Las ventas de cerveza en Alemania se desploman notablemente hasta alcanzar su nivel más bajo de la historia.
Hábitos de consumo
Ciertos motivos de esta reducción podrían responder al estilo de vida más sano y libre de alcohol que un sector de la población ha integrado.

Los concurrentes platican mientras saborean sus cervezas en el transcurso de la inauguración oficial del 190º Oktoberfest, el festival de cerveza de mayor trascendencia global en Múnich, Alemania, en el 2025.
La comercialización de cerveza de las fábricas y almacenes alemanes cayó drásticamente en 2025 a su nivel más bajo de la historia, con un retroceso del 6% o 497,1 millones de litros comparado con el periodo anterior, situándose en 7.800 millones de litros, conforme a la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Esta reducción supone el desplome más profundo en el mercado de esta bebida desde que se inició el seguimiento estadístico en 1993.
Por vez primera, la cifra de ventas de cerveza se situó por debajo de los 8.000 millones de litros, sin incluir las versiones sin alcohol, las bebidas malteadas ni la cerveza proveniente de estados ajenos a la Unión Europea (UE).
Asimismo, se ratifica la trayectoria decreciente a largo plazo en la ingesta de cerveza, dado que, en el 2025, las fábricas y puntos de distribución comercializaron un 18,9% menos en conjunto, lo cual supone 1.800 millones de litros por debajo de las cifras del 2015.
En relación con las estadísticas mensuales, durante el 2025 se aprecia igualmente la tendencia de temporada acostumbrada: los niveles de venta se incrementaron de forma marcada en los periodos de primavera y verano, mientras que decayeron nuevamente durante el otoño e invierno.
Varios de los factores tras esta reducción podrían ser la tendencia hacia una vida más sana y la abstinencia de alcohol integrada por un segmento de la población alemana, además de las modificaciones en sus rutinas de consumo y el envejecimiento global de la sociedad.
Asimismo, la Asociación Alemana de Cerveceros (DBB) manifiesta en una nota oficial que “la situación en el sector de la restauración sigue siendo preocupante, ya que muchos negocios no se han recuperado desde la pandemia”.

El máximo responsable de la DBB, Holger Eichele, igualmente ha señalado que esta caída en las ventas responde al menor nivel de consumo de los clientes: “Al igual que los minoristas y los restaurantes, las cervecerías están sufriendo los efectos de la enorme reticencia de los consumidores a gastar”.
Las transacciones nacionales bajan un 6%; las ventas al extranjero, un 7%
Del total de las ventas en 2025, el 82,5% se orientó al consumo interno y estuvo sujeto a impuestos, aunque experimentó una reducción del 5,8% comparado con el año previo, llegando a los 6.400 millones de litros.
La parte restante del 17,5% (1.400 millones de litros) se despachó sin impuestos, mediante exportaciones o la citada “cerveza de empresa”, dirigida al uso particular o de la plantilla de la misma firma cervecera, cuyas ventas también mermaron un 7% en comparación con el año previo.
De dicho volumen, 798,5 millones de litros (una caída del 1,3%) fueron suministrados a naciones pertenecientes a la UE; 552,8 millones (un retroceso del 14,2%) a territorios externos a la UE y 10 millones (una disminución del 7,2%) a los trabajadores de las plantas cerveceras de manera gratuita en calidad de cerveza de empresa.
Por otra parte, el expendio de preparados de cerveza con distintos líquidos (como la limonada, los jugos y otras bebidas saborizadas) igualmente bajó en 2025 un 5,2% en relación con el 2024.
Asimismo, la DBB indicó que la cerveza Pilsner continúa liderando con casi el 50 % de la cuota de mercado, seguida por las lagers pálidas o cervezas rubias, con cerca del 12%, y la cerveza sin alcohol, con un 9,5%.

