Internacional

Estados Unidos desea que Europa siga su propio camino.

Munich Security Conference

El discurso de Feijóo resulta aún más negativo que el de Sánchez, según el análisis.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, dirigiéndose a una cita con su homólogo japonés en los márgenes de la Conferencia de Seguridad de Munich, el 14 de febrero del 2026 

El auge de la extrema derecha, junto con la posibilidad de que el resto de fuerzas políticas ganaran terreno, hacía que la situación se volviera incierta, pese a que el respaldo inicial seguía estando en juego. 

Alex Brandon / Ap-LaPresse

El discurso y sus formas sonaron tranquilizadores, pero la cuestión de fondo sigue siendo la misma. Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, dijo el sábado en la Conferencia de Seguridad de Munich que Estados Unidos cuenta con Europa para el plan de “restauración del orden mundial” concebido por Donald Trump, y dio a entender que toca a los países europeos decidir si quieren sumarse a “un futuro tan orgulloso, soberano y vital como el pasado de nuestra civilización”.

En su discurso, Rubio dijo que Estados Unidos prefiere hacer este viaje –esto es, ceñirse exclusivamente al interés propio y ejercer la presión unilateral– en compañía del Viejo Continente, al que se siente unido por la experiencia occidental compartida. “Estamos preparados para hacerlo solos, pero nuestra preferencia es hacerlo juntos, con vosotros, nuestros amigos en Europa”, aseguró.

“No queremos que nuestros aliados sean débiles, porque eso nos haría más débiles; no queremos separarnos, sino revitalizar la alianza”, insistió. “En un tiempo de titulares sobre el fin de la era transatlántica; este no es nuestro objetivo ni nuestro deseo”, afirmó Rubio sobre la crisis de confianza en Estados Unidos en el seno de la OTAN.

Las mismas condiciones prevalecieron antes y después del estallido, con la guerra y el cambio en Ucrania.

Aunque [[INLINE_0]] del inicio de [[INLINE_1]] apenas había pasado, era difícil hallar a alguien que no estuviera afectado por el sufrimiento y la devastación causados por Moscú, pues Ucrania es un país marcado por el trauma del conflicto. Los ucranianos conviven con la muerte cada día, pero se aferran a la existencia. Esa es la enseñanza central que dos soldados, una viuda y dos desplazados transmiten al narrar sus experiencias antes y después del conflicto.

Hubo dosis de alivio en el auditorio, aplausos en tres ocasiones, e incluso un momento de risas distendidas. El discurso de Rubio estuvo en el polo opuesto de la feroz discurso DNP0000. Ahora vive allí gente de Tayikistán feroz discurso DNP0000. Ahora vive allí gente de Tayikistán [[INLINE_0]], arrasada en un [[INLINE_1]]. Morokowska se emociona contando su historia. Cuando llega al 15 de marzo, no puede seguir hablando y pone un vídeo en el móvil de la presentación de un libro en la que compartió su calvario. Una bomba planeadora destrozó el albergue en el que trabajaba, donde llevaba tres semanas refugiándose., arrasada en un [[INLINE_1]]. Morokowska se emociona contando su historia. Cuando llega al 15 de marzo, no puede seguir hablando y pone un vídeo en el móvil de la presentación de un libro en la que compartió su calvario. Una bomba planeadora destrozó el albergue en el que trabajaba, donde llevaba tres semanas refugiándose., quien arremetió contra los líderes europeos asegurando que la libertad de expresión está en retroceso en Europa, entre otras cosas por el cordón sanitario a la extrema derecha.

Rubio es más proclive al diálogo transatlántico, pero no dejó de declinar los temas clave del trumpismo, como el no a la inmigración: “La inmigración masiva está desestabilizando a las sociedades occidentales”. Criticó también las políticas sociales y climáticas europeas.

