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Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez ponen a la venta la mansión más cara de Portugal

Por 35 millones

Pese a tratarse de una de las viviendas más lujosas del mercado inmobiliario portugués, la falta de privacidad ha sido determinante en la decisión de vender

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodriguez en un el photocall de los MTV (2019)

Cristiano Ronaldo y Georgina Rodriguez en un el photocall de los MTV (2019)

GTRES

Este año se casan, aunque todavía no hay una fecha oficial para la boda, y todo apunta a que el enlace podría celebrarse el próximo mes de julio, una vez finalice el Mundial de Fútbol. Mientras ultiman los preparativos de su enlace, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez han tomado una decisión referente a su elevado ámbito patrimonial. La pareja ha puesto finalmente a la venta la mansión que han estado construyendo durante los últimos seis años en Portugal y que estaba llamada a convertirse en su residencia definitiva tras la retirada profesional del futbolista.

La propiedad se ubica en la exclusiva urbanización de Quinta da Marinha, en Cascais, y ha salido al mercado por 35 millones de euros, la misma cantidad que invirtieron finalmente en su construcción. Se trata de una finca de 12.000 metros cuadrados de parcela, con una vivienda de más de 5.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, considerada ya la casa privada más cara del país.

El proyecto arrancó con un presupuesto inicial de 19,7 millones de euros, pero los continuos ajustes en el diseño, los cambios de equipo y los retrasos en la obra hicieron que la cifra se disparara con el paso de los años. La construcción no se dio por concluida hasta finales de 2025, después de un proceso largo y complejo que se prolongó durante seis años.

La mansión fue concebida como un refugio familiar pensado al detalle. Grandes ventanales inundan de luz natural sus estancias, que incluyen ocho dormitorios, una suite principal de aproximadamente 300 metros cuadrados, cine privado con capacidad para decenas de personas, gimnasio completamente equipado, sala de masajes y amplias zonas sociales.

El exterior alberga jardines de grandes dimensiones, una pista de tenis privada y dos piscinas: una infinity al aire libre y otra interior cubierta con cristal y paso inferior. El garaje subterráneo, con capacidad para más de 20 vehículos, responde a la conocida afición del futbolista por los coches de alta gama. A todo ello se suman materiales y acabados de primer nivel, como mármol italiano, grifería de oro macizo y un mural exclusivo creado por Louis Vuitton.

Pese a tratarse de una de las viviendas más lujosas del mercado inmobiliario portugués, la falta de privacidad ha sido determinante en la decisión de vender. Durante el desarrollo de las obras, la pareja comprobó que desde algunos puntos cercanos, como la zona de aparcamiento y la casa club del Oitavos Golf Club, así como desde instalaciones deportivas y hoteles colindantes, se tenían vistas directas al interior de la finca. Cristiano Ronaldo llegó a intentar adquirir los terrenos adyacentes para garantizar mayor intimidad, pero la negativa de los propietarios frustró esa posibilidad.

La urbanización, rodeada de campos de golf y centros ecuestres, no ofrecía finalmente el nivel de aislamiento que buscaban tras años de exposición mediática. Por ese motivo, la vivienda nunca llegó a ser habitada por la familia, formada por la pareja y sus cinco hijos, pese a estar ya completamente terminada.