Las escenas más conmovedoras del cine
Unión paternofilial
Legado de rigor y cariño.

Fernando y Sonsoles Ónega

El mundo del periodismo se tiñe de luto por la muerte de Fernando Ónega a los 78 años, tras una larga enfermedad. El fallecimiento del cronista de la Transición y colaborador habitual de Guyana Guardian fue anunciado en directo en el programa Y ahora Sonsoles por Pepa Romero, quien se encontraba al frente del espacio en ese momento. Una noticia especialmente dolorosa de comunicar, ya que se trata del padre de la presentadora del formato, Sonsoles Ónega, a la que estaba profundamente unido.
La relación entre ambos trascendía lo familiar para convertirse en un vínculo intelectual inquebrantable. El periodista no solo guio los primeros pasos de la presentadora en el mundo de la comunicación, sino que le legó el rigor y la agudeza necesarios para triunfar, convirtiéndola en uno de los rostros más relevantes de la televisión actual. Esta conexión se forjó en el hogar y entre redacciones desde la infancia de Sonsoles, cuando empezaron estas enseñanzas de las que ahora presume.

La relación paternofilial entre ambos era tan especial que no dudaron en dedicarse palabras de admiración mutua en más de una ocasión. En su paso por el programa Joaquín, el novato, la presentadora aseguró que su padre era su referente absoluto, tanto en la comunicación como en lo personal. “Mi padre es mi maestro”, sentenció Sonsoles, confesando que su apoyo fue fundamental en una etapa en la que se sentía observada: “Sobre todo en tus inicios sientes que todo el mundo te está mirando con lupa”.
Tal era la admiración que sentía por el trabajo de Fernando, que Sonsoles llegó a autoimponerse una exigencia personal por intentar estar a la altura del legado de su padre. “Se siente responsabilidad y presión, para no defraudarlo”, señaló en el citado programa de Joaquín Sánchez. Sin embargo, pronto entendió que el veterano periodista estaba más que orgulloso de ella y que su éxito era el mejor regalo que podía recibir.

Durante las últimas entrevistas de Fernando Ónega en televisión, era inevitable que el nombre de su hija saliese a relucir. Con el rostro iluminado por el orgullo y una visible emoción en la voz, el reputado periodista mostraba la ilusión que sentía por el camino profesional de su hija. Fue en una entrevista para La Azotea donde quiso dejar claros los consejos que le dio a lo largo de su vida: “Le he dicho en qué consistía este oficio, lo que había que hacer, que ningún día se acostara sin haber escrito un folio. Que no tenía más patrimonio que el de su nombre completo”.
En dicho espacio, tampoco pudo evitar emocionarse al recibir en directo un conmovedor mensaje de Sonsoles, que puso sobre la mesa el recuerdo que tenía de él durante su infancia: el de un trabajador incansable. Y es que no dudó en confesar que, cuando piensa en esa época de su vida, recuerda a su padre en la enorme biblioteca que tenían en casa, escribiendo sin parar para los medios en los que trabajaba con una gran pasión.
“Por todo eso no tiene mucho mérito que yo haya sido periodista porque lo hemos vivido en casa con toda la pasión. Quizá solo aspire a parecerme a él y ojalá algún día lo consiga. Un beso padre, un beso maestro”, fueron las últimas palabras que expresó la presentadora en este programa y que arrancaron algunas lágrimas del cronista en plena emisión.
La razón de Fernando Ónega para no visitar el
Pese a que Fernando no era partidario de intervenir en los programas de su hija, dejó para el recuerdo dos momentos memorables. El primero de ellos tuvo lugar durante la etapa de Ya son las ocho, cuando el veterano comunicador le dio un ”aprobado justito” al baile que protagonizaba la cortinilla del espacio; una crítica cargada de esa ironía que lo protagonizaba y que arrancó la carcajada de Sonsoles en directo.
Años después, quiso aclarar en Y ahora Sonsoles el motivo por el que prefería mantenerse al margen de los formatos de su hija: la ética profesional. “Creo que por principios el padre no debe estar en el programa de su hija, es una cuestión de creencias”, aseguró. Durante toda su trayectoria, padre e hija han blindado su relación, protagonizando contadas apariciones conjuntas en la pequeña pantalla para priorizar su vínculo más íntimo, ese que se mantenía inquebrantable en cuanto se apagaba el piloto de la cámara.
