El Estatuto del Becario supera hoy su penúltimo obstáculo, pero aún le faltará pasar por el Congreso
Laboral
Tras más de dos años del acuerdo entre Trabajo y los sindicatos, aunque con la patronal en contra, el Consejo de Ministros lo aprobará esta mañana

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz,y los secretarios generales de CCOO, Unai Sordo, y de UGT, Pepe Álvarez en la firma del acuerdo en junio de 2023,

El estatuto del becario, la norma que debe regular la relación entre los estudiantes en prácticas y las empresas, supera hoy un nuevo paso. Esta mañana lo aprobará en segunda lectura el Consejo de Ministros. Una aprobación que llega después de más de dos años desde que se produjera el acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, pero no con la patronal, que siempre se ha mostrado en contra.
Fue en noviembre del 2023 cuando llegó aquel pacto a dos bandas y también cuando empezó una larga travesía de la ley denominada oficialmente del estatuto de las personas en formación práctica no laboral en el ámbito de la empresa. Chocó primero con discrepancias internas en el seno de la coalición, y siempre con la oposición tanto de las empresas como de los rectores de universidades.
Finalmente a finales del año pasado pasó en primera lectura por el Consejo de Ministros y hoy será la segunda. A partir de entonces le tocará conseguir la aprobación del Congreso, lo que no está en absoluto asegurado. El Gobierno no cuenta por el momento con votos para asegurar su aprobación.
La norma establece dos grandes novedades, limita el número de prácticas extracurriculares, que es donde se pueden producir más abusos, y se establece la obligación de una compensación de gastos para el becario. Un becario que tiene que ser una persona en formación, es decir, que no sustituya el trabajo de un empleado de la empresa. Todo ello con sanciones que pueden llegar, en los casos más graves, a los 225.000 euros.
Entrando en el detalle, la ley regula las prácticas extracurriculares pero establece un límite. No pueden superar el 15% de las horas en que se concretan los créditos ECTS (Sistema Europeo de Transferencia de Crédito) de la titulación, y en todo caso, el máximo es de 480 horas. Es la mitad de lo permitido actualmente. Una medida que buscar evitar que las prácticas se conviertan en una relación laboral encubierta, según el Ministerio de Trabajo.
La segunda gran novedad es la obligación de compensar los gastos, tanto los que se refieren a desplazamiento como a manutención o alojamiento.
Se establecen también otras normas, como un programa de formación y un tutor que se encargue del seguimiento de los becarios de la empresa, así como un máximo de becarios, que no puede superar el 20% de la plantilla.
Y para asegurar el cumplimiento, la ley prevé sanciones que en el caso de las muy graves, van desde los 7.500 euros hasta los 225.000 euros. Las infracciones muy graves son las refertens a discriminación por edad, discapacidad, sexo, raza o étnica entre otrs.

