Aunque a veces sea una convención hipócrita, al difunto se le perdona lo malo y se busca su mejor cara en el velatorio.
De cuerpo presente, después de ser tiroteada por un policía en Minneapolis, sobre Renee Nicole Good, de 37 años y madre de tres hijos, mujer descrita por su amabilidad y su alma sensible, amante de la poesía, recayeron de inmediato las peores acusaciones desde la órbita del Gobierno y sus voceros.
En Minnesota denuncian la versión de convertir en villana a la víctima y en héroe al agresor
Como las pronunciadas por el presidente estadounidense, Donald Trump. Sin piedad y sin la más mínima humanidad. Su conducta puede resumirse con la expresión “escupiré sobre tu tumba”, si eso le permite salir indemne del problema a su Administración.
Agitadora profesional, lunática de la izquierda radical, terrorista doméstica... Son algunas de las lindezas que le han dedicado, todavía con el cadáver caliente, Trump; su vicepresidente, J.D. Vance, o Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), jefa de Jonathan Ross, el agente de inmigración (ICE) que, a quemarropa, presuntamente abrió fuego contra Good. Tres tiros a la cabeza y al pecho en defensa propia al considerar que la mujer al volante de su vehículo quería arrollarlo y asesinarlo.
Sin tiempo para una investigación, y mucho menos un juicio, Noem y su portavoz, Tricia McLaughlin, no perdieron ni un segundo en dictar sentencia, amplificada por la Casa Blanca.
La narrativa oficial se ha visto más que cuestionada por los vídeos caseros que han ido emergiendo y que provocan la impresión de que Good solo pretendía escapar de ese lugar.
Frente al cuestionamiento de su versión, el Gobierno perseveró el viernes al divulgar otro vídeo, colgado en la web de extrema derecha Alpha News, realizado con el móvil del agente que disparó a la conductora el pasado miércoles. A pesar de que Vance señaló en X que esa grabación no dejaba dudas del ataque al uniformado, el examen pormenorizado no confirma que el coche llegara a rozar al funcionario, que desenfocó la imagen para apretar el gatillo y no captó el instante clave.
La filmación corrobora que la mujer trató de irse –por el movimiento del volante–, no sin antes decirle con una sonrisa a ese policía, desconocedora de que en unos segundos la iba a matar: “Todo está bien, amigo. No estoy enfadada contigo”.
No estoy enfadad contigo
El agente no captó la imagen del desenlace fatal, pero sí continuó grabando audio y justo después de los disparos, se escucha una voz masculina que remata con un “maldita perra”.
Esta tragedia, junto a otro incidente al día siguiente en Portland (Oregon), con dos heridos por disparos del ICE, ha provocado protestas en muchas ciudades de Estados Unidos y ha desatado la tensión en Minneapolis.
El gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, muy crítico con Trump y sus tácticas antiinmigración, ha pedido calma. Walz mantiene desplegada la guardia nacional para que no se repitan la destrucción y los saqueos registrados en mayo del 2020 después de la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco, a escasamente kilómetro y medio de donde Good fue tiroteada.
La temperatura subió el sábado cuando la policía lanzó gas sobre los manifestantes que se concentraron en apoyo de tres legisladoras que se presentaron ante la sede del ICE en la ciudad de Minneapolis.
Al malestar contribuyó la constatación de que el Gobierno Trump se ha coordinado para convertir a Good en una delincuente y a Ross en la víctima de la persecución de los radicales.
Como parte de esa operación, autoridades estatales y locales han manifestado su convencimiento de que el FBI no tiene intención de realizar una investigación justa e imparcial del tiroteo que llevó a la muerte a Good. La alarma ha sonado cuando el FBI ha impedido la colaboración de la agencia estatal en las pesquisas una vez que los federales se apropiaron de las pruebas.
La principal agencia policial de Minnesota, la Oficina de Aprehensión Criminal (BCA), empezó a colaborar con el FBI. Sin embargo, después de que saltaran chispas entre la Administración Trump y los líderes locales por las circunstancias de la tragedia, los investigadores locales confesaron que se les había impedido acceder a las pruebas recogidas en el escenario de los hechos.
Según el alcalde, Jacob Frey, todo ello forma parte de la versión según la cual Good es la malvada y no se investigará al agente Ross porque el Gobierno ha determinado que los disparos estuvieron justificados. “Hay que buscar la verdad. No es momento de esconderse de los hechos, es momento de aceptarlos y asegurarnos de que impulsamos la transparencia”, subrayó.
Aunque no es el primer caso en el que el ICE recurre a la fuerza armada, la situación en Minneapolis se ha caldeado en los últimos meses. Trump y su entorno llevan tiempo denunciando fraude en los servicios sociales de Minnesota a favor de inmigrantes somalíes.
Cuando a Trump le preguntaron si era cierto que el FBI bloqueaba las pruebas, este no lo negó y respondió que Minnesota es un estado corrupto. “He ganado [allí] tres veces”, apostilló. Trump perdió en este estado frente a Hillary Clinton (2016), Joe Biden (2020) y Kamala Harris (2024).


