Historias de éxito

Dejó su vida en Barcelona para reinventar el turismo en la India: “No quería vender viajes, sino crear experiencias que cambiaran miradas”

Open Eyes Project

Open Eyes Project impulsa un turismo responsable y regenerativo que conecta culturas, empodera comunidades y transforma a quienes viajan

Open Eyes Project apuesta por un modelo que pone en el centro a las personas y al planeta

Open Eyes Project apuesta por un modelo que pone en el centro a las personas y al planeta

AMAN CHOTANI

Viajar con propósito, transformar con conciencia. Con esa idea nació hace catorce años Open Eyes Project, una agencia de turismo responsable con raíces en India y Catalunya que ha convertido la forma de recorrer el país en una experiencia humana, ética y transformadora. Fundada por Anna Alaman, la compañía apuesta por un modelo que pone en el centro a las personas y al planeta, con un enfoque que combina sostenibilidad, regeneración y equidad.

“Queríamos demostrar que los viajes pueden cambiar vidas, tanto de quienes los hacen como de quienes los acogen”, explica Anna Alaman, fundadora y directora de Open Eyes Project. Desde 2011, la empresa diseña itinerarios que invitan a vivir la India desde una mirada pausada, sensible y consciente. Cada experiencia está pensada para que el viajero se acerque al país con respeto, diálogo y apertura, entendiendo que el turismo también puede ser una herramienta de cambio social.

El Triángulo Dorado Consciente

India tiene el poder de despertar los sentidos y también de transformar conciencias. En su recorrido más emblemático, el Triángulo Dorado Consciente —Delhi, Jaipur y Agra—, Open Eyes Project propone conocer el país desde la autenticidad y la cercanía.

Anna Alaman, fundadora del proyecto, a la derecha con un grupo
Anna Alaman, fundadora del proyecto, a la derecha con un grupo

La experiencia comienza en Delhi, donde los viajeros son recibidos por mujeres conductoras y guías locales, una escena aún poco habitual en un país donde el 95% de los guías y el 99,9% de los conductores son hombres. Este gesto simboliza uno de los pilares de la empresa: el liderazgo femenino en el sector turístico, impulsando oportunidades laborales y rompiendo barreras de género.

El viaje continúa hacia Jaipur, donde durante dos noches se vive una inmersión en la India rural. Los visitantes comparten la vida cotidiana de las aldeas, descubren la autosostenibilidad y aprenden las técnicas artesanales del block printing, una práctica ancestral que las comunidades locales mantienen viva. “Nos gusta que las comunidades sean las que lideren la experiencia, no los visitantes. Ellas son las verdaderas guías del viaje”, subraya Alaman.

Nos gusta que las comunidades sean las que lideren la experiencia, no los visitantes”

Anna Alaman

Fundadora y directora de Open Eyes Project

En Agra, la icónica silueta del Taj Mahal se combina con una visita a un centro de rescate de elefantes, donde caminar junto a estos animales se convierte en una lección de respeto y compasión. Allí, los viajeros aprenden sobre sus derechos y las iniciativas que buscan erradicar prácticas turísticas dañinas. Más al oeste, en el desierto del Thar, dormir bajo un cielo estrellado y probar la cocina tradicional se transforma en un encuentro profundo con la esencia del país.

Uno de los pilares de la empresa es el liderazgo femenino
Uno de los pilares de la empresa es el liderazgo femenino

Viajar con Open Eyes no es solo vivir una aventura, sino generar un cambio real. Cada ruta impulsa la economía local, fortalece lazos auténticos y promueve un turismo más ético y consciente. El equipo lo define como viajes de impacto positivo, un concepto que va más allá de la sostenibilidad: se trata de dejar el lugar mejor de como se encontró.

“Para nosotros, cada viaje es una oportunidad de transformación mutua. El viajero se enriquece y la comunidad se fortalece”, afirma Alaman. Esta filosofía se traduce en itinerarios donde la hospitalidad local, la educación y la empatía se entrelazan con el aprendizaje cultural.

Cada viaje es una oportunidad de transformación mutua. El viajero se enriquece y la comunidad se fortalece”

Anna Alaman

Fundadora y directora de Open Eyes Project

En un mundo donde el turismo masivo tiende a homogeneizar las experiencias, Open Eyes reivindica el valor de lo auténtico. Promueve un turismo regenerativo, capaz de revitalizar culturas, fomentar la resiliencia comunitaria y generar equilibrio entre personas, planeta y prosperidad. “No se trata de pasar por un lugar, sino de permitir que ese lugar pase por ti”, resume la fundadora.

Uno de los grupos en el Taj Mahal
Uno de los grupos en el Taj Mahal

Detrás de Open Eyes Project hay un equipo diverso formado por mujeres soñadoras, comunidades locales resilientes y profesionales comprometidos con un propósito común: demostrar que viajar puede transformar vidas. Desde la oficina de Nueva Delhi hasta sus colaboradoras en el terreno, todos comparten una misma visión: conectar culturas y dejar una huella positiva.

“Somos unas apasionadas que diseñamos experiencias auténticas, donde cada encuentro impulsa el liderazgo local y promueve un turismo más humano”, explica Alaman. Su trabajo ha sido reconocido internacionalmente en Berlín, Londres y Nueva Delhi por su contribución a una industria más ética y sostenible.

Hoy, además de crear viajes que transforman a quienes los viven, Open Eyes acompaña a empresas, destinos y organizaciones a integrar el turismo regenerativo en sus modelos, aportando su conocimiento para construir una nueva forma de viajar: más consciente, más justa y más esperanzadora.

Lecciones de Vanguardia

Anna Alaman, fundadora y directora de Open Eyes Project

“Escuchar los dos hemisferios que tenemos: el racional y el intuitivo. Ser conscientes, desde la razón, de que todo proyecto necesita estructura, foco y acción para ponerse en marcha, pero sin dejar de crear espacio para lo menos tangible y a menudo infravalorado: nuestra parte interna e intuitiva. A lo largo de mis 15 años como emprendedora y empresaria, también he aprendido la importancia de retirarme periódicamente para cuidar mi propia regeneración y alineación interna. Tomar decisiones de forma constante y, en mi caso, hacerlo en entornos y ecosistemas especialmente complejos y exigentes, me ha enseñado la necesidad de crear espacios que me permitan tomar perspectiva y desarrollar una visión más “de águila” sobre mis proyectos”.

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