Internacional

La justicia británica tumba la polémica ilegalización del grupo Palestine Action

Represión en el Reino Unido

El Gobierno Starmer, de tendencia autoritaria, apelará la decisión de la High Court

Partidarios de Palestine Action celebraron la resolución judicial delante de la High Court

Partidarios de Palestine Action celebraron la resolución judicial delante de la High Court

TOLGA AKMEN / EFE

Otro día, otra humillante derrota para el gobierno de Keir Starmer, que no da para disgustos. La última en la frente es la decisión de la justicia británica de considerar ilegal la prohibición del grupo Palestine Action y su calificación como terrorista, a la misma altura del EI, Boko Haram y organizaciones pro nazis.

Mucho más autoritaria de lo que podría parecer a simple vista, y empeñada en aproximarse a la extrema derecha en materia de inmigración, delincuencia, ley y orden, la Administración británica ha anunciado que va a apelar la resolución de los tres jueces del Alto Tribunal (High Court), dejando así en un limbo legal al medio millar de personas contra las que se han presentado hasta ahora cargos por apoyar a Palestine Action.

Los magistrados justificaron su decisión en el hecho de que la prohibición del grupo atenta contra las libertades de expresión y reunión, así como contra la Convención Europea de Derechos Humanos, y que además carece de proporcionalidad por la naturaleza reducida de las actividades que podrían encajar en la definición en vigor de terrorismo, y porque no constituyen una amenaza a la seguridad nacional del país.

Delante del edificio de la High Court, varias decenas de manifestantes irrumpieron en gritos de júbilo y cánticos de apoyo a Palestina y denuncia del genocidio d Gaza al conocer la noticia, aunque su alegría tal vez sea un poco prematura en vista de la inminente apelación por parte del Gobierno a una instancia superior, cuya decisión es imprevisible. En cualquier caso, por el momento es una victoria y la Policía Metropolitana ha dicho que no seguirá deteniendo a gente simplemente por respaldar a Palestine Action.

Los magistrados alegan que la prohibición es desproporcionada y que agrede el derecho a la libertad de expresión

La resolución judicial se ha producido nueve días después de que otros jueces se negaran a encontrar culpables a los seis activistas de la organización que penetraron en una base militar rompiendo la valla y rociaron de espray los motores de un par de aviones militares, causando daños por valor de millones de libras. Ese acto de vandalismo fue el que impulsó al Gobierno a calificar a Palestine Action como terrorista e ilegalizarlo con el refrendo del Parlamento.

Nunca antes un gobierno británico había metido en el saco del terrorismo a una organización por causar daños a la propiedad, que es lo que ha hecho Palestine Action contra las instalaciones de la multinacional armamentista israelí Elbit Systems y otros negocios propiedad de judíos. “Detrás de todo es evidente la mano del influyente lobby israelí en el Reino Unido”, ha dicho Huda Ammori, cofundadora del grupo y que llevó el caso a la justicia.

Nunca antes un gobierno británico había metido en el saco del terrorismo a una organización por causar daños a la propiedad

De la decisión de los jueces se desprende la opinión de que Palestine Action encaja más bien en la definición de una organización activista que incurre en actos criminales contemplados en el Código Penal (como Extinction Rebellion o Stop the Oil) y deben ser juzgados como tales.

Desde la proscripción de Palestine Action en junio del año pasado, 2.757 personas han sido detenidas, entre ellos pensionistas, veteranos de guerra y vicarios, en la mayoría de casos simplemente por manifestarse con pancartas denunciando el genocidio en Gaza y expresando su apoyo al grupo, en sí mismo un acto terrorista en opinión del Ministerio de Interior y del Parlamento. Contra quinientas de ellas se han presentado cargos, con penas que van desde seis meses de cárcel hasta catorce años de privación de libertad. Algunos de los afectados protagonizaron hasta hace poco una huelga de hambre en señal de protesta.

La resolución estima que sólo los grupos que atentan contra la vida humana encajan en lo que es terrorismo

Los conservadores no han reaccionado a la resolución judicial, pero el líder de los Verdes, Zack Polanski, comentó que “ya es hora de descriminalizar la denuncia de un genocidio”, y los liberales demócratas pusieron énfasis en la desproporcionalidad del castigo recibido por los seguidores de Palestine Action. Sin embargo, grupos judíos británicos se han lamentado, recordando el miedo con el que viven los miembros de su comunidad.

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Londres

Ver más artículos

Jurista y profesional de la información, fue enviado de 'Guyana Guardian' en Washington de 1977 a 1994, y en Londres a partir de 1994.