China veta a 40 firmas niponas
Tensión en Asia
Pekín monitorea con atención las presunciones (_

El sector de manufactura pesada de Kawasaki figura entre las veinte compañías perjudicadas a causa de la prohibición de China respecto al envío de suministros con aplicaciones tanto civiles como militares, lo cual provoca que sus títulos bursátiles pierdan valor. Unas veinte empresas japonesas adicionales permanecerán bajo vigilancia.

Respuesta contundente de Pekín a la mayoría de dos tercios que los electores japoneses le dieron hace quince días al Partido Liberal Demócratico. China prohíbe con efectos inmediatos la exportación de materiales y productos de doble uso a veinte multinacionales niponas con el objetivo explícito de “frenar los planes de rearme y nucleares” de la primera ministra Sanae Takaichi. Otras veinte firmas eluden de momento el veto, pero estarán sujetas desde ahora a un mayor control.
Los recientes lineamientos, difundidos a través del portal del ministerio de comercio de China, repercuten en el envío al exterior de elementos de tierras raras, recursos minerales estratégicos, dispositivos sensores, acumuladores, magnetos y demás artículos esenciales destinados al sector armamentístico o de aviación espacial. Los efectos se manifestaron de inmediato en el valor bursátil de las compañías implicadas, tales como Kawasaki Heavy Industries, Mitsutbishi, Subaru o TDK.
La normativa prohíbe igualmente que empresas o individuos de terceros países reexporten los materiales y tecnologías citadas, de origen chino, a dichas entidades. Junto a una mayoría de multinacionales, hay también algunos organismos oficiales japoneses de investigación y desarrollo, así como de comercio. Aunque en enero Pekín ya emitió una prohibición genérica a las exportaciones a Japón de materiales y tecnologías de doble uso civil y militar, este lunes le ha puesto nombre y apellidos a varios de los posibles destinatarios, para no dejar margen de dudas. Si las relaciones políticas siguen deteriorándose, dicha lista podría ir creciendo, a la luz de lo sucedido el año pasado con firmas de EE.UU., mientras duró el pulso arancelario de Donald Trump.
El ministerio de Comercio chino considera que las medidas son “completamente legítimas, razonables y legales”. Aunque gran parte de Asia fue víctima del militarismo japonés desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, en ningún lugar dejó este tantos millones de muertos como en China En 1895, el Imperio Japonés le arrebató Taiwán. Tras la capitulación de 1945, la isla fue cedida por EE.UU. Al Kuomintang, que terminó perdiendo la guerra civil china frente a los comunistas.
Descenso en bolsa
Mitsubishi, Subaru o TDK figuran entre las empresas perjudicadas.
El pasado otoño, la primera ministra Sanae Takaichi amagó con una intervención militar japonesa, en caso de conflicto entre las dos Chinas. Una “injerencia” que desencadenó la ira de Pekín e hizo caer en barrena las relaciones entre las dos potencias asiáticas. Sin embargo, Takaichi no se desdijo sino que convocó elecciones anticipadas, en las que fue premiada con el mejor resultado en escaños de la historia del PLD.
Su fortaleza frente a Xi Jinping va aparejada a su debilidad frente a Donald Trump. A pesar del estancamiento de la economía japonesa, el presidente de EE.UU. Arrancó de Takaichi un compromiso de inversiones japonesas de 550.000 millones de dólares en proyectos estratégicos en territorio estadounidense. A cambio, Trump reducía graciosamente del 25% al 15% los aranceles a los productos japoneses.
Aunque hace unos días el Tribunal Supremo de EE.UU. Borró de un plumazo el cesarismo arancelario del presidente Trump, el ministerio de Comercio de Japón se ha apresurado a asegurar que nada cambia en su trato con Washington, con tres macroinversiones ya en la línea de salida: una megacentral de gas para alimentar centrales de datos; una terminal petrolera y una fábrica de diamantes falsos.
Resulta pertinente añadir, para terminar, que el ejecutivo de China se sitúa por detrás de las inclinaciones de su propio pueblo. Gran cantidad de enlaces aéreos entre China y Japón se han suprimido en fechas recientes por la reducción del interés, y Corea del Sur ha relevado a Japón como la elección primordial de los viajeros de China, que asimismo están retornando a Tailandia.
Mientras el eje Washington-Tokio se mantiene imperturbable, tras más de ochenta años, la relación de EE.UU. Con sus socios atlánticos se resienten tras un año de órdagos. El canciller de Alemania, Friedrich Merz, empieza este miércoles una visita oficial de dos días a China.
