Salud

La Dra. Lorena Vaquer Quiles sostiene que el acompañamiento académico resulta esencial antes de atender al paciente inicial.

MEDICINA ESTÉTICA

La formación de alto nivel de AMIR Medicina Estética fomenta en Catalunya un sistema pedagógico centrado en ejercicios prácticos fundamentales y certificación formal.

El máster combina formación online con jornadas intensivas de práctica clínica

El máster combina formación online con jornadas intensivas de práctica clínica

Por mucho tiempo, el sector de la medicina estética en España experimentó una contradicción: el entusiasmo subía, los pedidos se multiplicaban y, no obstante, la instrucción técnica no siempre seguía ese ritmo. “Yo hice un máster hace ya más de una década y el gran problema era que apenas había práctica real”, rememora la Dra. Lorena Vaquer Quiles, especialista en anestesia y medicina estética, responsable del Máster de medicina estética, nutrición y antienvejecimiento de AMIR Medicina Estética. Ese periodo, comenta, forzaba a bastantes doctores a instruirse de cualquier manera, apoyándose en conceptos teóricos y métodos escasamente organizados. “Había un punto de ‘cajón desastre’. Hoy esto ha cambiado y la profesión exige otra cosa: ciencia, ética y seguridad”, sostiene Vaquer Quiles.

El encuentro inicial resulta lo más complejo: realizar el diagnóstico, determinar las pautas y comprender qué terapias requieren de un periodo prolongado.

Dra. Lorena Vaquer Quiles

Especialista en anestesia y medicina estética. Ejerce como coordinadora del Máster de medicina estética, nutrición y antienvejecimiento de AMIR Medicina Estética.

Dicha transformación de enfoque constituye, de hecho, el eje central del esquema promovido por AMIR Medicina Estética. Tras casi 20 años de trayectoria instruyendo a especialistas de la salud, la entidad ha afianzado un programa que integra fundamentos teóricos digitales con una etapa práctica de alta intensidad. El punto fundamental no reside únicamente en dominar procedimientos, sino en adquirir juicio médico previo a la atención directa de un paciente. “La primera visita es lo más difícil: diagnosticar, decidir indicaciones, entender qué tratamientos son compatibles y cuáles necesitan tiempo. Eso es lo que más piden los alumnos cuando llegan a la práctica”, relata la doctora.

Las prácticas con pacientes reales son uno de los ejes del máster, con grupos reducidos y supervisión directa de médicos expertos
La práctica clínica con personas reales constituye un pilar esencial del máster, mediante grupos reducidos y el acompañamiento directo de profesionales con gran experiencia.

Asimismo, en Catalunya, el entorno reglamentario ha potenciado dicha exigencia de profesionalidad. Con el objetivo de desempeñarse en medicina estética, el Colegio de Médicos de Barcelona requiere acumular 50 puntos mediante capacitación concreta y labores asociadas al sector. En este contexto, el máster de AMIR proporciona 35 puntos en el bloque de instrucción esencial, lo cual supone más del 70% del camino para conseguir la validación institucional. 

Representa una pieza fundamental para numerosos estudiantes, aunque el grupo recalca que el valor distintivo no reside únicamente en el “papel”, sino en la formación orientada a prevenir peligros y actuaciones incorrectas. “No todos los másteres tienen prácticas, y eso es un problema. No puedes salir a ver pacientes sin haber visto cómo se hace, sin haber aprendido cómo se pone una cánula o cómo se gestiona una complicación”, destaca Vaquer Quiles.

Sesiones intensivas en grupos pequeños para ganar soltura

El componente práctico de la formación constituye, en realidad, el núcleo del proyecto. Esta maestría contempla 200 horas de formación clínica en centros propios, tratando a pacientes de verdad bajo seguimiento constante. El sistema busca potenciar el contacto y la práctica: equipos pequeños, de aproximadamente seis o siete estudiantes por aula junto a un docente y sesiones concentradas de fin de semana. “Son diez horas el sábado y diez el domingo, con una hora para comer. Por la mañana trabajamos una técnica y se repite con distintos alumnos; luego por la tarde otra. Ellos van rotando por salas y ven varias técnicas, pero siempre con un experto al lado”, explica la experta. En dicho contexto, cada alumno no se limita a mirar, sino que actúa, consulta, reitera y se instruye en la identificación de signos clínicos, lo cual resulta determinante al afrontar el primer paciente real de forma independiente.

