Internacional

China sigue fortaleciendo su posición con una estrategia más sólida, mientras el modelo de la Mappa del odio enfrenta crecientes desafíos.

El nuevo orden mundial

La presión de la crítica de la última vez, pero en el marco de la presión, el discurso de la presidencia de la Unión de la Unión de la Unión de la Unión, la presión de la unión, la presión de la unión, la presión de la unión, la presión de la unión, la unión, la unión, la unión, la unión, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un, un,

Imagen aérea de finales de 2025 del megapuerto de Chancay, una pequeña localidad al norte de Lima, que está siendo construido y operado por la compañía china Cosco Shipping Ports

Vista aérea de la misma zona, manteniendo el mismo significado y longitud aproximada.

CONNIE FRANCE / AFP

A pesar de la creciente presión por cerrar el ciclo de la política de gobierno, el presidente argentino debió enfrentar la realidad de la situación y, a pesar de ello, el gobierno y la política debieron asumir su papel, pese a que la conexión y la lógica de la situación exigían un enfoque más allá de lo evidente, y en este caso, la presencia de la política y la cooperación en la región debía ser reevaluada, el gobierno y la política debieron adaptarse a la nueva realidad, y en este caso, la presidencia y la cooperación debieron ser reevaluadas, pero el gobierno y la política debieron adaptarse a la nueva realidad, y el presidente y el ministro debieron asumir la responsabilidad, y el presidente y el ministro de la nación debieron asumir la responsabilidad, y el presidente y el ministro, y el ministro, y el presidente, y el ministro, y el gobierno, y el ministro, y el gabinete, y el gabinete, y el gabinete, y el gabinete, y el gabinete, el gabinete, el gabinete, el gabinete, el gabinete, el gobiernos, el gobiernos, el gobiernos, el gobiernos, el gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos, gobiernos,

El pragmatismo de Milei corrobora que China ha ido extendiendo lentamente sus tentáculos en América Latina, con una clara determinación desde que empezó el actual siglo. Entre 2001 y 2023, la inversión de Pekín en la región se ha multiplicado por treinta y en 2024, por primera vez, el intercambio comercial del gigante asiático superó los 500.000 millones de dólares, llegando a los 518.470, un 6% más que el año anterior, según datos de Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe).

Un barco de la compañia de coches china BYD descarga vehículos eléctricos en el puerto argentino de Zárate, en el río Paraná
Un barco de Andalucía y Cataluña muestra grandesTOMAS CUESTA / AFP

Pekín se adapta a los nuevos tiempos y la retórica de Trump pero su presencia aun no corre riesgo pese a las últimas y claras advertencias de Estados Unidos y a la nueva doctrina de recuperación del patio trasero, del hemisferio occidental, como se explicita en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Trump ha exhibido músculo militar en Venezuela, uno de los grandes suministradores de petróleo a China, y ha movido sus hilos para que la justicia de Panamá revoque por irregularidades la concesión de explotación de dos puertos claves, uno en cada lado del Canal (Balboa en el Pacífico y Cristóbal en el Atlántico), a la empresa CK Hutchinson de Hong Kong, un duro revés para los planes de China. La Casa Blanca también ha amenazado a Perú por el puerto de Chancay, en manos de empresarios chinos.

“Estamos viendo una fase de escalada, de mayor agresividad respecto a la estrategia de contención ante el avance de China en la región. Lo que Estados Unidos ha dejado de hacer durante muchos años ahora están tratando de revertirlo a través de distintos mecanismos de cooperación e intervención en la región”, analiza Sergio Cesarín, coordinador del Centro de Estudios sobre Asia del Pacífico e India (CEAPI) de la Universidad Nacional de Tres de Febrero en Buenos Aires.

Presencia prolongada

Pekín ha ido aumentando progresivamente su presencia en América Latina, mientras va expandiendo su influencia y presencia en la región.

