De acuerdo con Joan Ros, el sentido auditivo constituye el único
Centre Auditiu Llobregat
El sentido auditivo constituye en la actualidad la percepción única que

El equipo de Centre Auditiu Llobregat
La historia del Centre Auditiu Llobregat es la de un proyecto que ha crecido al mismo ritmo que lo ha hecho la conciencia social sobre la importancia de oír bien. Con más de treinta años de trayectoria, el centro se ha consolidado como un referente en el ámbito de la audiología, no solo por su experiencia clínica, sino por una mirada cada vez más integral de la persona. Una visión que hoy pone el foco en un vínculo cada vez más respaldado por la ciencia: la relación directa entre la pérdida auditiva, el deterioro cognitivo y la calidad de vida.
Desde sus inicios, la misión del centro ha sido clara: ayudar a las personas a escuchar mejor para vivir mejor. Una idea que, con el paso del tiempo, ha ido ganando profundidad. La audición ya no se aborda únicamente como un problema sensorial, sino como una pieza clave en el bienestar emocional, social y cognitivo de las personas, especialmente a partir de cierta edad.
Nuevas investigaciones confirman que tratar los problemas de
“La audición es el único sentido que hoy podemos modificar y corregir para influir directamente en la cognición”, explica Joan Ros, director del Centre Auditiu Llobregat. “Cada vez hay más estudios que demuestran que corregir la pérdida auditiva no detiene la pérdida cognitiva, pero sí puede ralentizarla de forma significativa”.

Esta afirmación conecta con investigaciones internacionales que señalan la pérdida auditiva como uno de los principales factores de riesgo modificables asociados a la demencia. El motivo es claro: cuando una persona no oye bien, el cerebro debe hacer un sobreesfuerzo constante para interpretar los sonidos. Ese esfuerzo resta recursos a funciones clave como la memoria, la atención o la comprensión, acelerando el deterioro cognitivo.
Sin embargo, las consecuencias trascienden considerablemente el ámbito cerebral. Los obstáculos para comprender diálogos, sobre todo en espacios con ruido, derivan gradualmente en el retraimiento social. “La gente deja de participar, evita reuniones familiares o encuentros con amigos porque no entiende bien lo que se dice”, indica Joan Ros. “Ese aislamiento es la antesala de la soledad y, en muchos casos, de la depresión”.
Good, but maybe a bit long.
En este sentido, el Centre Auditiu Llobregat trabaja con una idea muy clara: mejorar la audición es mejorar la cognición, pero también reducir el aislamiento social y prevenir problemas emocionales. Un círculo virtuoso que empieza con una buena revisión auditiva y continúa con un acompañamiento profesional constante.
La prevención juega un papel fundamental. Desde el centro recomiendan revisiones periódicas a partir de los 50 años, incluso cuando la pérdida auditiva aún no es evidente. “El gran error es esperar”, advierte Joan Ros. “La audición no se percibe como una prioridad médica y muchas personas retrasan la visita hasta que la situación ya es muy limitante”.

Cuando la pérdida ya existe, la tecnología se convierte en una aliada clave. Los audífonos actuales han evolucionado de forma notable gracias a la digitalización y a la incorporación de sistemas de inteligencia artificial capaces de adaptarse a diferentes entornos sonoros. “Hoy podemos mejorar no solo el volumen, sino sobre todo la comprensión”, explica. “Y cuando mejora la comprensión, todo el sistema auditivo y cognitivo funciona mejor”.
Esta institución ha liderado la integración de calibraciones telemáticas, un avance que facilita la alteración de los parámetros en los dispositivos auditivos desde lejos. “El paciente se conecta desde casa y podemos optimizar el dispositivo en tiempo real”, indica Joan Ros. “Es una solución especialmente útil para personas mayores o con dificultades de movilidad, y mejora mucho la adherencia al tratamiento”.
Una mejor comprensión optimiza el rendimiento audit
Dicha estrategia técnica se ve reforzada por una supervisión clínica exhaustiva. El Centre Auditiu Llobregat ha integrado evaluaciones cognitivas elementales en su procedimiento audiológico con el fin de obtener una perspectiva más integral de la condición del usuario. “No somos psicólogos, pero estas pruebas nos ayudan a detectar señales de alerta y a entender mejor cómo está la persona en su conjunto”, señala.
Los resultados se reflejan en casos concretos. Personas con pérdidas auditivas moderadas, pero con graves problemas de comprensión, recuperan capacidad comunicativa, seguridad y participación social tras la adaptación de audífonos. “Cuando alguien vuelve a entender, vuelve a estar presente”, resume.
Los audífonos ya no se oc
La sensibilidad social también está cambiando. El estigma asociado a llevar audífonos se ha reducido notablemente, especialmente entre la generación baby boomer, activa y consciente de la importancia de la calidad de vida. “Hemos pasado de esconder los audífonos a verlos como una herramienta para vivir mejor”, afirma.
Bajo esta perspectiva completa, el Centre Auditiu Llobregat no se limita a tratar el oído, sino que guía a los pacientes en una evolución de bienestar general. Debido a que percibir sonidos adecuadamente implica más que la audición: significa seguir vinculado, dinámico y con salud emocional. De este modo, la capacidad auditiva se transforma en el acceso principal hacia una existencia más satisfactoria.


