La brecha en la alta dirección apenas se reduce en 20 años
Paridad
La pequeña empresa lidera el incremento de presencia femenina en puestos directivos
Involución de la diferencias retributivas entre hombres y mujeres en los puestos de máxima responsabilidad

Gloria Ortiz, consejera delegada de Bankinter

A pesar de las leyes aprobadas en España en las últimas dos décadas para fomentar la igualdad en el entorno empresarial, los datos indican que los cambios son lentos y escasos. Así lo refleja un reciente estudio en el que se concluye que solo el 18,6% de los puestos directivos son ocupados por mujeres en España, solo un 1,7% más que en el 2006. A esto se añade que la brecha retributiva, lejos de reducirse, se ha ensanchado desde entonces: del 8,5% al 13% actual.
“En términos prácticos, una mujer directiva debe trabajar 47 días más al año para igualar el salario de un hombre y, al ritmo actual, la equiparación no llegaría antes de 2044”, explican los responsables del estudio, que se ha llevado a cabo a partir de 80.000 datos salariales actualizados el pasado mes de febrero.
El informe, elaborado por ICSA Grupo en colaboración con EADA Business School, también refleja que desde que la representación femenina en puestos directivos tocara fondo en el 2013 -con apenas un 10% de representación-, la mujer ha ido ganando peso en puestos de máxima responsabilidad. Pero todavía queda mucho camino por recorrer.
El balance también evidencia una progresión desigual dentro de la estructura organizativa de las empresas: la brecha se incrementa a medida que se asciende en los escalafones de responsabilidad. Así, mientras que las mujeres representan el 46,4% en la categoría de empleadas y el 33% en mandos intermedios (porcentajes que poco han variado en 20 años), su presencia desciende al 18,6% en la alta dirección.
Por otro lado, el informe constata que la pequeña empresa registra el mayor incremento en presencia femenina directiva, con una subida del 4,3% respecto al 2025 (casi el 57% son mujeres). Las cifras son muy distintas en la mediana empresa (28,3%) y la gran empresa (15,2%), donde ha caído la representación en el último año un 0,2% y un 4,1%, respectivamente.
Para dar un vuelco a estos porcentajes, Indry Canchila, directora técnica del estudio, ha explicado que “las organizaciones deberían rediseñar políticas de conciliación y corresponsabilidad, acceso hacia posiciones de liderazgo, revisar la cultura de disponibilidad, profesionalizar procesos de evaluación y promoción e incrementar la transparencia retributiva”.

