Las Claves
- María Corina Machado ofreció su Premio Nobel de la Paz a Donald Trump para intentar recuperar su relevancia política en Venezuela.
- Donald Trump rechazó a María Corina Machado como
Bastante más que reconocer la captura veloz de Nicolás Maduro, el autócrata venezolano que la forzó a ocultarse y a abandonar el territorio, María Corina Machado imploró al presidente Donald Trump que la reincorpore a la actividad política.
La dirigente opositora al chavismo, rechazada por la Casa Blanca como alternativa para el mando en Caracas, se presentó el lunes por la noche en Fox durante una charla con Sean Hannity, el principal promotor del trumpismo, con el fin de realizar una muestra de devoción hacia Trump brindándole lo que el mandatario estadounidense más anhela: el Nobel de la Paz que ella considera que le birló .
Rubio respaldó el apoyo al gobierno, puesto que promover a los opositores demandaría una movilización de tropas de gran escala.
“Aún no lo he hecho, pero me encantaría decirle personalmente que nosotros, el pueblo de Venezuela, queremos regalárselo, compartirlo con él”, manifestó esta persona de 58 años que evidenció su descontento al verse superada en pro de Delcy Rodríguez, la ahora líder continuista y previa vicepresidenta de Maduro hasta este lunes.
Si bien ciertos expertos opinan que Trump continúa indignado con ella por haberle arrebatado el Nobel, el elemento presuntamente determinante reside en un reporte de la CIA donde se determina que los partidarios de Maduro gozaban de una ubicación superior para preservar el equilibrio de la nación luego de la intervención de las fuerzas de EE.UU.
El informe del organismo de inteligencia, revelado inicialmente por The Wall Street Journal , afirma que Rodríguez cuenta con aptitudes adecuadas para liderar de forma transitoria el Ejecutivo y eludir un enfrentamiento en el supuesto de que el autócrata fuera apresado por la fuerza.
Trump y un grupo reducido de sus asesores obtuvieron un informe detallado acerca de dicho estudio. Esta labor resultó crucial para la inesperada resolución de elegir a Rodríguez, una líder de Venezuela con vínculos estrechos con compañías de petróleo de EE. UU. Que tienen entrada a la Casa Blanca, en vez de Machado. Asimismo, la relación entre la representante de la oposición y Richard Grenell, delegado particular de Washington en la región, se desgastó durante los días anteriores que desembocaron en la irrupción y detención de la pareja presidencial.
Pese a sus intentos por complacer al líder conservador, directivos estadounidenses han manifestado abiertamente su descontento con Machado ya que consideraban que proporcionaba datos erróneos donde señalaba que Maduro se encontraba sumamente frágil, de acuerdo con The New York Times .
“Pienso que sería muy duro para ella ser la líder”, señaló Trump al fundamentar su negativa hacia Machado, quien representaba la alternativa más prevista ante la eventual salida de Maduro. “Ella no tiene el apoyo ni el respeto interno del país. Es una mujer muy agradable, pero no tiene el respeto”, enfatizó el mandatario norteamericano durante su intervención inicial tras el arresto del autócrata.
Dichas declaraciones coinciden con la realidad del reporte de su unidad de inteligencia. Aquella observación resultó un golpe demoledor para esta líder de la oposición que invirtió meses buscando el favor de Trump, a quien incluso propuso para el Nobel de la Paz.
La evaluación de la CIA contó con el respaldo total de Marco Rubio, secretario de Estado y una de las figuras clave tanto para impulsar la misión en Caracas como para lograr su ejecución. Maduro, más que el propio sistema, representaba una de sus mayores fijaciones.
Rubio, responsable actualmente de vigilar que Rodríguez acate los deseos de Trump, manifestó su certeza acerca de que, si Estados Unidos apoyaba al bando opositor, lograría alterar aún más el orden en Venezuela, lo cual exigiría una movilización armada de mayor magnitud.
