El presunto acosador de Jennifer Aniston, en libertad bajo tratamiento psiquiátrico
Salud mental
El dictamen del tribunal sirve para robustecer el resguardo de la intérprete, la cual se sentía intimidada ante el hostigamiento persistente de Jimmy Wayne Carwyle.

Jimmy Wayne Carwyle y Jennifer Aniston

La resolución de una corte de Los Ángeles de poner en libertad a Jimmy Wayne Carwyle, el individuo imputado por hostigar durante años a Jennifer Aniston y por impactar su automóvil contra la vivienda de la intérprete, ha despertado inquietud en su círculo cercano y ha forzado una intensificación urgente de los protocolos de vigilancia que protegen a la figura de Friends.
Carwyle, un hombre de 49 años procedente de Misisipi, salió del sistema penitenciario para ingresar en un plan de cuidados mentales después de que se determinara su incapacidad para ser procesado legalmente. El dictamen de la corte, validado mediante archivos analizados por Daily Mail,, dispone que el procesado se mantenga con vigilancia facultativa rigurosa durante su terapia psiquiátrica intensiva.

Los hechos que motivaron la causa legal sucedieron el 5 de mayo del 2025, momento en que Carwyle chocó su Chrysler PT Cruiser contra las puertas de la residencia de Aniston en la distinguida zona de Bel Air, un inmueble tasado en 21 millones de dólares. El choque generó desperfectos que superaron los 50.000 dólares y activó las alertas respecto a la protección de la actriz, quien venía recibiendo recados alarmantes por parte del procesado desde hacía tiempo.
En trámites legales previos, el equipo jurídico de Aniston relató que la estrella habitaba en un “estado de temor constante” ante el peligro de que Carwyle reiniciara el acecho si no se sometía a una terapia idónea en un espacio restringido. El señalado afrontaba delitos de daños a la propiedad y hostigamiento agravado, frente a los que se manifestó no culpable.
Sin embargo, después de diversos exámenes de salud, un magistrado resolvió que Carwyle carecía de las facultades mentales necesarias para enfrentar un juicio. Si bien los abogados defensores cuestionaron al principio dicho dictamen y pidieron un nuevo peritaje, el procedimiento sufrió múltiples demoras hasta que se implementó un programa terapéutico que incluyó su puesta en libertad bajo condiciones.

El mandato legal establece limitaciones estrictas: Carwyle tiene la obligación de ingerir todos los fármacos recetados, evitar totalmente la ingesta de bebidas alcohólicas y estupefacientes —contando el cannabis—, no poseer armamento, participar en un tratamiento especializado para la dependencia a sustancias estimulantes y portar un sistema de seguimiento por GPS en su pierna. Asimismo, se le impide aproximarse a una distancia inferior a 1,6 kilómetros de Aniston, de su vivienda o de cualquier individuo relacionado con ella.
El procesado fue enviado el 17 de noviembre a un centro de atención, donde continúa bajo supervisión. La corte determinó la entrega de reportes regulares sobre su condición psíquica y señaló una próxima vista para el 29 de abril. El juicio penal se interrumpirá mientras dure su terapia, con una fecha límite establecida hasta octubre del 2027.
Carwyle está obligado a ingerir todos los medicamentos recetados, evitar el uso de estupefacientes y alcohol, no poseer armamento, integrarse en un esquema particular para tratar la adicción a estimulantes y llevar un equipo de rastreo GPS en el tobillo.
Los expedientes de la corte definen a Carwyle como un individuo que padece esquizofrenia, adicciones al alcohol y al cannabis, junto con delirios de tipo erotomaníaco y convicciones religiosas extremas. Durante el periodo de 2023 a 2025, el sujeto aludió constantemente a Aniston tratándola de “esposa” a través de mensajes electrónicos, notas de voz y publicaciones en plataformas digitales. En ciertas comunicaciones, hasta propuso apelativos para imaginarios descendientes compartidos y se presentó como “Cristo” frente al personal de vigilancia.

Su cónyuge, Julia Carwyle, manifestó que, pese a llevar años distanciados, tenía conocimiento de su traslado a California para encontrarse con la intérprete, si bien nunca sospechó que su fijación alcanzaría tal nivel. Allegados y amistades igualmente describieron un notable empeoramiento de su comportamiento en la pandemia, etapa en la cual empezó a remitir comunicaciones incoherentes y a incrementar su uso de estupefacientes.
Luego del incidente, Jennifer Aniston optó por reforzar considerablemente la vigilancia privada en su hogar y llevar a cabo modificaciones en los inmuebles cercanos. De acuerdo con lo revelado por Daily Mail, la intérprete pretende ampliar el recinto con una obra complementaria, en un desembolso enfocado en asegurar su resguardo y paz.