Dra. Lorena Vaquer Quiles, anestesista y médico estético. Coordinadora del Máster de medicina estética, nutrición y antienvejecimiento de AMIR Medicina Estética
Dra. Lorena Vaquer Quiles, experta en anestesia y medicina estética. Se desempeña como coordinadora del Máster de medicina estética, nutrición y antienvejecimiento de AMIR Medicina Estética.

Dicha estrategia ha conseguido atraer a especialistas con antecedentes muy variados en el campo de la salud. “Nosotros solo formamos a licenciados en Medicina. Pueden ser médicos con especialidad MIR o sin especialidad”, expone el Dr. Kazuhiro Tajima Pozo, psiquiatra y facultativo estético, creador de la marca AMIR Medicina Estética y responsable comercial de bienestar en Healthcademia Iberia Education. Tajima Pozo nota una tendencia al alza: más doctores con MIR se vinculan a la medicina estética, incluso en su periodo de residencia. “Cada vez tenemos más residentes en primer o segundo año que compatibilizan el inicio de la especialidad con el máster. Buscan formación sólida y un campo en auge, pero también les interesa una medicina que no se reduce a ‘pinchar’: hay prevención, regeneración, longevidad y atención integral”, asevera Tajima Pozo.

De forma simultánea, la iniciativa ha brindado oportunidades a doctores de otros países. Para ingresar, los alumnos foráneos no requieren la convalidación de su diploma en España, un factor que agiliza la integración de expertos de diversas naciones. Dicha orientación cosmopolita se materializa mediante una opción particular: el Master’s Degree in Aesthetic Medicine, dictado en lengua inglesa, el cual agrupa sus sesiones prácticas en una semana intensiva en Madrid. Durante esa “semana internacional”, el proyecto congrega a participantes de variadas procedencias y potencia un aprendizaje de carácter global con rigor asistencial.

Dr. Kazuhiro Tajima Pozo. Médico psiquiatra y médico estético. Fundador de la linea AMIR Medicina Estética y director de negocio de wellness en Healthcademia Iberia Education
Dr. Kazuhiro Tajima Pozo. Experto en el ámbito de la psiquiatría y la medicina estética. Fundador del departamento de AMIR Medicina Estética y encargado de la sección de bienestar dentro de Healthcademia Iberia Education.

La medicina estética no consiste únicamente en realizar infiltraciones: se basa en la prevención, la restauración y la longevidad.

El esquema educativo también intenta ajustarse a una circunstancia habitual de los profesionales de la salud, como es la conciliación. El modelo semipresencial permite progresar mediante lecciones digitales, consultar recursos y volver a ver clases grabadas, mientras que los encuentros de fin de semana se dedican a la actividad práctica. Esta integración aminora el espacio entre el aprendizaje y la práctica. “Muchos llegan por curiosidad o por tener una salida, pero cuando empiezan las prácticas se emocionan de verdad. Ven resultados, tratan con pacientes reales y entienden lo agradecida que puede ser esta medicina cuando se hace bien”, comenta Vaquer Quiles. En la clínica, puntualiza, no todo consiste en la apariencia externa: “He tenido a pacientes con depresión o complejos que condicionaban su vida. Ayudar a mejorar la imagen les devuelve seguridad y eso también es salud”.

En el mediano plazo, el desafío de la academia consiste en continuar incrementando los estándares profesionales y afianzar una medicina estética enfocada en la prevención y fundamentada en pruebas científicas. “Nos encantaría que la medicina estética fuera una medicina con mucha ciencia detrás, orientada a preservar salud, a envejecer mejor y con formación seria, casi como una residencia, porque igual que te enseñan a intubar, te tienen que enseñar a pinchar”, concluye la especialista. Tajima Pozo, por otro lado, concuerda con este enfoque y relaciona la expansión de esta área con una demanda de la sociedad: incrementar la longevidad, ciertamente, pero con mayor bienestar. Según AMIR, el porvenir requiere conservar dicha orientación: ejercicio práctico, certificación y un entorno clínico en el cual la protección del paciente y la integridad moral no constituyan un extra, sino el cimiento fundamental.

Lecciones de Vanguardia

“Acompañar al talento en sus primeras decisiones es clave para garantizar calidad y sostenibilidad a largo plazo”.

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