Salomón Mawas advierte que el
Adelgazamiento
Barcelona estrena su Programa de Equilibrio Metab

Salomón Mawas, experto en el área de psicología clínica, psicoanalista y consultor de nutrición, quien también impulsa el Programa de Equilibrio Metabólico.
Durante años, el discurso dominante sobre la pérdida de peso ha oscilado entre el control del apetito y el fármaco de moda. En ese contexto, Salomón Mawas, psicólogo clínico, psicoanalista y coach nutricional, ha decidido dar un paso al frente con una propuesta que quiere romper esa dinámica. Su nuevo proyecto, Programa de Equilibrio Metabólico (PEM), nace en Barcelona con una idea clara: devolver el protagonismo a la biología del cuerpo y alejar el adelgazamiento de la dependencia química.
Unir ciencia y consciencia en una misma
Mawas, que lleva tiempo estudiando la interacción entre metabolismo, hábitos y regulación hormonal, prepara la apertura de este espacio junto a un equipo multidisciplinar integrado por médicos, farmacéuticas, psicólogos, nutricionistas, coaches y especialistas en Psiconeuroinmunología. La intención es clara: integrar ciencia y consciencia en un mismo tratamiento y hacer accesible un enfoque que, hasta ahora, estaba reservado a clínicas premium.

“Separar el conocimiento del elitismo es una de nuestras misiones”, explica Salomón Mawas. “Queremos que la salud real esté al alcance de cualquier persona, sin dependencia y sin rebotes”. El centro se ubicará a pie de calle, en la calle Muntaner de Barcelona, en colaboración con Habits Health Coworking. No es un detalle menor. El proyecto busca cercanía, comunidad y trato humano. Frente a modelos impersonales o puramente digitales, la apuesta es crear acompañamiento real y seguimiento continuado.
Buscamos democratizar la salud auténtica para todos
El problema que Mawas identifica es estructural. A su juicio, tanto algunas farmacéuticas como ciertos gurús de internet han simplificado en exceso el proceso de adelgazamiento. El resultado son soluciones que no regulan la disfunción biológica de raíz. “Los estragos que hace Ozempic no son sostenibles en el tiempo y crean frustración”, afirma. “Dejas la medicación y el cuerpo vuelve a su estado anterior. Aparece el hambre y, con ella, el efecto rebote”.
Medicamentos tales como Ozempic, Wegovy, Mounjaro o Zepbound intervienen en la GLP-1, una hormona relacionada con la percepción de plenitud. La estrategia predominante se basa en incrementar o replicar su efecto mediante fármacos. La propuesta de PEM difiere: busca recuperar la actividad biológica de la GLP-1 de forma duradera, evitando el impacto rebote y recuperando el equilibrio corporal.

“La GLP-1 es un mensajero realmente potente. Si enviamos correctamente y a tiempo la señal de saciedad al cerebro, el cuerpo responde. No necesitamos anular nada, necesitamos entender el proceso y acompañarlo”, subraya Mawas.
El cuerpo reacciona si el cerebro recibe la señal
El objetivo no es solo perder peso, sino hacerlo de forma sostenible. Según el equipo, cuando la regulación biológica funciona, la pérdida de grasa es más estable y se favorece una mejor composición corporal, apoyando la musculatura y la salud ósea en lugar de provocar una simple reducción rápida de kilos. Hablan de adelgazamiento consciente, sin privaciones extremas y adaptado a cada persona.
La metodología combina varios ejes de trabajo: regulación del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, atención al nervio vago, cuidado de la microbiota, suplementación natural y crononutrición. Esta última es uno de los pilares del proyecto. No se trata de restringir sin más, sino de comer en sincronía con el biorritmo y las costumbres locales.
“No es restricción, es biología en tiempo real”, aclara. La estrategia contempla periodos de ingesta de entre ocho y doce horas, una cena adelantada y suave y un descanso digestivo nocturno que potencie la estimulación orgánica de la GLP-1. El propósito es que el organismo recupere su capacidad de respuesta autónoma.
El antiaging real surge de la célula y no
Esta estrategia también incorpora el fortalecimiento muscular sano y el antienvejecimiento, analizado desde el plano celular. “El antiaging no empieza en la piel, empieza en la célula”, asegura Mawas. Bajo su perspectiva, si la GLP-1 se mantiene estable y la actividad metabólica es óptima, el envejecimiento puede gestionarse desde el interior hacia fuera. Más adelante, y según la situación particular, se podrían intensificar otros factores, pero siempre apoyándose en un sustento biológico robusto.

El modelo económico también forma parte de la propuesta. Con un plan base de 390 euros, la iniciativa quiere ser accesible y alejarse de promesas grandilocuentes. El mensaje es directo: no se trata de perder peso rápidamente, sino de recuperar el equilibrio del cuerpo.
Además del tratamiento individual, el proyecto contempla grupos de apoyo gratuitos y una comunidad activa que acompañe a los participantes en el proceso. La dimensión psicológica y social es clave. “Vivir sano no es tan difícil”, defiende. “Lo que ocurre es que estamos desconectados de nuestro propio funcionamiento. Cuando entiendes cómo responde tu cuerpo, todo se simplifica”.
Vivir sano no es tan difícil”
A medio plazo, el objetivo es consolidar el espacio en Barcelona y demostrar que un modelo integrativo puede competir con la cultura de la inmediatez. Mawas no plantea una batalla contra la industria farmacéutica, pero sí una alternativa. “No es perder peso. Es recuperar tu cuerpo”, resume.
Con PEM, la apuesta es clara: restablecer la GLP-1, restablecer el cuerpo conscientemente y devolver al paciente el control sobre su propia biología. En un mercado saturado de soluciones rápidas, la propuesta quiere diferenciarse por algo más complejo y, a la vez, más sencillo: acompañar al organismo para que haga lo que sabe hacer cuando se le escucha.