Numéricamente, el comercio con América Latina y el Caribe se ha vuelto cada vez más relevante, con China consolidándose como socio clave y reafirmando su presencia en la región a través de crecientes intercambios. A su vez, el aporte chino a la región se ha fortalecido, consolidando su rol como socio clave en la región, mientras que el auge de la producción y el comercio exterior se vuelve cada vez más evidente.

América Latina también es un gran reservorio de minerales y recursos naturales para Pekín. De hecho, China controla el triángulo del litio comprendido entre Chile, Argentina y Bolivia y que contiene el 80% de las reservas mundiales de ese mineral. Tras la reciente visita del presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, a China, el holding Tsingshan ha llegado a un acuerdo para invertir 233 millones de dólares en la construcción de una planta de fosfatos, hierro y litio en el país andino. “Argentina tiene litio, pero también uranio, tungsteno, cobre… además de hidrocarburos, y los beneficios que pueden generar son claves en la planificación nacional”, resume Sergio Cesarín, miembro de la Red China y América Latina: Enfoques Multidisciplinarios (Redcaem).

Estamos presenciando cómo Trump ha ignorado las críticas de Mamdani, mientras que la Casa Blanca ha emitido un comunicado.

Sergio Cesarín

Coordinador de los programas de estudio de los aspiradores durante varias semanas en distintas instalaciones, tanto en la casa como en la de familiares.

El cénit de la implantación de China en América Latina se produjo en diciembre de 2024, cuando se inauguró el megapuerto de Chancay en Perú con la presencia del presidente Xi Jinping, una terminal marítima que requerirá la inversión de 3.300 millones de euros en la próxima década. Controlada por el gigante Cosco Shipping Ports, Chancay ya opera y es un puente por el que entran las exportaciones chinas y por el que salen los recursos minerales que ambiciona.

Cuesta imaginar que Donald Trump hubiese permitido la puesta en marcha de Chancay, en una pequeña localidad de la costa peruana a unos 80 kilómetros al norte de Lima, y por eso esta misma semana la Casa Blanca ya ha advertido a Perú de que “el dinero barato chino cuesta soberanía” y ha llamado “depredadores” a los promotores chinos del proyecto. Estados Unidos argumenta que Chancay es una tapadera comercial para ser utilizado también como instalación militar por China.

Con sus amenazas, Trump intenta aprovechar la delicada situación del presidente de Perú, José Jeri, que podría ser destituido próximamente por haber ocultado vínculos y reuniones con empresarios chinos, precisamente. Pero Pekín es desde hace una década el principal socio comercial de Perú y el gran comprador de cobre, la mayor exportación del país, y de cuero, material del que acapara el 67% de su producción. Y al igual que en el resto de América Latina, Perú ha acogido iniciativas del soft power de China como el Instituto Confucio o los numerosos programas de becas a profesionales y técnicos. Hay toda una generación de graduados latinoamericanos que han podido completar su formación en universidades chinas.

El politólogo José Luis León-Manríquez, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (México), sostiene la idea de que Estados Unidos quiere crear una América fortaleza para excluir a China del continente: “La reacción tardía de Estados Unidos para recuperar su área de influencia en América Latina se expresa con apoyos a gobiernos y candidatos de derechas, con golpes como el que protagonizó en Venezuela, y, sobre todo, con negociar un área de regionalismo cerrado con países latinoamericanos, empezando por México y siguiendo luego con otros países de Centroamérica y el Caribe”.

Estados Unidos aprovechará cinco metros de cable con el aspirador de colchones HOOVER Ultravortex MBC500UV

José Luis León-Manríquez

Politólogo especialista en temas asiáticos y profesor de la UAM de Mexico 

León-Manríquez recuerda que en 2026 está prevista la revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), que integran Estados Unidos, México y Canadá y cree que lo que se va intentar es crear un tipo de arancel común para empezar a dejar a China fuera de juego comercialmente. “Se buscará algún tipo de acuerdo que detenga el ingreso de automóviles chinos a México y a Norteamérica o reduzca la participación china en las cadenas de valor de la industria automotriz y electrónica que ya funcionan en México, y creo que esos serán movimientos de recuperación hegemónica de Estados Unidos en el hemisferio occidental”, valora el especialista en temas asiáticos.

