Cuando comunicarse con su hijo con autismo se convirtió en motor de cambio: “Quiero un mundo donde mi hijo y otros niños no sean juzgados por ser diferentes”
Autoridad indiscutible
De director de comunicación en multinacionales a creador de un método que forma líderes desde la conciencia

Alberto Fernández, experto en comunicación
Durante años, Alberto Fernández creyó que dominaba la comunicación. No era una percepción gratuita. Periodista de formación, ejercía como director de comunicación en una multinacional del sector salud durante más de ocho años, logrando presencia constante en grandes medios nacionales y participando en entornos de alta exigencia institucional y corporativa. Sin embargo, al cruzar la puerta de casa cada día, esa seguridad profesional se desmoronaba. “Pensaba que sabía comunicar, hasta que me di cuenta de que no sabía hacerlo con la persona que más quería”, reconoce.
Pensaba que sabía comunicar, hasta que me di cuenta de que no sabía hacerlo con la persona que más quería”
Su hijo, diagnosticado con autismo, se convirtió sin pretenderlo en el mayor punto de inflexión de su trayectoria vital y profesional. La dificultad para entenderse con él, para interpretar sus silencios, sus gestos y su manera única de relacionarse con el mundo, le llevó a replantearse cómo comunicaba. Entendió entonces que comunicar no es solo construir mensajes eficaces, sino aprender a mirar, escuchar y conectar sin etiquetas. Ese aprendizaje marcaría para siempre su forma de entender la comunicación.

A partir de esa experiencia personal, inició un proceso largo y consciente de transformación. Se formó, se apoyó en equipos médicos y terapéuticos de referencia y empezó a descomponer la comunicación en sus elementos más esenciales: la atención, la mirada, el lenguaje no verbal, el contexto emocional. “Antes de hablar, hay que conectar. Si no hay conexión, las palabras no llegan”, explica. Ese cambio de enfoque no solo mejoró la relación con su hijo, sino que le abrió una nueva manera de acompañar a personas y organizaciones.
El 77% de los problemas graves en las empresas tienen su origen en fallos de comunicación”
Sin abandonar su rol como director de comunicación, Fernández comenzó a trasladar ese aprendizaje al ámbito profesional. Empresas, equipos directivos y emprendedores se enfrentaban, en esencia, al mismo problema: mensajes bien construidos que no generaban impacto real. “El 77% de los problemas graves en las empresas tienen su origen en fallos de comunicación”, señala, apoyándose en estudios de Harvard. Fue entonces cuando decidió ordenar todo ese conocimiento en un método propio.
De esa evolución nace Autoridad Indiscutible, un programa que va mucho más allá de la formación en marca personal o visibilidad. Fundado en 2025, el proyecto se presenta como un itinerario completo para personas que necesitan dar un paso al frente y liderar desde un mensaje auténtico y consciente. “No acompaño solo a que comuniquen mejor, sino a que entiendan desde dónde comunican y qué huella dejan en los demás”, afirma.

La propuesta se articula en un proceso de seis meses que combina estrategia, práctica y acompañamiento experto. A diferencia de otros modelos, el programa garantiza experiencias reales en escenarios de alta exposición, como congresos, charlas inspiracionales, programas de radio o televisión. La comunicación, para Fernández, no se aprende únicamente desde la teoría. “Es una herramienta que se entrena. Si no practicas, no hay transformación”, sostiene.
La comunicación es una herramienta que se entrena. Si no practicas, no hay transformación”
Autoridad Indiscutible se apoya en un equipo de siete referentes que acompañan cada fase del proceso, desde la construcción del mensaje hasta la gestión de comunidades, pasando por la aplicación de inteligencia artificial, la estrategia de medios y la creación de audiencias propias. Todo ello con un criterio claro de selección. No cualquiera puede acceder. “Tiene que existir una coherencia entre la persona, su propósito y el impacto que quiere generar”, explica.
Los resultados no tardaron en llegar. Más de 150 profesionales han pasado ya por su metodología, y algunos de ellos se han convertido en referentes en sectores tan diversos como la neurodiversidad, la salud o la empresa familiar. Casos como el del doctor Abraham Buitrago Arenas o el consultor Valerio García evidencian cómo una estrategia bien trabajada puede multiplicar la autoridad y la visibilidad de forma sostenible. “El éxito no depende de mí, depende de cómo cada persona aplica el método”, subraya.
Paralelamente, Fernández se ha consolidado como una voz reconocida en el ámbito del autismo y la neurodiversidad, participando en congresos internacionales y colaborando con entidades de referencia. Esa doble vertiente, profesional y personal, define hoy su propósito. “La mejor herramienta para cambiar el mundo es la comunicación. Si comunicamos mejor, creamos entornos mejores”, afirma.
La mejor herramienta para cambiar el mundo es la comunicación”
Su objetivo es claro y no lo oculta. Todo lo que construye está pensado a largo plazo, con una mirada que trasciende el negocio. “Quiero un mundo donde mi hijo y otros niños no sean juzgados por ser diferentes”, concluye. Desde esa convicción, Autoridad Indiscutible se ha convertido en mucho más que un programa: es la consecuencia de una historia personal transformada en impacto colectivo.
Lecciones de Vanguardia
Alberto Fernández, CEO y fundador de Autoridad indiscutible
“Deja de ser uno más. O te posicionas como referente o el mercado te convierte en prescindible. La excelencia sin visibilidad no sirve. Claridad en tu mensaje, autoridad en tu comunicación y presencia constante. Si no te ven, no existes. El liderazgo real es coherencia. Cuando lo que eres, dices y haces está alineado, generas confianza. Y la confianza es la moneda más valiosa del mercado. El día que dejé de querer gustar y empecé a querer transformar, empezó el verdadero crecimiento”.
