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Todo lo que pierde el expríncipe Andrés en su nueva morada: de una lujosa mansión de 30 habitaciones a “una caja de zapatos” con control anti ratas

Marsh Farm, en Sandringham

Antes de que el exduque pueda instalarse definitivamente en Marsh Farm, la vivienda, de cinco habitaciones, está siendo sometida a una serie de reformas

La caída en desgracia de Andrés Mountbatten-Windsor, antiguo duque de York, da un paso más

La caída en desgracia de Andrés Mountbatten-Windsor, antiguo duque de York, da un paso más

ADRIAN DENNIS / AFP

La caída en desgracia de Andrew Mountbatten-Windsor, antiguo duque de York, da un paso más. El último, coincidiendo con la publicación de fotografías desclasificadas y comprometedoras para el exduque de York en la investigación del caso Epstein, ha sido el abandono, este lunes, de su imponente residencia durante más de dos décadas, Royal Lodge, en Windsor, para instalarse en una nueva vivienda que nada tiene que ver con la opulencia de la anterior.

Según informó la BBC, el hermano del rey Carlos dejó la propiedad la noche del lunes para residir en un alojamiento temporal dentro de los terrenos de Sandringham, a la espera de que finalicen las reformas de su futura vivienda, Marsh Farm. Se trata de una modesta vivienda rural situada en la finca de Sandringham.

Marsh Farm, en la finca Sandringham, Norfolk, que será el próximo hogar del expríncipe Andrés
Marsh Farm, en la finca Sandringham, Norfolk, que será el próximo hogar del expríncipe AndrésPA Images via Getty Images

El contraste entre ambas propiedades pone en evidencia el profundo cambio de estatus del que fuera el hijo predilecto de la reina Isabel II. Mientras Royal Lodge era una residencia aristocrática de 30 habitaciones, rodeada de jardines cuidados, con seis cabañas anexas, casa para el jardinero y hasta una capilla privada, por la que el exduque de York pagaba un alquiler considerado irrisorio dentro de un contrato de arrendamiento de 75 años, Marsh Farm representa un descenso abrupto a una realidad mucho más austera. 

De hecho, la casa, de cinco habitaciones, que anteriormente estaba ocupada por un agricultor arrendatario, ha sido descrita como “destartalada” y “del tamaño de una caja de zapatos” por diversas publicaciones.

Construida en ladrillo rojo, conserva el aspecto funcional de una granja en activo, muy lejos de la majestuosidad asociada a la realeza

Ubicada a unos once kilómetros de Sandringham House, sede de la reunión navideña anual de la familia real británica, esta vivienda construida en ladrillo rojo, conserva el aspecto funcional de una granja en activo, muy lejos de la majestuosidad asociada a la realeza. En su interior, Marsh Farm cuenta únicamente con una cocina y dos salones, además de estancias básicas que distan de la amplitud de Royal Lodge.

Andrew Mountbatten-Windsor monta a caballo en Windsor Great Park, cerca de Royal Lodge, la propiedad en los alrededores del Castillo de Windsor, donde ha residido más de dos décadas
Andrew Mountbatten-Windsor monta a caballo en Windsor Great Park, cerca de Royal Lodge, la propiedad en los alrededores del Castillo de Windsor, donde ha residido más de dos décadasToby Melville / Reuters

En el exterior hay dependencias y establos, más propios de una explotación agrícola que de una residencia real, según Tatler. De hecho, antes de que Andrés pueda instalarse definitivamente, la vivienda está siendo sometida a una serie de reformas financiadas por el rey Carlos III, según The Sun

Los trabajos, iniciados a mediados de enero, incluyen mejoras de seguridad, iluminación exterior y acondicionamiento general para hacerla habitable. “La nieve y la lluvia no han retrasado las obras en Marsh Farm, pero aún necesita mucha atención para que sea habitable”, declaró una fuente al medio en aquel momento. “Pero lo que es seguro es que es muchísimo más pequeña y menos lujosa que Royal Lodge”.

Algunos detalles subrayan aún más el contraste. Mientras Royal Lodge estaba perfectamente mantenida, en Marsh Farm se ha visto recientemente a equipos de control de plagas tras la aparición de montículos de tierra en el jardín delantero, un episodio que ha alimentado titulares incómodos para el expríncipe. También se han instalado cámaras de vigilancia, una medida que recuerda que, pese a su nueva vida discreta, Andrés sigue siendo una figura vigilada.

Ni siquiera el entorno logra compensar la pérdida. Aunque Marsh Farm se encuentra dentro de la extensa finca privada de Sandringham —que abarca miles de hectáreas de jardines, tierras de cultivo y bosques—, el acceso a ese paisaje privilegiado no oculta la reducción drástica de comodidades. Pasar de una mansión histórica a una antigua casa de granja supone, para muchos observadores, la prueba definitiva del aislamiento al que ha sido relegado tras los escándalos que marcaron su reputación.

Sarah Ferguson y el exduque de York ya no vivirán juntos
Sarah Ferguson y el exduque de York ya no vivirán juntosJORDAN PETTITT / AFP

A este cambio se suma la decisión de Sarah Ferguson de no acompañarlo en esta nueva etapa. Hay que recordar que Fergie vivió en Royal Lodge con Andrés incluso después de su divorcio, primero junto a sus hijas y más tarde en un silencioso nido vacío.

Así, el traslado a Marsh Farm no es solo un cambio de domicilio. Es la imagen tangible de todo lo que el expríncipe Andrés ha perdido: espacio, privilegios, influencia y, sobre todo, la vida palaciega que durante décadas definió su identidad.

Maria Elena Castells Navarro

Maria Elena Castells Navarro

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Periodista. Trabaja en Guyana Guardian desde 1996. Actualmente es redactora en la sección de Gente, donde escribe sobre asuntos del corazón; anteriormente en Vivir (1996-2006), el suplemento ES (2006-2010) y Opinión (2010-2018)