Internacional

Sin petróleo ni luz, el gobierno de Cuba refuerza la represión para evitar una revuelta a la iraní

Tensión en el Caribe

El presidente Miguel Díaz-Canel se muestra dispuesto a negociar con EE.UU. A causa del bloqueo energético pero descartando un cambio de régimen: “Rendirse no es una opción”.

Esta gasolinera en La Habana está vacía porque no tienen combustible con el que rellenar los depósitos de los coches 

Esta gasolinera en La Habana está vacía porque no tienen combustible con el que rellenar los depósitos de los coches 

YAMIL LAGE / AFP

Dicen que los cubanos siguen bailando, pero no lo hacen ni siquiera a media luz como cantaba Carlos Gardel. No, los cubanos bailan a oscuras.

Mientras crece la tensión con Estados Unidos, y se estrecha un cerco que está secando las reservas de combustible de la isla del Caribe, ya casi a cero tras recibir el último suministro en diciembre, los cortes en la red eléctrica son cada vez más frecuentes y persistentes, día sí, día también, desde que en Caracas manda el régimen venezolano post Nicolás Maduro, arrestado cuando dormía por un operativo estadounidense el pasado 3 de enero y hoy encarcelado en Nueva York.

Venezuela era el último gran sustento para el ejecutivo de La Habana, con lo que en este inicio de año sufre un agravamiento de los apagones al perder esa ayuda. En paralelo, denuncian, hay un incremento de la represión política.

Según datos del Observatorio Cubano de Derechos Humanos, en la mayor de las Antillas se realizaron en enero al menos 390 acciones contra la población civil, entre ellas “42 detenciones arbitrarias y 348 abusos del gobierno”, ante el temor de que el empeoramiento de las condiciones económicas y sociales arrastren a una revuelta a la iraní.

En ese contexto, en el que el líder estadounidense Donald Trump amenaza con imponer aranceles de castigo a los países que faciliten petróleo a Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel expresó el jueves en una precipitada rueda de prensa su disposición a abrir un diálogo con Washington sobre cualquier tema, sin precondiciones establecidas.

Pero el mandatario cubano remarcó que “rendirse no es una opción” para indicar que el cambio de régimen no está sobre la mesa. Advirtió, además, que “nos estamos preparando en caso de que tengamos que pasar a un estado de guerra”.

La comparecencia sirvió también para comunicar que Gobierno implementará un ⁠plan de contingencia la próxima semana para hacer frente a la escasez de combustible. El “bloqueo energético estadounidense afecta al transporte público, los hospitales, las escuelas, la economía y el turismo”, dijo.

“¿Cómo mantenemos las clases de los niños sin combustible?”, se preguntó. “Por lo tanto, vamos a tomar medidas, aunque no van a ser permanentes, son medidas que van a generar esfuerzos (...) ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a rendirnos?”. Pues no, apostilló.

Díaz-Canel agregó que algunas de estas medidas son restrictivas. “Tenemos que acomodar los consumos, tenemos que promover el ahorro, hay cosas que tenemos que detener y posponer para poder seguir funcionando”, agregó.

Solo ofrece algo de esperanza a la castigada población cubana. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, señaló el viernes que su gobierno prevé enviar ayuda humanitaria a Cuba en los próximos días, en tanto mantiene gestiones diplomáticas para retomar los envíos de petróleo sin exponer su país a los aranceles de Trump.

“Estamos pensando enviar esta ayuda el fin de semana o el lunes a más tardar”, subrayó Sheinbaum en una conferencia de prensa. “La ayuda consistirá sobre todo en alimentos y bienes de producción solicitados por Cuba”, detalló la presidenta mexicana. “Obviamente, no queremos que haya sanciones para México, pero estamos en ese proceso de diálogo y por lo pronto se va a enviar esta ayuda humanitaria”, reiteró.

Aunque resulte sorprendente ante la escalada de hostilidades, otro país que anunció el jueves el envió de ayuda humanitaria fue precisamente EE.UU., con provisiones por valor de seis millones de dólares.

La ayuda estadounidense está destinada a los residentes en la región este de la isla, que fue castigada por el huracán Melissa el pasado año. El paquete incluye arroz, frijoles, pasta, latas de atún y lámparas solares, todo facilitado a la iglesia católica y Cáritas”, explicó a AP Jeremy Lewin, alto funcionario del Departamento de Estado.

Lewin explicó también que funcionarios de la embajada de EE.UU. En Cuba participaran sobre el terreno en la entrega “para asegurarse de que el régimen no se apodera de esta asistencia, la desvía y la politiza”.

La ONU ya avisó que el bloqueó energético puede llevar al colapso humanitario de la isla y Rusia apuntó a Washington previniendo contra un intento de forzar el cambio de régimen.

En Hialeah hablan ya de una nueva época. Es el municipio del área metropolitana de Miami donde proporcionalmente viven más cubanos u originarios de la isla en EE.UU. Y donde tiene su casa el secretario de Estado Marco Rubio. El jueves se dio a conocer un plan de emergencia para las celebraciones ciudadanas que se auguran con la caída del castrismo por la presión de la Casa Blanca. 

Francesc Peiron Arques

Francesc Peiron Arques

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Nueva York

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