Rosa López (45) narra sus experiencias de la infancia más apreciadas: “Cuando no teníamos dinero y el plan era dar vueltas en la furgoneta”
Vivencias
Quien venció en la entrega inicial de 'Operación Triunfo' sobresalió de forma constante por su comportamiento humilde y natural.

Rosa López cumple 45: “Una se siente más mayor, aunque con alegría”.

Un motivo por el cual Rosa López venció Operación Triunfo consistió en su excelente vínculo con los espectadores desde que arrancó el espacio. La granadina, de procedencia sencilla, se exhibió muy próxima desde el inicio, provocando una fuerte identificación y respaldo de la audiencia.
Rosa se ha manifestado constantemente de forma genuina. Honesta, humilde y considerada con sus colegas, puso todo su empeño desde el comienzo. Su progreso le permitió alcanzar la última etapa, evidenciando una enorme aptitud para asimilar conocimientos y compromiso en cada gala.

Jamás dejó de lado sus raíces ni su identidad personal, algo que contrastaba por completo con la presunción que suele mostrar cualquier celebridad convencional. Aunque es cierto que Rosa López no ha experimentado el mismo triunfo que otros integrantes de su promoción, la artista de Granada ha hallado un equilibrio en sintonía con sus principios.
La intérprete alcanza los 45 años el 14 de enero y, con tal ocasión, ha brindado una charla a la publicación Lecturas, en la cual la vencedora de la entrega inicial de Operación Triunfo dio a conocer ciertos detalles ignorados sobre su trayectoria personal.
“Soy feliz”, afirma la intérprete al mencionado medio. “Aunque las circunstancias no sean las mejores, mi padre me enseñó a crear el momento y procurar serlo. Él me decía 'tú tienes que ser feliz porque eso es un servicio a la sociedad. Si no lo haces por ti, hazlo por los demás'”.
Profundamente reconocida con su progenitor, Eduardo López.
Es justamente a su progenitor, Eduardo López, a quien atribuye las vivencias más gratas de su niñez. Rosa declara ante el medio que él protagoniza aquellas escenas tan alegres de su pasado. Por citar un caso, el instante en que volvía de su jornada laboral. “Venía con la camisa fuera, reventado, que comía súper tarde”rememora.
“Mi madre tenía la comida preparada y yo estaba muy a gustito. Él terminaba de comer, se dormía en la misma mesa y yo me ponía detrás de su espalda. Ese calorcito para mí es un recuerdo que lo uso mucho para relajarme en los momentos que más nerviosa estoy”, asegura.

La intérprete asimismo rememora con afecto cómo transcurrían sus momentos de esparcimiento. Pese a la carencia de medios, su entusiasmo resultaba idéntico al de participar en las experiencias más destacadas del mundo. “No teníamos dinero y el plan era dar vueltas en la furgoneta, que incluso me quedaba dormida. Cuando me subía por la escalera del piso donde vivíamos, me encantaba”.
No representa la ocasión inicial en que la intérprete menciona a su padre. Previamente aportó ciertos detalles acerca de él en una conversación en Lo de Évole, en 2023. La granadina hizo memoria sobre el modo en que su progenitor obtenía sus ingresos “en la obra”.

“Mi padre era un 'buscavidas' y nuestras vacaciones eran estar entre una hormigonera de prestado, arena de la más barata, cemento, bloques y ladrillos porque había que arreglar las casas”, contó la cantante, que explicó cómo su padre “compraba casas, las echaba abajo, las arreglaba y las vendía”.
Rosa contó que la suya “era una de las cosas que él hacía para ganar dinerillo” y a raíz de eso, todos en su fmailia eran “una piña”.