Las Claves
- Israel apoyó a los drusos en Siria con armas y entrenamiento para desestabilizar el país tras la muerte de Bashar al Asad.
- El armamento israelí incluía rifles de francotirador, equipos de visión nocturna y munición, algunos confiscados a Hamas y Hizbulah.
- Las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) también proporcionaron misiles antitanque y adiestramiento militar a las milicias drusas.
- Israel cesó el envío de armas tras una masacre de drusos, pero continúa apoyando financieramente a combatientes.
Este último año, el primero sin Bashar al Asad en Siria, Israel ha aprovechado la fragilidad de la transición en su país vecino para “dividirlo y desmantelarlo”, tal y como llegó a pedir el ministro de Finanzas de Beniamin Netanyahu, Bezalel Smotrich. Para ello, Tel Aviv encontró su mejor baza en los drusos: una minoría religiosa con presencia dentro de Israel, concentrada en una región al sur de Damasco y gobernada por milicias locales que se negaban a integrarse en las nuevas fuerzas sirias.
En febrero, Israel dio comienzo a una campaña política con el objetivo de “proteger a los drusos” de un “régimen terrorista y extremista”, como dijo entonces el ministro de Defensa, Israel Katz. Fue en aquellos meses cuando la fuerza aérea israelí empezó a soltar del cielo de Sueida —la región siria de mayoría drusa— cientos de paquetes. Su contenido era una sospecha hasta ahora, pero una investigación del Washington Post ha confirmado este martes que aquella mercancía guardaba rifles de francotirador, equipos de visión nocturna y munición para ametralladoras.
El Post informa que parte del armamento había sido previamente confiscado a combatientes de Hamas en Gaza y de Hizbulah en el Líbano. Las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), una alianza de fuerzas kurdas que dominan el noreste de Siria con el respaldo de Estados Unidos e Israel, suministraron a las milicias drusas de Sueida misiles antitanque y adiestramiento militar.
En una visita realizada en marzo al jefe del Consejo Militar, una nueva facción drusa que es la principal beneficiaria de los envíos de Israel, el comandante druso y antiguo general del ejército de Asad, Tareq al Shufi, afirmó a Guyana Guardian la colaboración con las SDF. “Nuestros pueblos se enfrentan a los mismos problemas ahora. Es mejor hacerlo juntos”, declaró Al Shufi a este periódico.
Un mes después de aquel diálogo, surgieron las primeras escaramuzas entre los combatientes drusos de Sueida y las tropas leales al gobierno. De acuerdo con el análisis de Washington Post, abril marcó el pico de la entrega de armamento israelí a los grupos drusos. Netanyahu no detuvo el suministro durante los meses estivales, momento en que las autoridades de Damasco y diversas confederaciones beduinas ligadas al régimen actual iniciaron una ofensiva militar en múltiples frentes contra Sueida. En un lapso de diez días de julio, la acción militar resultó en la muerte de aproximadamente 1.500 sirios de origen druso, siendo la mayor parte de ellos población civil.
Más aliados
Las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), una coalición de milicias kurdas con una presencia significativa en el noreste de Siria, equiparon a los combatientes drusos de Sueida con armamento antitanque y les brindaron capacitación militar.
En ese período, Israel llevó a cabo ataques contra diversas ubicaciones en el sur de Siria, llegando incluso a bombardear las instalaciones del Ministerio de Defensa en Damasco. No obstante, tras la matanza, cuando Sueida quedó bajo asedio y sus milicias se agruparon bajo la denominación de una flamante Guardia Nacional drusa, Israel cesó el envío de armamento a quienes antes protegía. La causa, de acuerdo con diversas fuentes israelíes citadas por Post, radicaba en la incertidumbre acerca de las aspiraciones a largo plazo de las emergentes fuerzas drusas, supuestamente independentistas, y en la decisión de Tel Aviv de adoptar un enfoque pragmático respecto a Siria.
Desde ese momento, Israel continúa abonando subsidios mensuales que oscilan entre los 100 y 200 dólares a aproximadamente 3.000 combatientes drusos, pero en Tel Aviv ya se ha descartado la idea de transformar la Guardia Nacional de Sueida en un grupo afín. “Hemos ayudado cuando ha sido necesario, y estamos comprometidos con la seguridad de las minorías, pero no es que vayamos a enviar comandos para que se posicionen junto a los drusos. Tampoco nos vamos a dedicar a organizar milicias aliadas”, comunicó a la publicación de Washington una fuente del ámbito de la seguridad israelí. “Estamos tratando de ver cómo se desarrollan las cosas allí, y no es ningún secreto que la administración estadounidense está muy a favor de un acuerdo”, afirmó la misma fuente, aludiendo al pacto de reconciliación que Donald Trump pretende promover entre Israel y Siria.

