Ribera alerta sobre el uso cada vez mayor de los suministros de energía como “arma geopolítica”
Coyuntura europea
La vicepresidenta de la Comisión Europea exhorta a establecer coaliciones con distintos colaboradores para reducir las consecuencias en la región.

Antonio Llardén, principal directivo de Funseam, acompañado por la vicepresidenta europea Teresa Ribera.

Atravesamos periodos de agitación en el escenario mundial y Europa lo experimenta. “El uso de la energía, las materias primas, se convierten en arma geopolítica como lo fue en otros momentos de la historia”, ha avisado Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea. En dicha coyuntura, ha propuesto establecer lazos con colaboradores recientes, como se han posicionado Mercosur o la India, para afrontar una modificación de los preceptos en el sistema global, donde potencias como EE.UU. Y primordialmente Rusia han dejado de ser enteramente confiables.
Durante la celebración del XIV Simposio Empresarial Internacional de la Fundación para la Sostenibilidad Energética y Ambiental (Funseam), Ribera ha exhortado a emplear la resiliencia y “reaccionar en los momentos complicados y difíciles, como los que estamos viviendo”. A pesar de haber prescindido del gas ruso, Europa todavía está sujeta a proveedores foráneos. EE.UU. Permanece como “un país relevante”.
No obstante, las persistentes desavenencias de Washington con Bruselas debilitan la confianza. EE.UU., el “socio natural en la construcción del orden internacional” que de forma imprevista desiste del multilateralismo: “El régimen internacional no ha caído, pero evoluciona”, ha alertado. “Si queremos estabilidad internacional necesitamos socios”. Ha exhortado a establecer pactos, posicionarse en zonas geográficas distintas, con apoyo financiero al crecimiento o vínculos de fraternidad.
Los tratados de comercio mitigan los peligros y favorecen la protección del suministro energético, sostiene
El acercamiento a naciones externas ha pasado a ser un objetivo destacado dentro de la política internacional de Europa. Recientemente, Bruselas ha ratificado los convenios con el Mercosur y la India, algo que según Ribera reduce las amenazas y favorece la estabilidad en materia de energía. Ribera ha instado a reforzar este plan con el fin de edificar “diversificación y resiliencia”. “Europa debe elegir su camino”, ha recalcado.
Con el propósito de subsanar las divergencias internas, Ribera ha evocado el plan de invertir 30.000 millones de euros para terminar labores rezagadas como las ocho “autopistas energéticas” que restan en el continente. Dos de tales corredores se ubican en España, contemplando la unión eléctrica con Franca y la vía del hidrógeno. Para agilizar estas iniciativas, ha sugerido los novedosos esquemas de capitalización con el Banco Europeo de Inversiones que se aspiran a poner en marcha en marzo. Entre otros desafíos por cumplir, Ribera ha abogado por incrementar la electrificación y expandir el almacenamiento.
Corredor centra su atención en los enlaces con Francia.
Los asuntos geopolíticos también repercuten en España. Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, ha instado a contemplar estas amenazas en la legislación nacional y europea con una mirada a largo plazo, puesto que condicionan la operatividad de infraestructuras esenciales. Se refiere tanto a la ciberseguridad como a la vulnerabilidad energética.
Aparte de intentar encontrar otros socios, Corredor se ha centrado en agilizar los enlaces con Francia, manifestando que el vínculo con el resto de Europa se encuentra “por debajo del 3% de la capacidad instalada”. “Es una deficiencia estructural de todo el sistema europeo”, ha puntualizado. Debido a ello se impulsa el enlace por el Golfo de Vizcaya, si bien también insta a desarrollar las de Navarra y Aragón, solicitando para tal fin que se adopten medidas en el ámbito europeo.
La gerencia ha manifestado que se perciben discrepancias de hasta 65 euros en el coste energético frente a Francia, mientras que con Portugal, país con el que existen mayores interconexiones, estas apenas llegan a un euro. “Europa no se lo puede permitir”, ha recalcado.
Corredor ha señalado que España se encuentra dentro de un área con una enorme capacidad para las energías limpias, una “ventaja competitiva”. Durante el 2025, el 57% de la electricidad aportada al sistema provino de fuentes renovables.