Economía

El flujo migratorio no es suficiente para contrarrestar el impacto en el PIB por la disminución poblacional.

Mercado laboral

Fedea indica que resulta fundamental optimizar la inclusión, la capacitación y el rendimiento.

Trabajadoras inmigrantes en Soses

Trabajadoras inmigrantes en Soses

Marc Carnice / Colaboradores

El flujo migratorio proyectado para los ejercicios venideros no resultará bastante para contrarrestar el efecto perjudicial sobre la actividad económica del retroceso poblacional anticipado. Un análisis de Fedea afirma que “las proyecciones demográficas oficiales apuntan a que la inmigración seguirá mitigando parcialmente el descenso del dividendo demográfico, aunque no lo revertirá por completo”.

Al igual que otras naciones europeas, España se ve impactada por el envejecimiento poblacional y la disminución de individuos en edad activa. Este contexto dificulta el progreso de la renta por persona y, por ende, del bienestar social. “La llegada de inmigrantes ha amortiguado de forma significativa este deterioro al elevar la proporción de población en edad de trabajar y sostener la capacidad de generación de empleo”, señala el estudio al evaluar lo ocurrido durante los últimos tiempos. Mirando hacia adelante, se considera que el aporte de los inmigrantes no bastará para transformar la realidad y hará falta que concurran otros condicionantes.

Los empleados extranjeros compensan en parte el envejecimiento y la pérdida de personal

El estudio revela que “entre 2000 y 2019, la inmigración mitigó alrededor del 60% del deterioro del dividendo demográfico”. De no contar con personas foráneas, el porcentaje de habitantes en etapa laboral habría disminuido a una tasa anual “significativamente mayor”, asegura el reporte difundido ayer.

El informe señala además que con el fin de lograr un impacto favorable respecto al descenso poblacional resulta imprescindible asociar el flujo migratorio “con otros determinantes del crecimiento”. Asimismo, puntualiza concretamente que “el impacto sobre la actividad y el bienestar estaría condicionado por la capacidad de integrar a la población inmigrante en el mercado de trabajo, la evolución de sus niveles de cualificación y la traslación del aumento del potencial demográfico en empleo efectivo y mejoras de la productividad”.

Los investigadores José Ignacio Conde-Ruiz (Fedea-UCM), Clara I. González (Banco de España) y Miguel Díaz-Salazar (Fedea-UCM) recalcan que el factor determinante reside en la aptitud para transformar esa oportunidad que representa el arribo de personas extranjeras en etapa laboral activa en “empleo y productividad, y de la coherencia entre políticas de integración, mercado de trabajo, educación y tecnología”.

En relación con los desafíos futuros mencionados que deben abordarse, el informe sugiere varias recomendaciones. En cuanto a la integración y formación de los extranjeros, se promueve la creación de trayectorias de inserción, el reconocimiento de habilidades y la disminución de las brechas educativas.

Respecto al progreso de la productividad, el estudio de Fedea señala que el aumento de la renta por persona estará cada vez más vinculado a mejoras en la eficacia, la inventiva y la implementación de tecnologías. Asimismo, en relación con la viabilidad presupuestaria y el Estado del bienestar, se defiende la creación de entornos constantes y previsibles.

Eduardo Magallón Lecina

Eduardo Magallón Lecina

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Barcelona, 1975. Vinculado al departamento de economía desde 2001 tras pasar por Cinco Días. Previamente colaboré en espacios de temática económica en TV3. Graduado en Periodismo por la UAB, realicé un PDD en IESE y soy estudiante de Geografía e Historia (UNED).