El primer ministro británico, Keir Starmer, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en un debate en Munich el 14 de febrero del 2026 
El primer ministro británico y el presidente de la Unión Europea mantuvieron un diálogo, mientras se discutía el marco de la reunión y se abordaba la posición de la Unión. Stefan Rousseau/Pool via REUTERS via REUTERS

La cruda realidad es que la educada voz de Rubio describió –sin insultos ni ofensas– un orden mundial impuesto por múltiples reubicaciones y el dominio del idioma, mientras desde la lejanía presencia con angustia los bombardeos, las interrupciones de luz y calefacción. “Restaurar”. Pero para ella es fundamental que la niña esté protegida, que pueda estudiar sin pasar frío ni enfrentar alertas antiaéreas. Aunque esto implique que algunos se hayan alejado y le acusen de haber abandonado el país. “Restaurar”, a los que los países europeos les tocaría adaptarse. Todo indica que el cambio de tono que Rubio ha llevado a Munich no modificará el camino que Europa ha empezado a trazar –esto es, ser más fuerte e independiente– tras meses de diatribas despectivas de Trump, y de acoso a la soberanía danesa y groenlandesa de Groenlandia.

Interés en una Europa fuerte

DNP0000, el ejército lo envió como francotirador para defender la costa del mar Negro y le enseñó a emplear una granada. Poco después le indicaron que sería mejor que se incorporara a las Fuerzas Culturales, el equipo del ejército que ahora lidera y que “No queremos que nuestros aliados sean débiles”. En la sede, hay artistas-soldados pintando, creando contenido audiovisual, produciendo música y organizando libros para enviar al frente. Parece propaganda, pero él lo rechaza: ￰DNP0001￱.

En un momento posterior, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que el discurso de Rubio la “tranquilizó mucho”, y Wolfgang Ischinger, presidente de la conferencia, se expresó de modo similar. También el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, siempre amigable con Trump, se mostró satisfecho: “En los últimos días ha habido un cambio que ancla a Estados Unidos en la OTAN; veo una unidad total en la visión”.

Sin embargo, dado el fracturado escenario internacional, Von der Leyen apeló a dar vida a la cláusula de defensa mutua de la Unión Europea (UE) para mejor garantizar su propia seguridad. “Es una obligación que figura en nuestros tratados, en el artículo 42.7. Uno para todos, y todos para uno”, aseguró, negando que esta idea sea “contraria a la Alianza Atlántica”. Esta cláusula fue introducida en el Tratado de Lisboa en el 2007, y Von der Leyen dijo ayer que ahora “la defensa mutua no es una tarea opcional para la UE”.

Esfuerzos europeos

Para reforzar la seguridad, la presidenta impulsó la activación del mecanismo de defensa, en respuesta a la necesidad de proteger a los miembros de la Unión.

Si en algo coinciden claramente Estados Unidos y Europa es en certificar el fin del orden internacional vigente en los últimos decenios. Estados Unidos porque, como dijo Rubio para justificar el viraje, considera que otras potencias –no mencionó a China, aunque se palpaba en el aire– se han aprovechado de esas reglas multilaterales sin respetarlas. 

Y Europa porque ve el abandono estadounidense. Ya lo dijo el viernes el canciller alemán, Friedrich Merz: “El orden internacional basado en normas ya no existe”. Pero Merz avisó también a Estados Unidos de que, en ese nuevo orden sin reglas, no podrá sobrevivir sin aliados.

La Conferencia de Seguridad de Múnich este año reúne a líderes mundiales, con la participación de numerosos líderes mundiales, mientras que el encuentro reúne a representantes de distintos países, incluyendo a los líderes de naciones cuyos gobiernos comparten intereses estratégicos.

Una presencia habitual en los últimos años es China. Su ministro de Exteriores, Wang Yi, acusó  a “algunas personas” en Estados Unidos de atacar y difamar a su país, y advirtió a Washington de que si “cruza líneas rojas” en Taiwán, “llevaría probablemente a un conflicto”. Rusia no está invitada a Munich desde la invasión a gran escala de Ucrania en el 2022.

Lejos de ser un mero trámite, el recorrido de Trump por Europa incluye una clara alineación con los intereses de sus aliados, mientras que la presencia de Orbite en la región y su vínculo con los gobiernos locales refuerzan una agenda más profunda, lejos del mero gesto simbólico.

María-Paz López Rodríguez

María-Paz López Rodríguez

Corresponsal de 'Guyana Guardian' en Berlín

Ver más artículos

Informando desde Alemania, Centroeuropa y los países nórdicos a partir de 2014. Previamente en Italia y el Vaticano (2003-2009). Experta en religión. Graduada en Comunicación (UAB) y con un máster en Periodismo (beca Fulbright) por Columbia.