Historias de éxito

El furor de las pulseras pan de oro crece de manera exponencial con más color y nuevos formatos de la mano de Jewels Century 21

Jewels Century 21

Jewels Century 21, un proyecto nacido de un viaje a Tailandia, y con el deseo de ofrecer piezas accesibles sin renunciar al estilo ni al significado

Las pulseras de pan de oro son su producto estrella

Las pulseras de pan de oro son su producto estrella

Desde niña, Anna Munmany encontraba en la creación de joyas un espacio propio. Compraba piezas en el Carrer del Call de Barcelona, las montaba en casa y las regalaba sin intención de venderlas. Era su refugio personal, un acto creativo que reaparecía siempre que el ritmo de la vida —el trabajo, la maternidad, el estrés diario— le pedía una pausa. “Cuando tenía un momento muy estresante, crear joyas me entretenía”, recuerda Munmany, una frase que revela el origen íntimo de un proyecto que muchos años después acabaría convirtiéndose en empresa. En 2023, fundó Jewels Century 21, aunque la marca llevaba tiempo gestándose en paralelo a su actividad profesional como distribuidora autónoma.

El punto de inflexión, un viaje a Tailandia

El verdadero punto de inflexión llegó durante un viaje a Tailandia. Allí conoció la tradición de las pulseras de pan de oro, piezas que los monjes budistas regalaban en señal de gratitud a quienes apoyaban los templos. A Munmany le cautivó la estética, la historia y el simbolismo que había detrás. “Pensé que sería una bonita oportunidad traerlas aquí”, explica, recordando el momento en que decidió asumir aquel riesgo y comenzar a introducir las primeras pulseras doradas en España. Con el tiempo llegarían nuevos colores —plateado, champán, rosado, marrones, tonos de temporada— hasta superar hoy los treinta.

La joyería, para la fundadora, debía dejar de ser inaccesible
La joyería, para la fundadora, debía dejar de ser inaccesible

La fundadora de Jewels Century 21 venía del mundo del lujo y del gran consumo, trabajando como brand manager de marcas de estilográficas exclusivas. Aun así, sentía que faltaba algo: un espacio para crear a su manera. La joyería, para ella, debía dejar de ser inaccesible. Su visión era democratizar el sector, ofrecer piezas que cualquier mujer pudiera comprar sin renunciar a la estética ni a la calidad. “Deseo que las mujeres de hoy puedan elevar sus looks diarios con complementos que marquen la diferencia sin dejarse un gran presupuesto”, afirma Munmany.

Deseo que las mujeres de hoy puedan elevar sus looks diarios con complementos que marquen la diferencia sin dejarse un gran presupuesto”

Anna Munmany

Fundadora de Jewels Century 21

Las pulseras de pan de oro son hoy la línea principal de la marca. Las auténticas se diferencian por un mantra grabado con amor y suerte, contienen pan de oro en su interior y su color es inigualable, son resistentes y 100% waterproof. Para Munmany, combinan versatilidad y estética: acompañan tanto un look de día como uno de noche, y pueden mezclarse con anillos, collares o nuevas colecciones trenzadas. “Toda mujer debería tener al menos una pulsera de pan de oro en su tocador”, asegura con convicción.

Anna Munmany, fundadora de Jewels Century 21, en un stand presentando la marca
Anna Munmany, fundadora de Jewels Century 21, en un stand presentando la marca

En apenas dos años, Jewels Century 21 ha logrado una expansión significativa. Sus productos están disponibles en más de 500 puntos de venta en España, además de su tienda online. Munmany cuida al detalle la selección de cada establecimiento para asegurar una experiencia coherente con la marca y preservar cierta exclusividad geográfica. El vínculo con las clientas es otro de los motores de crecimiento. “Me dicen: ‘Me estás creando una necesidad’, porque empiezan con unos colores y luego quieren más”, explica entre risas. Muchas siguen la tradición de llevar un número impar de pulseras para atraer buena suerte.

Ese crecimiento no se ha limitado al mercado nacional. Con el tiempo, el proyecto ha cruzado fronteras y ha encontrado respuesta en países con culturas muy distintas entre sí. Más allá de España y Europa, las pulseras de pan de oro han llegado a mercados tan diversos como Puerto Rico o Kuwait, demostrando que su lenguaje estético y simbólico es capaz de conectar con mujeres de realidades muy diferentes. Para Munmany, esta expansión confirma que su propuesta va más allá de una tendencia puntual y responde a una necesidad compartida: llevar un complemento sencillo, versátil y con significado, independientemente del lugar del mundo.

Las clientas me dicen: 'me estás creando una necesidad’, porque empiezan con unos colores y luego quieren más”

Anna Munmany

Fundadora de Jewels Century 21

El desarrollo de producto es continuo. La empresa presenta cada año colores alineados con las tendencias internacionales, fruto de la observación directa en ferias y mercados internacionales. Hubo temporadas dominadas por el rojo, otras por el color melocotón, hace dos años el very peri en París que llegó a agotarse en todos los puntos de venta. Para Munmany, la adaptabilidad y la proactividad es clave y forma parte del ADN de la marca.

Más allá de las pulseras, Jewels Century 21 ha ampliado su oferta con collares, anillos y nuevas líneas de estética premium elaboradas en acero inoxidable, circonitas o piedras semipreciosas. Todas mantienen la misma filosofía: piezas combinables, resistentes y asequibles. También preparan una colección destinada al público masculino, a petición de clientas que buscan opciones para regalar. “Nos lo han pedido para sus parejas y estamos trabajando en ello”, apunta Munmany.

Munmany quiere seguir ampliando colores
Munmany quiere seguir ampliando colores

El camino no ha estado exento de dificultades, especialmente en la expansión internacional. La marca tuvo una entrada prometedora en Estados Unidos, pero la política de aranceles frenó temporalmente su crecimiento. Aun así, el balance de la fundadora es positivo. “Es muy enriquecedor cuando los clientes me vienen a buscar porque sus propias clientas finales les piden nuestras pulseras”, afirma. La frase expresa la satisfacción de ver cómo aquella pasión hoy se ha convertido en una necesidad real en el mercado.

De cara al futuro, Munmany quiere seguir ampliando colores, abriendo líneas nuevas y consolidando su presencia tanto en España como en Europa. Como en sus inicios, su motor sigue siendo el mismo: crear joyas que acompañen, inspiren y hagan sentir bien. Lo que empezó como un gesto íntimo, casi artesanal, es hoy un proyecto que busca trascender modas para convertirse en parte del día a día de miles de mujeres.

Lecciones de Vanguardia

Anna Munmany, fundadora de Jewels Century 21

“La ilusión y el sentido común son dos pilares que pueden convivir. El primero es el que lo mueve todo y te hace mover montañas para conseguir y disfrutar del camino de tu objetivo y el sentido común te ayuda a tener los pies en el suelo. La constancia y el trabajo de hormiguita es otra clave en los inicios de emprender, pero no todo el mundo está dispuesto a hacerlo y a veces pensamos que emprender es hacerse rico de la noche a la mañana y no es así requiere mucho sacrificio en todos los sentidos”.

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