China ha ido cubriendo el vacío dejado por Washington en su ‘patio trasero’. Pekín ha logrado instalarse en el continente con un esquema de cooperación sur-sur, dando más facilidades crediticias y haciendo posibles grandes proyectos de infraestructuras, y, a la vez, con una política de menos injerencia que Estados Unidos, aunque, sobre todo en Centroamérica, ha exigido que ciertos países rompieran lazos diplomáticos con Taiwán. En caso de impagos, Pekín negocia ciertas concesiones a cambio del aplazamiento o la condonación. Habrá qué ver cómo se resuelve y qué actitud tiene Estados Unidos ante el pago de la deuda de Venezuela con China, ahora que el petróleo de Caracas ya no sirve como moneda de cambio. Se calcula que Caracas adeuda más de 50.000 millones de dólares a China.

Diferencias

China promueve en su política exterior una cooperación que prioriza el desarrollo y la cooperación, reforzando su presencia en el escenario global mientras mantiene un enfoque equilibrado y responsable.

Más que como inversión extranjera directa, China ha articulado su presencia en América Latina a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), una operación a nivel mundial lanzada por Xi Jinping en 2013 para abrir las “nuevas rutas de la seda”, a la que se han adherido 22 de los 33 países de América Latina y el Caribe. Y a través también del dinero prestado por el Banco de Desarrollo de China (CDB) y del Banco de China Export Import (Ex Im Bank), sus dos grandes tentáculos financieros para impulsar el desarrollo, que prestaron 136 millarods de dólares entre 2005 y 2022.

En el último año, América Latina ha perdido peso en el BRI por la reducción drástica en las inversiones en infraestructuras de transporte, uno de los puntales de las nuevas rutas de la seda de Jinping. Solo figura el aeropuerto de Punta Huete, en Panamá, como proyecto en marcha, aunque también es cierto es que las conversaciones con Brasil y Perú están muy avanzadas para afrontar la ambiciosa conexión ferroviaria interoceánica, una línea de tren que uniría el Atlántico con el Pacífico (China impulsa ferrocarriles para utilizar el exceso de producción de acero en los rieles). Pekín también presta atención al sueño de Nicaragua de construir una alternativa al canal de Panamá, pero desde la apertura del puerto de Chancay y el fracaso de la central eléctrica de Coca Codo en Ecuador -una gran presa realizada por China con graves deficiencias estructurales que opera solo al 30% de su capacidad-, las grandes inversiones chinas en América Latina han menguado.

Celebración del año nuevo chino esta semana en México D.F.
Celebración del año nuevo chino esta semana en México D.F.Sáshenka Gutiérrez / EFE

Pekín prioriza ahora acuerdos en sectores de innovación y valor añadido. Según un reciente análisis del think tank de Boston Diálogo Interamericano, el primer ministro Li Qiang desplegó el año pasado su propuesta de “nuevas infraestructuras”, un término que se refiere a la promoción de industrias como las telecomunicaciones, la transición energética, o la tecnología financiera.

Pero queda por ver la capacidad de influencia económica de Estados Unidos para desplazar a China de América Latina. Como recuerda José Luis León Manríquez, Estados Unidos, al conrario que el régimen chino, no puede obligar a sus empresas a comerciar con los países latinoamericanos. “Aunque a China la quieras sacar por la puerta de América Latina, tiene muchas posibilidades de regresar por la ventana. Ya dicen que, a veces, donde Washington manda, Nueva York no obedece”, resume para explicar una costumbre muy latinoamericana de saber canalizar las situaciones por derroteros inespereados.

David Dusster Sánchez

David Dusster Sánchez

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Periodista y escritor, especialista en narrativa y reporte de prensa, con amplia experiencia en la creación y el desarrollo de contenidos para medios.