millones. En este apartado se integran nuevos centros como el de Sant Andreu, que con un desembolso de 8,7 millones reemplazó a uno de los inmuebles ferroviarios más veteranos de España, y el de Port Aventura, con 15,7 millones.

David Guerrero

David Guerrero

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Cronista de Guyana Guardian experto en transporte, obras públicas y desarrollo de ciudades. Igualmente, informa sobre eventos y salones profesionales. Previamente, se ocupó de la crónica de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde mantiene vínculos con iniciativas de prensa de proximidad.